El Gobierno se replantea ahora recurrir a la hucha de las pensiones para la extra de diciembre

La ministra Valerio espera que sea «en la menor cuantía posible», tras admitir que no será suficiente con el crédito extraordinario de 2018

J. A. BRAVOMADRID.

La hucha de las pensiones continuará vaciándose un año más, de manera que a finales de ejercicio el Gobierno dará otro 'pellizco' a los 8.095 millones de euros con que terminó 2017, tras ser utilizada para pagar parte de la paga extra de ese mes de diciembre. Este 2018 se volverá a repetir la jugada, pese a que la ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, se mostró contraria a ello a mediados de junio, cuando anunció que abonaría la paga veraniega recurriendo al endeudamiento.

Ahora han hecho cuentas en su departamento y no les terminan de salir para sufragar la extra de diciembre sin tocar el Fondo de Reserva. Eso sí, Valerio dijo ayer que confía en hacerlo «en la menor cuantía posible», aunque sin llegar a concretar una cantidad. «Los pensionistas pueden tener claro que van a cobrar» sus pagas y «tienen la garantía del Estado» para ello, afirmó.

La ministra trató de enviar un mensaje de tranquilidad sobre la suficiencia de recursos con los que contaría el sistema. «Que nadie se asuste y nadie genere más incertidumbre», demandó, para acto seguido criticar las recientes declaraciones del exministro Carlos Solchaga, quien reprochó a los pensionistas que protesten en las calles por la revalorizacion de sus prestaciones cuando «ninguno ha pagado ni la mitad de lo que percibe». Para Valerio, es «sencillamente impresentable» insinuar que «se están lucrando».

Ese fondo extraordinario ha consumido casi el 90% de sus recursos en los últimos cinco años

Los expertos calculan que el déficit de la Seguridad Social podría llegar este año a 19.500 millones

Lo cierto es que el gasto en pensiones sigue aumentando mes a mes y encadenando nuevos récord. El último se ha contabilizado en septiembre al abonar 9.235 millones de euros por las prestaciones contributivas de la Seguridad Social, prácticamente un 4,9% más que en el mismo mes de 2017. Es casi el mismo incremento interanual registrado en agosto (5%) y dos puntos más que el correspondiente a julio.

En total se cubrieron 9,64 millones de pensiones, de las que seis de cada diez (casi el 62%) correspondieron a personas jubiladas, que recibieron un 3,4% más que doce meses atrás, hasta una prestación media de 1.103 euros.

Por comunidades, las sumás más altas correspondieron al País Vasco (casi 1.362 euros), Asturias (1.337,8 euros) y Madrid (1.298,3 euros), mientras que las más bajas se dieron en Extremadura (911,6 euros), Galicia (922,5 euros) y Murcia (975,6 euros). La prestación media del sistema -considerando las de jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y a favor de familiares- quedó en 957,4 euros mensuales, con un alza del 3,7%. Sin embargo, la brecha entre hombres y mujeres es aún alta, cobrando ellos un promedio de 421 euros más.

Con estas cifras, y la previsión de mantenerse la tendencia al alza en los pagos de la Seguridad Social, distintos expertos temen que su déficit pueda llegar a 19.500 millones de euros a finales de año, frente a los 18.800 millones de 2017. Eso quebraría la estimación del Gobierno anterior para reducir el desequilibrio financiero del sistema en 2018 hasta 17.300 millones (el 1,4% del PIB). Claro que eso fue respecto a una subida inicial del 0,25% para actualizar esas prestaciones, sin considerar el 1,6% que luego pactaron PP y PNV para aprobar los Presupuestos del Estado, refrendado en última instancia por el PSOE.

Precisamente tras entrar en vigor a finales de junio las nuevas cuentas de 2018, el crédito extraordinario del Estado a la Seguridad Social se eleva a 15.164 millones. Una vez descontado el abono de la extra de julio, hay un remanente de algo más de 7.600 millones para la paga de diciembre. Los más optimistas pensaban que sumando los recursos ordinarios del sistema bastaría para cumplir con los pensionistas.

Valerio, sin embargo, prefiere no arriesgarse a 'estrecheces' de última hora y ha dado instrucción para recurrir a la hucha si fuera necesario. El Fondo ha quemado casi el 90% de sus recursos en cinco años. Las disposiciones comenzaron en 2012 con la crisis; entonces tenía casi 67.000 millones de euros.

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