El recuento de Kale Gorrian detectó 14 personas durmiendo en las calles

Una mujer sentada junto a la puerta de una entidad bancaria en el paseo de Colón. /  F. DE LA HERA
Una mujer sentada junto a la puerta de una entidad bancaria en el paseo de Colón. / F. DE LA HERA

Esta iniciativa se realiza cada dos años en los principales núcleos de población de Euskadi, para obtener una fotografía de la realidad de las personas sin hogar

J. OCHOTECO IRUN.

El recuento bianual de Kale Gorrian contabilizó 14 personas sin hogar durmiendo en las calles de la ciudad, durante la noche del 18 al 19 de octubre. Además de Irun, otra treintena de municipios de la Comunidad Autónoma Vasca ha realizado este recuento, de forma simultánea y con una metodología común. La iniciativa Kale Gorrian, que cuenta con la colaboración del Gobierno Vasco y EUDEL, tiene por objetivo obtener una fotografía actual de la realidad de las personas sin hogar en los principales núcleos de población de Euskadi.

Desde el área de Bienestar social, que colabora también en el recuento, el delegado Sergio Corchón ha trasladado a través de una carta su agradecimiento a todos los voluntarios que participaron en el recuento realizado en Irun. Fueron, concretamente, 28 personas que recorrieron la ciudad repartidos en distintos grupos. Los voluntarios contabilizaron el número de personas sin techo que se encontraban en las calles y, a quienes accedían a ello, les realizaron un cuestionario. Con las respuestas obtenidas, tanto en Irun como en los demás municipios en los que se ha efectuado el recuento, se elaborará un informe sobre la situación de las personas en situación de exclusión residencial grave en Euskadi.

Preguntar e informar

«Te impacta y te hace ver otra realidad», cuenta una de las personas que realizó el recuento

Las 31 preguntas que los voluntarios formularon a las personas sin hogar tenían por objetivo conocer sus características sociodemográficas básicas, su situación administrativa, estado de salud y relaciones sociales y familiares. Asimismo, el cuestionario incorporaba una ficha con datos de identificación y localización muy básicos. Esta última parte del cuestionario se rellenó en todos los casos, mientras que las preguntas sólo se realizaron cuando las personas detectadas estaban despiertas y accedían a ser entrevistadas.

De esas catorce personas localizadas, doce eran hombres y una, mujer. El sexo de una de las personas no pudo ser precisado al encontrarse durmiendo y no ser posible su identificación: la metodología que se sigue para realizar el recuento indica que no se debe despertar a la persona si está descansando; en estos casos, simplemente se contabiliza y se indica en qué lugar se encontraba. En el anterior recuento de Kale Gorrian en Irun, realizado hace dos años, el número de personas que se detectó pernoctando en las calles de la ciudad fue de 17.

Una de las personas que participó como voluntaria en el recuento ha compartido su experiencia al respecto: «me apunté también hace dos años. Pero, entonces, mi grupo no encontró a ninguna persona en la calle». En esta ocasión, sin embargo, y aunque el grupo del que formaba parte volvió a recorrer la misma zona de Irun, «sí nos encontramos con una mujer», a la que realizaron el cuestionario. «Estuvimos con ella aproximadamente una hora».

«Para mi, fue una buena experiencia», explica esta persona. «Estar en contacto con esa mujer, que llevaba tantos años en la calle, te impacta y te hace ver otra realidad. Le explicamos las opciones que tenía, los recursos y ayudas a las que podía optar... Además le dimos algo de comer. Para nosotros», los voluntarios, «fue un rato agradable, y creo que para ella también. Nos contó un poco cómo había sido su vida, que había estado por toda España... Y que le gustaría ir a París». Participar en la actividad de Kale Gorrian ha servido a los voluntarios para conocer esa realidad «de la que no somos tan conscientes».

El futuro centro nocturno

El Ayuntamiento de Irun participa en esta iniciativa conjunta dentro de su atención a la problemática del sinhogarismo. Entre las acciones que desde el consistorio se realizan en este mismo ámbito de actuación, se prevé que próximamente abra sus puertas el centro nocturno.

Este espacio estará ubicado en uno de los edificios del Antiguo Hospital, colindando con el Comedor social. El equipamiento estará dirigido a personas en situación de exclusión y sin hogar, como recurso en el que pasar la noche y en el que se ofrecerán prestaciones básicas de manutención e higiene personal. Las obras para acondicionar el espacio, que dispondrá de veinte plazas de manera habitual y nueve más en temporada de frío, están a punto de terminar. La previsión es que el centro nocturno se ponga en marcha durante el mes de noviembre.

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