Los grandes festivales de Donostia generan 50 millones y revierten las ayudas públicas

La actriz italiana Monica Belucci levantó gran expectación en la anterior edición del Festival de Cine de San Sebastián./DV
La actriz italiana Monica Belucci levantó gran expectación en la anterior edición del Festival de Cine de San Sebastián. / DV

El Zinemaldia, el Jazzaldia y la Quincena compensan al fisco los 7 millones que reciben de las instituciones | El cine, el jazz y la música clásica, aparte de su equipo fijo, crean cerca de 1.400 empleos en los días en que se celebran los tres eventos

JAIONE ALONSOSAN SEBASTIÁN.

Donostia es foco de interés y negocio. Nadie pone en duda que el Festival de Cine, el Jazzaldia y la Quincena Musical son los tres eventos culturales y sectoriales más importantes de la capital guipuzcoana. Pero estas tres grandes citas son más que solo cine, jazz o música clásica. Son también un motor generador de actividad económica y empleo. Y es que el impacto económico que genera alcanza los 50 millones de euros, mientras que la suma que reciben del erario público se sitúa en siete millones de euros. Además, la celebración de estos tres festivales posibilita la creación de cerca de 1.400 contratos de trabajo.

Cada euro que invierten las instituciones públicas (Ayuntamiento de San Sebastián, Diputación de Gipuzkoa, Gobierno Vasco y Ministerio de Cultura) en los tres eventos se multiplica y revierte directamente en la sociedad donostiarra en particular, y guipuzcoana en general. El Festival de Cine de San Sebastián genera un impacto económico de cerca de 30 millones de euros y revierte a través de impuestos a las arcas públicas casi cinco millones de euros, cifra superior a la aportación pública que recibe. En la edición que se celebrará este septiembre será de 4.800.000 euros.

Por su parte, el Jazzaldia genera un movimiento económico de 14 millones de euros, según su director, Miguel Martín, quien añade que «solamente en impuestos se genera una cantidad que supera por mucho lo que la administración invierte en el Festival de Jazz». Según el último estudio de impacto socioeconómico del festival, la recuperación de ésta a través de las diferentes vías impositivas asciende a más de dos millones de euros, monto que iguala el presupuesto total de la organización en 2018 (2.100.000 euros) y la aportación pública (900.000 euros).

En este mismo sentido, y también según el último estudio encargado por la Quincena, la contribución al erario público vía imposición fiscal de 950.000 euros se situaba en línea con la aportación económica que se recibía de las instituciones, 900.000 euros. Que sea el festival de los tres que menos afluencia de público atraiga no significa que no sea rentable, ya que supone un impacto económico para la ciudad valorado en casi seis millones de euros. La Quincena, que se está celebrando estos días, cuenta con un presupuesto por parte de las instituciones de casi 1.300.000 euros.

Creación de empleo

Con estos datos parece que es posible crear industria a partir de contenidos culturales y generar además empleo. La Quincena Musical, en pleno apogeo ahora, cuenta con un equipo de cerca de 20 personas pero genera un empleo indirecto de 47 puestos de trabajo.

«Durante los días del Festival de Cine se superan las 650 personas trabajando, sin incluir los proveedores que trabajan para nosotros», explica su director, José Luis Rebordinos, quien recuerda que «somos una pyme que genera empleo para 82 personas a lo largo de todo el año». Las cifras del Jazzaldia no andan lejos ya que, según su director, «en los días del festival, estaremos trabajando unas 700 personas». «La incorporación suele ser paulatina, en febrero comienzan dos personas, en marzo otra, en junio unas seis y durante el festival somos 72 personas trabajando en lo que es la organización», añade Martín.

El impacto económico del Zinemaldia multiplica por siete las subvenciones que recibe de las instituciones

Los conciertos del Festival de Jazz dan lugar a un movimiento de 14 millones de euros

El público vinculado a la Quincena deja más de dos millones en hostelería y comercio

Además, estas tres citas culturales ponen en marcha la actividad de muchas otras empresas, lo que se llama impacto indirecto. El desembolso económico de diferente índole en hostelería, comercio o transporte también revierte sobre la economía urbana. El director de la Quincena Musical, Patrick Alfaya, aclara que «no solo hay que tener en cuenta la actividad que nosotros generamos, sino la del propio público que, según el último estudio de impacto económico, deja más de dos millones de euros en la hostelería y comercio de la ciudad».

Para Rebordinos, el Festival de Cine se convierte en una «prolongación del verano donostiarra» y, además, tiene «un efecto durante el resto del año». «Para alguien que viene a Donostia a un hotel, hay temporada baja, alta y temporada Festival de Cine. Eso quiere decir que la ocupación de San Sebastián durante esos días es de las más altas del año», afirma Rebordinos. Según el informe de impacto económico, se registraron 28.000 pernoctaciones hoteleras con un valor económico de más de tres millones de euros.

Impacto mediático

La proyección exterior en los diferentes medios de comunicación también está relacionada con el impacto económico que generan los tres festivales referentes culturales de Donostia. Según el estudio, la presencia de medios nacionales e internacionales en el Festival de Cine de San Sebastián supone un valor de 67,7 millones de euros en términos publicitarios y de imagen para San Sebastián.

En 2017, se proyectaron 213 películas que atrajeron a 1.621 profesionales de la industria y unos 1.040 periodistas acreditados. «Todas las alusiones en los diferentes medios de comunicación suponen una valiosa campaña de publicidad para la ciudad», señala Rebordinos. Además, los 174.312 espectadores dejaron cerca de 735.000 euros de recaudación en entradas.

Por su parte, según Patrick Alfaya, la Quincena Musical que, «depende en gran parte de la taquilla», recaudará esta edición «por encima de los 800.000 euros». Además, su proyección mediática, según su último estudio, estima un contravalor publicitario de más de dos millones de euros en un mes.

Finalmente, las cifras del pasado Festival de Jazz también son indicadores del impacto mediático. «Hemos recuperado el nivel top de asistencia. No tenemos de momento medios para medirlo pero la actividad y la repercusión han sido intensas. Hemos tenido 105 actuaciones en los 17 espacios, alrededor de 450 músicos, 90 medios de comunicación y 110 periodistas acreditados», hace balance Miguel Martín de la 53 edición del Festival de Jazz.

No solo el jazz, el cine o la música clásica son rentables aquí. Fuera de Gipuzkoa hay ejemplos de otros festivales que colaboran con la economía de las ciudades en las que se celebran. Así, el Festival de Cine de Berlín generó el pasado febrero un impacto económico para la ciudad de 125 millones de euros. Las cifras hablan por sí solas: casi 335.000 entradas vendidas, 3.700 personas de medios de comunicación de 79 países y más de 17.000 profesionales de la industria del cine.

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