Real Unión

Empate con dos hombres menos

Empate con dos hombres menos

El gol de Etxabeburen no le basta al Real Unión para ganar en Gernika. Orbegozo y Sola vieron la roja en la segunda parte y el míster Domínguez y el entrenador de porteros Ricardo Costa también fueron expulsados

FRANCISCO PRIETO

Con nueve jugadores. Así acabó el conjunto unionista en Gernika, lo que no le impidió sumar, al menos, un punto, el cuarto que consigue lejos del Stadium Gal. El empate llegó tras un partido igualado, que tuvo tramo final ciertamente loco con las expulsiones de Orbegozo, Sola, del técnico Juan Domínguez y del entrenador de porteros Ricardo Costa. La actitud del colegiado, el aragonés Sánchez Alba, sacó de sus casillas a los unionistas. Algo que se puede entender si se echa un vistazo al acta. El trencilla amonestó a cinco jugadores del Real Unión y expulsó a dos -además de a los dos técnicos- y no mostró una sola amarilla al cuadro local. Cuanto menos, curioso.

En lo meramente deportivo, los dos únicos goles del partido llegaron al inicio de la segunda mitad. Ambos tras saques de esquina y con centrales como goleadores. Adelantó Etxabeguren al cuadro de Irun y Larruzea empató para los locales. Esos tantos aportaron la salsa a un choque táctico e intenso donde el Real Unión, sin hacer un fútbol vistoso, supo sufrir para alcanzar su segundo empate del curso.

Juan Domínguez solo modificó una pieza en el once respecto al partido de la semana pasada ante el Leioa en el Stadium Gal. Ekhi reemplazó a Javi Garrido, un cambio que ya realizó el técnico unionistas a falta de media hora en ese mismo partido.

El Gernika, quizás por el desgaste de su eliminación copera en Sant Andreu el pasado miércoles, no empezó tan fuerte como se podía presagiar. Los primeros minutos resultaron de lo más igualado con dos equipos centrados básicamente en el fútbol directo. El Real Unión tiró de diagonales a la posición de Alain Eizmendi por banda izquierda, pero esas acciones resultaron infructuosas ante un contrincante muy atento en labores defensivas.

Al cumplirse el primer cuarto de hora llegó la primera ocasión del encuentro, que fue para el Gernika. Irazusta salió a los pies de Pradera tras un buen desmarque de ruptura del delantero y el rechace llegó a la cabeza de Igor, pero la defensa unionista evitó el gol con Irazusta en el suelo.

A partir de entonces la iniciativa fue claramente vizcaína. Los fronterizos retrocedían poco a poco sus líneas, pero al menos seguían solventes en el juego aéreo. Con Etxaburu y Capelete sin apenas entrar en contacto con el balón, era difícil ver algo de juego raseado en el bando visitante. La buena labor de los medios centros Otiñano y Gorka Larruzea se hacía notar y como las áreas parecían vedadas, el Gernika buscó sorprender con disparos desde la frontal. Lo intentaron Gandiaga y Parra, este último en dos ocasiones, sobrepasada la media hora de encuentro, pero sus disparos salieron cerca del poste. En el minuto 38 un libre directo de Gorka Larrucea hizo volar a Irazusta para evitar el primer gol de la tarde. Incapaz de crear una sola oportunidad a su favor los hombres de Juan Domínguez, no sin sufrimiento, alcanzaron el descanso con el empate a cero inicial.

Locura arbitral

En el inicio del segundo acto mantuvo el dominio el cuadro vizcaíno, pero el primer tanto de la tarde fue para el conjunto visitante que, hasta entonces, no había hecho ningún intento de remate. Al saque raseado desde la derecha de Capelete en el segundo córner a favor, el balón llegó de forma sorprendente al área pequeña, donde el central Etxabeguren solo tuvo que poner el pie para conseguir el 0-1. Esa ventaja solo duró un minuto, lo que tardó el Gernika en botar su sexto córner. Los de Irun no estuvieron finos en esa acción y el Gernika, por mediación de Larruzea, empató.

El encuentro entró en un toma y daca de mucha viveza e intensidad. El Gernika era el dominador pero Juan Domínguez quiso romper esa dinámica con la entrada al césped de Eneko Eizmendi para aportar profundidad por banda derecha, desplazando a su hermano Alain a la izquierda.

Con el paso de los minutos decayó la continuidad en el juego y fue apareciendo la figura del colegiado, que empezó a cargar de tarjetas amarillas al Real Unión. Una expulsión por roja directa de Mikel Orbegozo complicó la situación, que se torció del todo cuando el recién incorporado Sola vio dos amarillas en cuatro minutos y se fue a la calle. Y las protestas desde el banquillo mandaron a la grada a Juan Domínguez y Ricardo Costa.

Con dos hombres menos el Real Unión aguantó los últimos minutos para, al menos, sumar un empate en Gernika.

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