El albergue de El Pinar está recibiendo cada día a más de cincuenta peregrinos

Peregrinos llegando al albergue de Irun esta semana. / PORTU
Peregrinos llegando al albergue de Irun esta semana. / PORTU

En las instalaciones situadas en la calle Lesaka y gestionadas por Jacobi pernoctaron durante el pasado mes de marzo un total de 262 personas

J. OCHOTECO IRUN.

El albergue de peregrinos de Irun ha comenzado la temporada con buenos datos. En marzo pernoctaron en las instalaciones de la calle Lesaka 262 personas, y este mes de abril los hospitaleros reciben, cada día, a decenas de peregrinos que recalan en Irun durante su ruta jacobea. «Tenemos sesenta plazas y estamos llenando cincuenta y pico cada día», cuenta Josin Galzakorta, presidente de la Asociación Jacobi. Esta entidad es la encargada de gestionar el albergue de peregrinos.

Los datos recopilados por la Asociación Jacobi durante el pasado mes de marzo indican que la cifra de peregrinos registrada ese mes es ligeramente inferior a la de hace un año: si en este 2019 pasaron por el albergue 262 personas, en 2018 fueron 282. No obstante, hay que tener en cuenta, como recuerda Josin Galzakorta, que el año pasado Semana Santa cayó en marzo.

De esos 262 peregrinos que pernoctaron en Irun el mes pasado 168 eran hombres y 94, mujeres. Casi todos estaban realizando el Camino de Santiago a pie (253), si bien algunos habían optado por la bicicleta (9). En cuanto a la ruta escogida, continúa siendo mayoritario el itinerario de la Costa (234) entre los peregrinos que recalan en Irun. 22 habían optado por el Camino del Interior, cuatro por el Francés, uno por el Primitivo y uno más por el de Baztan.

Respecto a las franjas de edad, dos de los peregrinos que pernoctaron en Irun en marzo tenían hasta 19 años; 55, de 20 a 29 años; 52, entre 30 y 39 años; 39, de 40 a 49 años; 36, de 50 a 59 años; 55, entre 60 y 69 años; y 23 tenían 70 años o más.

Procedencias diversas

En cuanto a la procedencia, la mayoría de los peregrinos, casi un 33 %, llegaban desde distintos puntos de España; fueron, concretamente, 85 personas. Les siguen los alemanes que, con 62 peregrinos, supusieron el 23 % del total. Un buen número de franceses (32) e italianos (11) también pernoctaron en Irun en su ruta hacia Santiago. El resto de procedencias, aunque con menor número de personas, refleja la diversidad de quienes pasan por el albergue de la calle Lesaka: peregrinos de Corea del Sur (9), Australia (8), Reino Unido (7), Suiza (5), Países Bajos (4), Bélgica (3) o Irlanda (3); y también desde países como Argentina (2), Armenia (2), Canadá (2), Dinamarca (2), Portugal (2), Rusia (2), Suecia (2) o Venezuela (2). Y llegó un peregrino de cada uno de los siguientes países: Austria, Brasil, Chile, Ciudad del Vaticano, Colombia, Cuba, Eslovaquia, Finlandia, India, Noruega, República Checa y Uruguay.

En cuanto al presente mes de abril, Josin Galzakorta define con rotundidad la afluencia de peregrinos: «va como un tiro. Está viniendo muchísima gente», con unas cifras «muy por encima de las del año pasado». El hecho de que las vacaciones de Semana Santa estén teniendo lugar este mes ha propiciado ese aumento en el número de pernoctaciones.

Las nacionalidades de los peregrinos mantienen la diversidad habitual: siguen siendo mayoría los procedentes de distintos puntos de España y, al igual que en marzo, se está registrando una cifra alta de peregrinos de Alemania. «Especialmente este año, están viniendo muchos alemanes», explica el presidente de Jacobi. Y como curiosidad, «una semana hemos tenido a cuatro o cinco rusos».

El primer año tras el traslado

Este 2019 será el primero en que los peregrinos pernoctarán durante todo el año en el nuevo albergue habilitado en la calle Lesaka, en las instalaciones del antiguo parvulario de El Pinar. El 25 de julio, día de Santiago, del año pasado se consumó el traslado del albergue desde la anterior sede, en la calle Lucas de Berroa, a su nuevo emplazamiento.

El nuevo albergue ha permitido mejorar la acogida que se ofrece a los peregrinos en Irun: de 50 camas, se ha pasado a 60; de dos baños y duchas, a seis; y además las instalaciones disponen de un espacio exterior.