«Queremos una mayor restricción del paso de camiones por la ciudad»

Camiones en trama urbana. Martínez, Laborda, González y Barreiro, en un extremo del tramo en el que está prohibido que circulen camiones que no tengan origen o destino en la ciudad, una Orden Foral que solicitan que se haga cumplir y se modifique para hacerla más restrictiva. / DE LA HERA
Camiones en trama urbana. Martínez, Laborda, González y Barreiro, en un extremo del tramo en el que está prohibido que circulen camiones que no tengan origen o destino en la ciudad, una Orden Foral que solicitan que se haga cumplir y se modifique para hacerla más restrictiva. / DE LA HERA

Ayuntamiento, Foro Ciudadano y las AA VV de Behobia y Artia esperan que Diputación Foral y Ertzaintza se apliquen para minimizar el paso de vehículos pesados

IÑIGO MORONDO IRUN.

La GI-636, la variante norte de la ciudad, es la primera pagana de los colapsos en la autopista, cada vez más frecuentes. Para explicar que las colas en la A-8 se trasladen a la ciudad, la delegada de Movilidad, Cristina Laborda, enumeraba «diversos factores: falta de infraestructuras viarias que esperamos que se solucione en parte con la Ronda Sur; un aumento del tráfico general de camiones por la mejora de la situación económica; quizá también afecten los nuevos peajes, aunque no lo sabemos con seguridad...».

Desde 2010, una Orden Foral prohíbe el paso de vehículos pesados en el tramo de la GI-636 entre Osinbiribil y Behobia en ambos sentidos, salvo que tengan origen o destino en Irun u Hondarribia. «De un tiempo a esta parte vemos cada vez más camiones de paso cruzando la ciudad para evitar la autopista, camiones que buscan la frontera. También hay más camiones que incluso salen de la variante en la avenida Iparralde para cruzar la muga por Santiago. Por eso, desde el Ayuntamiento pedimos a la Diputación Foral que ampliara la restricción al tramo Ventas-Behobia», recordó Laborda.

La respuesta ha sido negativa. «Diputación no considera que ampliar la restricción hasta Ventas vaya a solucionar nada, y lo que nos ha propuesto es que coordinemos con la Ertzaintza un mayor control. Eso ya lo hemos hecho y nos han confirmado que en septiembre aumentará la vigilancia en Osinbiribil». Laborda insitía en que, desde el Consistorio, consideran que el control «sería más eficaz si se hiciese en Ventas y, además, se impediría también el tránsito de vehículos pesados por la avenida Iparralde, que está provocando problemas como en aquel caso en el que un camión quedó bloqueado en una rotonda o los cambios que hemos tenido que hacer en las glorietas, porque pasan vehículos para los que no están pensadas».

Sacar a Zaisa de la excepción

No es la única propuesta que el Ayuntamiento defiende ante la Diputación, aunque la otra ha sido una iniciativa de las entidades vecinales. «En 2010 se hablaba de restringir el paso entre Behobia y Osinbiribil de todos los camiones que no tuvieran Irun como destino u origen», recordó el presidente del Foro Ciudadanos Irunés, Agustín González. «Pero después parece que se llegó a un acuerdo con las empresas de Zaisa para incluir sus camiones en esa excepción. Creemos que no debería ser así y que los camiones con origen o destino en Zaisa deberían usar la A-8».

Cuando se aprobó inicialmente la Orden Foral, «la Ertzaintza se ponía a la altura del polideportivo y enseguida dejaron de pasar camiones, pero se ha ido permitiendo y ahora si te colocas allí, ves que el paso de vehículos pesados es continuo», apuntó el presidente de la A VV de Artia, José Barreiro. «Es importante que la Ertzaintza tome medidas, pero creemos que debería restringirse el paso de camiones desde Ventas hasta Behobia para que sólo circulen los que van a empresas de Irun o vienen de ellas». Más allá de la avenida de Letxunborro, «no son muchas las empresas en el casco urbano que requieran tráfico de camiones».

Otro detalle lo aportó su homólogo de Behobia, Paco Martínez, que recordó que «hablamos de que entre Behobia y Artia no circulen camiones de 7,5 toneladas en adelante. Se hizo esa distinción para no afectar al reparto. Y es importante recordar que esas decisiones no se tomaron por capricho». En el barrio fronterizo, dividido en dos por esa GI-636 tan cargada de tráfico y camiones, «sufrimos varios accidentes, algunos con resultado fatal, y ahí empezamos a movilizarnos». Sugirió incluso que los camiones de menos de 7,5 toneladas que se usen para reparto «circulen con horarios restringidos, como tienen la carga y descarga en otras zonas de la ciudad». No en vano, como bien recordó Barreiro, «aunque sea una carretera foral, hicimos alegaciones al Plan General para que ese tramo desde Artia a Behobia tuviera condición de vial urbano».

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