Price y Peterhansel cogen la calculadora

Peterhansel, durante la última etapa. /
Peterhansel, durante la última etapa.

Los líderes del Dakar en motos y coches ceden la victoria de etapa, pero se mantienen al frente de la clasificación con soltura

COLPISA, DAVID SÁNCHEZ DE CASTROmadrid

     Tras la tempestad, llegó la calma al vivac del Dakar. La jornada, que comenzaba con el comunicado oficial de Peugeot de la retirada definitiva de Carlos Sainz de esta edición del raid, no tuvo de ganadores a los vigentes líderes de la prueba, sino a dos de los corredores que les acompañarán previsiblemente el domingo en el podio final. Toby Price y Stepháne Peterhansel, a sabiendas de la soberbia ventaja con la que cuentan -especialmente el comandante de la categoría de coches-, no arriesgaron lo más mínimo y cedieron el puesto de honor a sus perseguidores, pero con la certeza de que el tiempo perdido era totalmente asumible a falta de dos días para la finalización de la prueba.

     En motos, el vencedor fue Antoine Meo, que con su segunda victoria de etapa en esta edición se encarama al tercer puesto de la general, mientras que en coches el ganador fue Nasser Al Attiyah que, salvo máxima sorpresa, se colgará la plata el sábado en Rosario. El día no estuvo exento de sustos. Paulo Gonçalves, que había sido líder del Dakar en motos, fue evacuado inconsciente tras una fuerte caída que le hizo abandonar el raid a falta de dos días para su conclusión. El portugués había sido firme candidato a la victoria hasta este mismo lunes.

 Con el codo en la ventanilla

     'Monsieur Dakar' ya saborea su duodécimo Dakar. Stepháne Peterhansel se dejó varios minutos con Nasser Al Attiyah en la victoria del catarí de la etapa comprendida entre La Rioja y San Juan. El galo llevó su Peugeot 2008 DKR con mucha más calma que en el día anterior, cuando, según él mismo confesó, había llegado a ir gritando de los nervios por la tensión de poder llegar a la meta.

     Al Attiyah, por su parte, hizo lo que sólo le queda por hacer en este Dakar: ganar y esperar. Este deportista olímpico (logró la medalla de bronce en tiro olímpico, en la modalidad de skeet, en Londres 2012) y vigente campeón (hasta el sábado, salvo sorpresa) sabe que sólo una avería, un accidente o un fallo de Peterhansel puede permitirle levantar el trofeo Touareg de nuevo. Así, se hizo con el primer puesto de la etapa en el quinto puesto de control y, aunque parecía que Peterhansel le iba a poner las cosas complicadas, acabó dominando sin mucho problema, gracias en parte a un Sebastien Loeb que empezó muy fuerte, pero que acabó con problemas. De hecho, a pocos kilómetros de la meta, el nueve veces campeón del mundo de rallies tuvo que ser remolcado por Cyril Despres por un problema mecánico, lo que no le impidió finalizar el día en segunda posición por delante de Peterhansel, y a más de cinco minutos de Al Attiyah.

     Nani Roma estuvo 'perdido' durante unos instantes, o al menos para quienes siguen el Dakar desde la distancia. Esta jornada, el sistema 'iritrack' (el sistema GPS que permite localizar a los pilotos) dio más guerra de la prevista, y fueron varios los corredores que aparecieron y desaparecieron de los puntos de paso. Uno de ellos fue el corredor español de Mini que, finalmente, entró en la meta dejándose más de doce minutos con Al Attiyah.

Price mantiene el mando

     Toby Price es líder del Dakar por etapas como la de este jueves. El australiano se dejó sólo 18 segundos con el vencedor del día, Antoine Meo, y mantiene el liderato con una solvencia casi abusiva. Si en coches está claro que Peterhansel tiene casi todos los ases, en motos, salvo accidente o avería, la situación está también muy fácil para el 'aussie'. Price, como Nani Roma, también estuvo 'desaparecido' durante unos cuantos WP de la jornada, pero finalmente llegó a meta con total normalidad.

     La etapa volvió a ser recortada, como la de hace un par de días, por el extremo calor que había en algunas zonas, y que puso en peligro la seguridad de los corredores. Así, la organización decidió que la carrera se daba por finalizada en el segundo punto de control, lo que afectó a varios pilotos que aún no habían llegado a la meta en el momento de la decisión. De los que completaron la etapa completa, Jordi Viladoms llegó a 25 minutos de Meo, con el noveno crono del día, justo por delante de Gerard Farrés.

     La etapa dejó la retirada definitiva, con susto incluido, de Paulo Gonçalves. El portugués, que había tomado las riendas del Dakar en motos tras la marcha de Joan Barreda, tuvo un pinchazo y un accidente, por el que quedó inconsciente y tuvo que ser evacuado en helicóptero. Según las primeras informaciones oficiales, todo se ha quedado en un susto y el piloto se encuentra bien.