BALONMANO

El Super Amara confirma en la Liga su buen estado de forma

Alba Menéndez ejecuta una vaselina sobre la salida de la portera del Morvedre para cerrar un contragolpe, ayer en Bidebieta. / SARA SANTOS
Alba Menéndez ejecuta una vaselina sobre la salida de la portera del Morvedre para cerrar un contragolpe, ayer en Bidebieta. / SARA SANTOS

El Super Amara supera con holgura en su estreno al debutante Morvedre levantando una gran muralla

Xabier Galartza
XABIER GALARTZA SAN SEBASTIÁN

El Super Amara entra en la Liga por la puerta grande. No ha hecho otra cosa que confirmar las buenas sensaciones transmitidas en esta quincena tras su paso por la Supercopa -conquistó la séptima- y por la clasificatoria para la Champions. En su estreno ante su público ofreció la primera goleada sobre el Morvedre, que debuta este año en la competición. A pesar de lo abultado del marcador (31-18) las donostiarras tuvieron que emplearse a fondo para ganar.

31 SUPER AMARA

0 MORVEDRE

Super Amara Bera Bera:
Castellanos (8 paradas), Cardoso (2), Menéndez (5), Sans (3), Berasategi (1), Arrojeria (7), Da Silva (2) -equipo inicial- Renata Lais Arruda (10 paradas) y Zugarrondo; Arderius (4, 1p), Karsten, Ezkurdia (3), Terés (3), Camejo (1).
Morvedre:
Gil, San Isidro (1), Del Río (2), Polonio (4), Fernández (3), Rojas (4), Lacueva (3) -siete inicial- López, Sánchez, Bejarano, Calderón (2), Puche y Santaisabel.
Árbitros:
Ansoleaga e Izquierdo (CAV). Esxcluyeron a Menéndez, Camejo (2) y Da Silva (2) por el Super Amara y a Polonio, Fernández y Sánchez por el Morvedre.
Marcador cada cinco minutos:
.3-2, 5-4, 8-5, 10-6, 13-8, 15-10 (descanso) 16-11, 20-14, 23-16, 25-17, 27-18 y 31-19 (final).
Incidencias:
Primer partido de Liga para el Super Amara jugado en Bidebieta ante 400 aficionados. En los prolegómenos se descubrió el espectacular póster de la plantilla.

Puede resultar paradójico, pero el equipo de Sagunto dio muestras en Bidebieta de contar con el plantel y recursos suficientes para dar un susto y más de un disgusto a los equipos acostumbrado a copar la zona alta de la tabla. La primera prueba tangible de que cada vez hay más campos peligrosos donde se pueden dejar los puntos los comprobó anoche en sus carnes el Rocasa a su paso por El Carrús y evitar el empate contra el Elche al transformar una pena máxima con el tiempo agotado y subir el definitivo 22-23.

En Bidebieta el panorama fue completamente diferente, ya que desde el inicio se impuso la lógica. Al contrario que en la Supercopa, el siete inicial de Imanol Álvarez apostó por imprimir un ritmo rápido de juego a fin de desarbolar a las valencianas y la medida dio resultado. La que más peces recogió de salida en estas aguas revueltas fue Esther Arrojeria, que encontró pasillo para alcanzar la línea de seis metros.

Opciones de lanzamiento

El equipo siguió su buena línea. Generó múltiples situaciones de lanzamiento. Lo que no le acompañó, sobre todo en la primera mitad, fue la efectividad de cara a portería. Acumuló quince goles, una cifra nada desdeñable, solo que lanzó casi el doble de tiros (29).

Mejor le fueron las cosas en la zaga. La defensa fue una muralla para un peleón Morvedre que buscó varias fórmulas con poco éxito para perforar la meta que volvió a estar muy bien defendida por Merche Castellanos y Renata Lais Arruda. Las exclusiones que acumularon no alteró la dinámica a pesar de llegar a contabilizar cinco. Siguieron viendo portería siempre que se encontraron en inferioridad numérica. Para ello, optaban por prescindir de la portería y sacar una jugadora de campo en su lugar.

El buen juego desplegado en general ayudó a que no se echara en falta a las lesionadas, pero una de las consecuencias directas fue que Adriana Cardoso jugó los sesenta minutos en el extremo. A su lado, como lateral derecho, estuvo Esther Arrojeria.

Imanol Álvarez solo contó con cuatro jugadoras de campo para oxigenar el equipo, mientras que su homólogo Etayo, antes de agotarse el primer periodo, dio entrada a media docena de jugadoras con una doble finalidad. Dar respiro a las titulares y variar el ataque.

Antes del entrar en el último cuarto, el partido estaba bien encarrilado para un Super Amara que logró mejorar la efectividad a medida que se acercaba el final. Para poder asistir a las primeras exclusiones del Morvedre y la señalización de un penalti a favor del Super Amara hubo que esperar un mundo. Los últimos minutos fueron de Ezkurdia al convertir tres espectaculares goles de manera consecutiva y de diversa factura, contragolpe, extremo y suspensión.

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