Jarmusch se pone profundo en Cannes con una divertida metáfora de zombies

Tilda Swinton y Jim Jarmusch./E. P.
Tilda Swinton y Jim Jarmusch. / E. P.

El director embarca a Adam Driver, Bill Murray y Selena Gómez en la cinta 'The Dead Don't Die'

R. C.

Los seres humanos somos zombies que nos dejamos arrastrar por la sociedad consumista en un mundo en el que la destrucción de la naturaleza es imparable. Eso es lo que Jim Jarmusch explicó este miércoles en Cannes de su filme 'The Dead Don't Die', una comedia metafórica que compite por la Palma de Oro. Aunque parezca una divertida parodia del género de zombies y sea un particular homenaje a George Romero, en realidad lo que Jarmusch ha querido hacer con su filme es denunciar el «declive de la naturaleza a un ritmo sin precedentes», informa Efe. «Es aterrador», aseguró Jarmusch en rueda de prensa. «Es esa especie de ineptitud a hacer frente a ese declive que afecta a todos los seres vivos, eso es lo que me perturba y me da miedo», agregó.

Y eso es lo que cuenta en un filme plagado de estrellas -Adam Driver, Bill Murray, Tilda Swinton, Chloë Sevigny, Selena Gómez, Steve Buscemi, Iggy Pop o Tom Waits- que relata cómo la Tierra se sale de su eje de rotación, lo que provoca una invasión de zombies contra los que los habitantes de un pequeño pueblo de Estados Unidos poco pueden hacer.

Una historia de zombies con poca sangre -«intento hacer películas en las que no haya mucha sangre por eso los zombies están más bien secos y llenos de polvo», explicó el realizador-, una especie de comedia de horror con muchos toques surrealistas al más puro estilo Jarmusch. Pero que se queda un poco a medio camino entre una alocada comedia, una historia de zombies y una crítica social, lo que ha hecho que en Cannes haya sido recibida con sonrisas, pero pocos aplausos en sus primeros pases.

Oscura al mismo tiempo que luminosa, Jarmusch señaló que ha tratado de equilibrar esa oscuridad con el humor porque considera que hay que apreciar la maravilla que es la conciencia humana y los pequeños momentos de cada día, algo que solo se puede hacer desde el humor. «La oscuridad forma parte de la vida y el humor también. Sin el humor, sin las bromas, sería muy difícil seguir viviendo», afirmó el director de 'Flores rotas' (2005) o 'Paterson' (2016).

Esas ideas están volcadas en un filme que pretende ser una denuncia contra la acción del hombre en el mundo, algo que para Jarmusch es una crisis ecológica, pero no política. «Lo que cuenta es saber que tenemos una conciencia, saber dónde estamos y que hay relación entre todos los ecosistemas del planeta. La política es más una distracción, no controla el planeta, son las grandes empresas las que lo controlan».