Los armadores dicen que comer pescado fresco bien cocinado no supone riesgo

Tras los casos de infestación por anisakis, las empresas quieren trasladar tranquilidad

A.E. ONDARROA.

A raíz de la reciente aparición de los varios casos de infestación por anisakis en humanos tras la ingesta de pescado congelado, los armadores de Ondarroa, integrados en Cepesca, intentan llevar tranquilidad a los consumidores españoles. Los armadores recuerdan que se puede comer pescado fresco bien cocinado sin ninguna preocupación de sufrir anisakiosis, dado que, como afirma la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), «la enfermedad por anisakis sólo se puede contraer si se come pescado crudo o prácticamente crudo».

Para estos casos de consumo en crudo o casi crudo, se recomienda proceder a su congelación durante cinco días, medida aconsejada por Aecosan desde hace años y que el sector pesquero también apoya.

El anisakis es un parásito que puede encontrarse en el pescado y en los cefalópodos y provocar alteraciones digestivas (anisakiasis) y reacciones alérgicas que, en ocasiones, pueden ser graves.

El sector recuerda a los consumidores vascos que para poder estar totalmente tranquilos y evitar fácilmente cualquier riesgo, sólo es necesario cumplir tres requisitos: comprar el pescado limpio y sin vísceras (sin tripas); cocinar el pescado a la manera tradicional (cocción, fritura, horneado, plancha), ya que con estas preparaciones se alcanzan los 60 °C de temperatura en toda la pieza que inactivan completamente al parásito, en caso de haberlo.

En caso de que se vaya a comer el pescado en crudo o semi crudo, congelar a una temperatura de -20 °C durante los cinco días antes mencionados.

Los armadores señalan que el sector pesquero español, como el del resto de la Unión Europea, es consciente de la existencia del anisakis y lleva varios años invirtiendo y acometiendo diversas iniciativas para paliar su proliferación. De hecho, distintas asociaciones han acometido planes de formación de sus tripulaciones y han incorporado nueva tecnología a bordo para atajar este problema.

A este respecto, la asociación de Ondarroa solicita, tanto a las autoridades españolas como europeas, incentivar las ayudas a este tipo de proyectos a fin de poder erradicar este problema para la tranquilidad de los consumidores.

También recalcan que las ostras, mejillones, almejas, coquinas y demás moluscos bivalvos, así como semiconservas como las de anchoas (en envase metálico o vidrio), y pescados desecados salados como el bacalao o las mojamas, no pueden causar esta enfermedad, aunque se consuman en crudo y sin congelar previamente. Con estas iniciativas y consejos, el sector pesquero quiere tranquilizar a la sociedad y frenar la alarma que puedan estar sembrando determinadas informaciones respecto a la presencia de anisakis en algunas especies pesqueras y sus potenciales efectos en los consumidores.

 

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