Landa vuelve emocionado al Giro, donde mutó a líder

Mikel Landa, en la sede de Eurosport en el madrileño paseo de la Castellana/
Mikel Landa, en la sede de Eurosport en el madrileño paseo de la Castellana

«Supuso mi explosión como corredor, me aportó el cambio de chip que me hacía falta y me hizo el corredor que soy ahora», rememora

Rodrigo Errasti Mendiguren
RODRIGO ERRASTI MENDIGURENMadrid

«Llego muy bien a este Giro. Empezó la temporada mal, pero ahora llevo una dinámica muy buena y llego en el momento perfecto. Tengo ganas de arrancar y estar lo más sano posible», confiesa Mikel Landa en su breve paso por Madrid para la presentación ante los medios de la cobertura que hará Eurosport de la edición 102 de la carrera italiana con Alberto Contador, Bradley Wiggins o Juan Antonio Flecha como comentaristas.

Las ausencias de Chris Froome, Egan Bernal o Alejandro Valverde convierten al ciclista de Movistar en uno de los más serios favoritos al triunfo final en el próximo Giro que comienza este fin de semana junto al esloveno Primoz Roglic, al que las casas de apuestas conceden más opciones de triunfo después de conquistar con autoridad por segunda ocasión consecutiva el Tour de Romandía al ganar tres de las seis etapas. Tom Dumoulin, Simon Yates, Vincenzo Nibali o Miguel Ángel Lopez completan el grupo de aspirantes.

Landa, que no oculta que le hace ilusión llevar el dorsal 1, está animado tras dos meses complicados por problemas físicos, el último un problema en una uña del pie. «Ya me he hecho la pedicura y está bien. Es un mal menor pero cuando uno tiene un objetivo cerca cualquier cosa le asusta. Han sido unos meses duros, bastante frustrantes. Son rachas y una mala no es para siempre. Ahora estoy otra vez levantando cabeza. En ciclismo es muy fácil estar arriba o abajo, es muy cambiante», explica el alavés, para el que el Giro es una carrera especial. «Mi sueño sería ganar, acabar de rosa», reconoce antes de echar la vista atrás a la edición de 2015.

«Roglic y Dumoulin son los favoritos, pero intentaré estar arriba»

Fue tercero, lo que unido al cuarto puesto del Tour 2017, a solo un segundo del podio, supuso un punto de inflexión en su vida. «El Giro supuso mi explosión como corredor. Me aportó el cambio de chip que me hacía falta y me hizo el corredor que soy ahora. De las participaciones anteriores, me quedo con mi victoria de etapa en Aprica, en 2015. Aquel día subíamos el Mortirolo, un puerto mítico, y volaba. Tenía unas sensaciones fantásticas, solo tenía que conducir la bici». El alavés, cuyo primer recuerdo sobre la carrera son Stefano Garzelli y el fallecido Michelle Scarponi luciendo el casco con el águila, bromeó sobre cómo ve las carreras cuando no compite: «A veces le quito el volumen a la tele o pongo la radio pero entonces viene mi padre y pregunta por la táctica».

Los kilómetros contrarreloj, decisivos

El vasco, al que una caída le apartó de la lucha por el podio en 2017 pero se centró pelear la montaña y ganó una etapa, opta claramente a la victoria en su quinta participación y encabeza un bloque experto de Movistar junto a Andrey Amador y Richard Carapaz, que han rozado el podio final en dos ediciones: el costarricense en 2015 y el ecuatoriano en la de 2018, dominada por el ausente Froome. «Voy de jefe... o eso creo», bromea antes de analizar la ausencia de Valverde. «Es una pena no tener a Alejandro, no sólo en la carretera porque ayuda en la montaña o puede ganar cualquier etapa sino porque su presencia relaja mucho el ambiente dentro del equipo por sus bromas. Nos hace estar más enchufados pero tenemos un equipo muy potente igualmente y lo aprovecharemos».

«Es una pena no tener a Alejandro, no sólo en la carretera porque ayuda en la montaña o puede ganar cualquier etapa sino porque su presencia relaja mucho el ambiente dentro del equipo por sus bromas«

En Movistar son conscientes de que el vasco, uno de los 14 españoles que competirán en la ronda, parece que tendrá que recuperar en la montaña el tiempo perdido contra el crono -la carrera comienza y se cierra así además de una en San Marino en la etapa 9- aunque espera una mejoría en esa faceta. «Lo que más marca en estas carreras son las cronos. No es mi punto fuerte, lo hemos practicado y la clavícula rompió mi progresión. Hay muchos rivales pero imagino que con un Roglic o un Dumoulin la diferencia será mayor que con un Yates o Nibali. En San Marino habrá diferencias pero que haya kilómetros de subida en las cronos me perjudica menos. Espero que las diferencias no sean muy grandes, incluso ganar algo de tiempo con alguno y luego en la montaña sacar provecho a mis facultades», avisa antes de congratularse por tener «dos directores muy motivados con el Giro: Chente García-Acosta y, en especial, Max Sciandri, que han sido muy útiles en mi recuperación» antes de partir a Italia.

