Alberto Aguirrezabalaga, un internacional sin sitio en la élite del balonmano

Alberto Aguirrezabalaga. /
Alberto Aguirrezabalaga.

El extremo zarauztarra juega actualmente en el Amenabar a la espera de una oferta que le permita regresar al balonmano profesional

EL DIARIO VASCO

Deportivamente, la pasada temporada fue la mejor de su carrera. Tras descartar una oferta de la Asobal y otra de un club ucraniano, Alberto Aguirrezabalaga fichaba por el Csurgói KK húngaro, una aventura obligada habida cuenta de la crisis económica del balonmano español.

Allí, en Hungría, este zarauztarra de 25 años volvió a recuperar sensaciones, brilló con luz propia y llamó la atención del propio Manolo Cadenas. El seleccionador español no lo dudó y le hizo debutar con los 'hispanos' en abril en la Swiss Cup, un torneo en el que la selección se llevó el título tras imponerse a Suecia en la final. Todo apuntaba a que el extremo derecho había encaminado su trayectoria profesional.

Sin embargo, a pesar de su gran actuación a nivel deportivo, su estancia en Hungría no le fue bien a nivel personal y Aguirrezabalaga tomó la decisión de volver a casa, a Zarautz. Allí, se enroló en las filas del Amenabar para seguir en el balonmano, aunque fuera a nivel amateur.

Aguirrezabalaga no es ajeno a la situación económica y en ocasiones ha llegado a plantearse dejar el deporte de élite. ¿Merece la pena estar sufriendo tanto tiempo esperando esa oferta que nunca llega? «A la hora de la verdad te das cuenta de que lo que realmente quieres es jugar a balonmano a nivel profesional», asegura.

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