Sasoibide, en la senda saludable

Protagonistas. Margari Gorrotxategi y Lorea Iregi, impulsoras del proyecto Sasoibide, durante una visita al parque de bomberos de Zubillaga./
Protagonistas. Margari Gorrotxategi y Lorea Iregi, impulsoras del proyecto Sasoibide, durante una visita al parque de bomberos de Zubillaga.

El proyecto para activar a mayores de 55 años termina su curso inaugural con éxito | Margari y Lorea se han ganado el aplauso de los participantes en estos paseos que aúnan salud, conocimiento y compañía

KEPA OLIDENARRASATE.

Margari y Lorea se han ganado los corazones y la gratitud eterna de cuantos participan en el proyecto Sasoibide, una iniciativa sociocultural cuya primera temporada concluía este jueves con una excursión de fin de curso a Getaria. Era el broche final a un año que ha constituido una «experiencia enriquecedora y magnífica» para las mujeres y hombres que han participado asiduamente en las salidas saludables que cada jueves a las 10.00 partían desde Biteri.

Sasoibide (camino hacia la salud, en euskera) nacía el año pasado con el objetivo de sacudir la inactividad, la apatía y la soledad que hacen presa en las personas mayores. Mujeres y hombres de más de 55 años, por lo general jubilados, son los beneficiarios de este proyecto concebido para aunar paseos saludables, alicientes culturales y buena compañía.

El proyecto auspiciado por Margari Gorrotxategi y Lorea Iregi nacía además con buen pie: la suya fue una de las cinco iniciativas finalistas en las becas Aquarius 2018.

Margari y Lorea fueron dando forma a este proyecto «realizado con esmero, mimo, profesionalidad y mucha dedicación». Edurne Monge, una de las asiduas a las salidas de Sasoibide, elogiaba con estas palabras el «esfuerzo desinteresado» de las impulsoras del proyecto.

Semana tras semana, Margari y Lorea se ocupaban de programar, organizar, contactar y documentarse para preparar las salidas que los participantes en Sasoibide han tenido el placer de realizar al parque tecnológico Garaia; a Ekilore; al taller de la diseñadora de modas Amaia Albes; a las ermitas de San Isidro y San Valerio; a los ayuntamientos de Aretxabaleta y Arrasate; al palacio Ganuza y al horno de Zubiate de Eskoriatza, al 'garbigune' de Garagartza; a Cáritas; a la central de Caja Laboral; a Kurtzetxiki, a la sociedad Meatzerreka; al parque de bomberos de Zubillaga... Una tarea incansable para la que Edurne Monge, Eukene Mondragón y Miguel Jiménez solo tienen palabras de agradecimiento. Estos tres participantes forman parte del núcleo de 20 mujeres y 6 hombres que prácticamente no se han perdido una salida. «Al principio llegamos a reunirnos hasta 60 personas», decían, pero andando el tiempo el grupo quedaría reducido a cerca de una treintena.

«La participación, la solidaridad, el empoderamiento, un mejor conocimiento de nuestro entorno... son algunos de los beneficios de esta iniciativa tan innovadora al tocar distintos aspectos de la vida en una actividad», resaltaba Monge. A esta participante en Sasoibide, al igual que a sus compañeros, el proyecto Sasoibide les ha brindado la oportunidad de «conocer mejor el entorno y la gente con la que convives, además de aportar una serie de beneficios: mentales, al ahuyentar la soledad tan presente en la sociedad actual; sociales, al mejorar las relaciones entre diferentes; físicos, al hacer un ejercicio suave y saludable, e intelectuales, al ir aprendiendo tanto de los compañeros como de las visitas guiadas a aquellos lugares que nos han abierto las puertas y nos han mostrado lo que hace con un trato exquisito».

Y es que como explicaba Edurne Monge, Margari y Lorea han conseguido que alumnos del Ciclo Técnico Superior en Animación de Actividades, Físicas y Deportivas (TAFYD) participen en algunos momentos del proyecto para orientarnos a la hora de realizar una serie de ejercicios que nos permiten iniciar y terminar la actividad de forma saludable».

Asimismo han podido disfrutar del buen hacer de los alumnos y del profesor de Formación Profesional de Cocina de Arizmendi Ikastola que «en muchas ocasiones al terminar el recorrido nos tenían preparado un estupendo caldo con sabrosas sorpresas en forma de croquetas, pintxos de tortilla...».

Margari y Lorea también han conseguido que, de forma periódica, enfermeros de Osakidetza «nos acompañaran en el paseo para aportarnos sus conocimientos sobre una dieta saludable, la diabetes, la hipertensión...».