Las apuestas, con Roglic

Otro ciclista de 29 años como él, Primoz Roglic, parece su principal rival tras llevarse en Romandía incluso una contrarreloj por delante de Víctor Campenaerts -el actual récordman de la hora- y la general por delante de Rui Costa y Geraint Thomas, ganador del Tour 2018. El esloveno, que hasta los 21 años no tuvo una bici ya que era saltador de esquí, ha triunfado ya también en la Tirreno-Adriático y el Tour de Emiratos Árabes, se siente fuerte y sabe que será la mejor opción de Jumbo en una carrera que arranca el sábado en Bolonia y finalizará, tras 21 etapas y 3.518 kilómetros, el domingo 2 de junio en Verona. «Habrá que buscarle algún error porque algún despiste puede tener. Todavía caben sorpresas y esperemos que se le haga largo el Giro», deseó el vasco, que acude en un perfil bajo. «Puedo dar cincos nombres capaces de ganar el Giro y soy uno de ellos.... espero», dijo a Cyclingnews Tom Dumoulin, ganador en 2017 y segundo en 2018, que no citó a Landa como uno de sus principales rivales en ese póker de figuras.

«Una tercera semana en la que dar vuelta a la carrera»

Mikel Landa avisa que además de la crono inicial de 8 kilómetros por las calles de Bolonia, «en la que necesitas salir con el recorrido bien estudiado», en Movistar han visto «las dos etapas del tercer fin de semana en los Alpes, que aunque no sean de alta montaña son dos recorridos muy duros que pueden marcar diferencias y la pauta de la carrera en la última semana. Y de la última semana, que es terrorífica, no pudimos ver todo, ya que hay puertos a mucha altitud y en marzo es complicado visitarlos, pero sí una buena parte. Ahí se puede dar vuelta a la carrera».

De hecho, se animó a imaginar un posible guión de esta edición 102 del Giro. «Pasará de todo en este Giro. En la crono se darán las primeras diferencias entre favoritos, habrá algún percance en la primera semana (con varias etapas para velocistas y aventureros) y espero que no toque a mi», bromeó. «Luego la crono de San Marino (35 kilómetros con una subida de 12,2 kilómetros al 4,5%) tras varias etapas para velocistas y aventureros aclarará la general, marcará un favorito y todo el mundo se volverá loco con él antes de la segunda semana. En la tercera esperemos que llegue un tercer favorito, más escalador y le dé la vuelta a todo. Ojalá sea yo», dijo aunque solo deseó que haya salud para que llegue a la última semana, que será muy dura ya desde el fin de semana anterior con el menor tiempo posible perdido» antes de la última gran etapa de montaña del Giro, que será el Monte Avena el sábado.... horas antes de la crono final en Verona (17 kilómetros). Landa confía en volver a sonreír en un país que le trae suerte. «No me había parado a pensar que muchas de mis victorias han sido en Italia», afirmó con una sonrisa en la sede de Eurosport.

El despliegue de la cadena incluye más de 100 horas de emisión que abarcan la retransmisión de todas las etapas de la carrera en directo pero también los análisis posteriores, consolidando a Eurosport como la verdadera 'Casa del Ciclismo' en todas las plataformas gracias al trabajo conjunto que por primera vez llevarán a cabo Eurosport y de Global Cycling Network (GCN) en un evento en directo. Además Eurosport estrenará 'La Montonera', un nuevo programa presentado por Laura Meseguer que analizará los momentos clave y los protagonistas de cada jornada

El holandés, al igual que Landa, ve a Roglic, Yates, Nibali y Miguel Ángel López como los más fuertes después de que el colombiano Egan Bernal (Ineos) se quedase fuera al romperse la clavícula. «Es un favorito menos y quizá se abre la carrera más porque ahora no tienen un líder claro como otras veces con Froome», considera Landa.

La gran cantidad de kilómetros contra el crono favorece por tanto a corredores como Dumoulin, al que la baja de Wilco Kelderman, su gregario de lujo particular, le inquieta para los siete finales en alto que convierten a la de este mayo en una de las ediciones más exigentes de este siglo en la carrera. «Me da igual que no figure en la lista de favoritos. No creo que haga que Roglic o Dumoulin me concedan dos metros en carrera», ironizó Landa que ve «cinco o seis favoritos muy marcados pero puede aparecer alguno. Es una carrera muy abierta y hasta la última semana será difícil no acertar».

«Este año que me toca renovar es una oportunidad importante para poder elegir y tomar un camino«

Por último, Landa no quiso entrar en muchos detalles sobre su futuro - finaliza contrato con Movistar a final de campaña- aunque dejó claro que «este año que me toca renovar es una oportunidad importante para poder elegir y tomar un camino. Sé que los rumores (que han llegado desde Italia sobre un posible cambio de equipo aprovechando que Nibali dejaría Bahrain para fichar por el Trek-Segafredo) es parte de esto pero aún no hay nada de cierto. Intentaré que me afecte lo menos posible y estar centrado en la carrera para que salga todo bien», finalizó.