Hondarribia vibra con el Alarde

El Alarde ha recorrido las calles de Hondarribia ante un público entregado. La compañía Jaizkibel también ha desfilado entre algunos plásticos negros y pocos silbidos

Beatriz Campuzano
BEATRIZ CAMPUZANO

Puntuales a la cita, como todos los años, los hacheros han dado los primeros pasos del Alarde de Hondarribia, en el que participan cerca de 5.000 soldados repartidos en veinte compañías, cada uno con su cantinera. El día ha amanecido nublado y la lluvia buscaba su hueco de protagonismo, pero ha sabido ser paciente y ha dado una tregua durante el desfile. Los soldados y cantineras han ido sortenado charcos y mirando entre los pocos paraguas que quedaban abiertos para ver rostros conocidos. Los había, sí porque la lluvia no ha aguado la fiesta. Incluso ha salido el sol.

Desde las seis de la mañana la calle Mayor ya estaba llena de personas esperando que diera comienzo el desfile en el que no se permite la participación de la mujer como soldado. Centenares de vecinos de Hondarribia permanecían apostados en las aceras, guardando con celo un sitio que reservaban desde hacía horas.

Todos han desfilado a las órdenes de Iñaki Sagarzazu, que afronta su cuarto año como burgomaestre de un Alarde cuya razón de ser es cumplir el voto realizado a la Virgen de Guadalupe por la ayuda ofrecida para poner fin al asedio de 69 días al que los franceses sometieron a la ciudad en 1638.

El Alarde ha cambiado mucho pero la esencia es la misma: Compañías que representan a barrios y que visten con colores llamativos y que desfilan primero por el casco histórico para ir a la parroquia a recoger la bandera de la ciudad, que reposa allí desde el 15 de agosto, cuando fue llevada en procesión. Además del componente religioso y de promesa, el Alarde tiene parte de fiesta, la que se vive en los descansos matinales, en la campa de Guadalupe a mediodía y que se va desatando por la tarde. El 'rompan filas' al son de 'zapatero' cuando el día está dando paso a la noche es uno de los momentos de más júbilo, antes de reponer fuerzas en casa de cada cantinera para rematar la jornada alardeando de la victoria contra los franceses.

La compañía Jaizkibel, en la que las mujeres participan también como soldados en el alarde de Hondarribia y que cumple 23 años, ha desfilado minutos antes por las calles de Hondarribia sin ningún incidente destacable. Dirigidos por Ohiana Etxebarrieta han comenzado a desfilar hacia las 08.00 horas este lluvioso domingo desde Alameda. No ha habido silbidos en la calle Mayor y solo algunas personas se han cubierto con plásticos negros y han mostrado carteles de apoyo al alarde tradicional, pero en un ambiente de menos tensión que otros años.

La directora de Emakunde, Izaskun Landaida, el Ararteko, Manuel Lezertua, el teniente de diputado general y diputado de Cultura de Gipuzkoa, Denis Itxaso, el portavoz de EH Bildu en Juntas de Gipuzkoa, Juan Karlos Izagirre, así como representantes de Podemos Euskadi y de Ezker Anitza-IU, han estado presentes en esta fiesta para mostrar su apoyo a Jaizkibel. Landaida ha recordado que las tradiciones «tienen que adecuarse a los nuevos tiempos» y ello «no supone ir contra la tradición», sino «ofrecer los mismos derechos a mujeres y hombres».

«Hemos venido a las tres y media de la mañana a coger sitio»

Pocas cosas hay en Hondarribia más sagradas que el día del Alarde, por eso un madrugón que en otras circunstancias puede resultar molesto, se percibe con el mayor de los entusiasmos cada 8 de septiembre. Madrugan los que desfilan, pero en según qué casos madruga incluso más el público que no quiere perder su hueco de la calle Mayor, para ver en primera línea cada detalle del desfile. «Hemos venido a las tres y media de la mañana», comentaba una familia que estaba situada frente al Ayuntamiento. Y nada de relevos para descansar, «todas juntas», matizaban a pocos minutos de que arrancara el Alarde. Unos metros más abajo, una cuadrilla de jóvenes impolutamente vestidas habían 'remoloneado' un poco más, quedando a las 5.30 horas. «Hoy es un día largo, pero el mejor del año», exclamaban.

20 años de conflicto

A la celebración del 8 de septiembre se han querido sumar las mujeres desde hace más de veinte años, encontrando la negativa de los organizadores del Alarde. Esto supuso la creación de la compañía Jaizkibel en la que las mujeres participan como soldado y que no está reconocida por Alarde Fundazioa (organizadora del Alarde desde que nació el conflicto).

Programa de fiestas

Tras el desfile del Alarde se ha celebrado, a las 11:30 horas, la tradicional misa en el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe. Pero la fiesta se prolongará hasta altas horas de la noche.

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