La reunión sobre la sanidad y la clínica concluye sin ningún acuerdo concreto

La alcaldesa, Olatz Peon, durante su intervención en la reunión convocada para hablar de la clínica Asunción y la sanidad en Tolosaldea. / ROYO
La alcaldesa, Olatz Peon, durante su intervención en la reunión convocada para hablar de la clínica Asunción y la sanidad en Tolosaldea. / ROYO

Topa y los trabajadores aseguran que el futuro es «negro» si no cambia el modelo de gestión. EH Bildu y Podemos propusieron crear una 'mesa de trabajo' pero el PNV no estuvo de acuerdo y alegó que la competencia es exclusiva del Gobierno Vasco

JUANMA GOÑI TOLOSA.

La reunión abierta para hablar sobre la clínica de la Asunción y la sanidad en Tolosaldea, celebrada en un abarrotado salón de Plenos, acabó bien entrada la noche del lunes, pero no arrojó conclusiones concretas ni derivó en ningún tipo de acuerdo. Los representantes del Topa y de los trabajadores de la clínica expresaron, una vez más, como ya hemos informado repetidas veces en este periódico, su «preocupación ante el futuro sanitario que le aguarda a la comarca», si se mantiene «el actual modelo de concertación con Osakidetza».

Empezó hablando el portavoz de la plataforma Topa, colectivo que defiende un modelo de gestión pública. Señaló que, en su día, «se nos impuso un convenio que hoy puede decirse que no ha mejorado la calidad asistencial», y que ha hecho que «no estemos en igualdad de condiciones con respecto a otras comarcas». «La clínica pasó con este acuerdo de Segunda a Primera División, pero ha seguido manteniendo la misma infraestructura a pesar de recibir 21 millones todos los años. No ha habido inversiones. La propietaria Inviza vino a hacer negocio. La situación era mala y ahora ha empeorado: generalistas ejerciendo como especialistas, cambios contínuos de especialistas, trabajar más horas de las permitidas... En la situación actual, se ha pasado de tener 6,5 traumatólogos a 1,5, faltan otros especialistas, se aplican 'peonadas'...». En opinión de Topa, el problema de la clínica es que no va a encontrar «especialistas médicos baratos y sumisos», porque «lógicamente los buenos se van a ir a donde les ofrecen mejores condiciones». También pidió una «rebelión social» unitaria de la comarca para poder revertir esta situación.

La portavoz de los trabajadores de la clínica expuso su tesis de que, independientemente de que pueda llegarse a un acuerdo laboral, la situación es preocupante. «Con el actual modelo de concertación articulado en torno a un empresario privado, Gómez Montoya, no nos queda sino esperar una precarización de nuestras condiciones y una merma de la atención sanitaria. Porque dentro de nada van a ser pocos los profesionales sanitarios disponibles, van a poder elegir y lógicamente irán a un centro público donde sus condiciones son mejores».

En opinión de la portavoz de los trabajadores, el problema es que Inviza «ha tenido tiempo suficiente para invertir en la clínica y no lo ha hecho». También pidió un mayor control de los 21 millones que recibe de Osakidetza porque -señaló-, «está claro que deberían de invertirse íntegramente en la sanidad y no se está haciendo». Y opinó que las buenas opiniones de los muchos usuarios de la clínica se dan «gracias a la labor de los trabajadores, que nos dejamos la piel y cumplimos con nuestra cartera de servicios».

Opinión de los políticos

La alcaldesa opinó que la clínica de la Asunción ofrece ahora mismo un servicio sanitario «público, gratuito y de calidad», gracias al concierto con Osakidetza. Señaló que, de no haber existido este convenio, la clínica estaba abocada al cierre, y los usuarios de Tolosaldea tendríamos que desplazarnos a Donostia, como hacen los de Zarautz, o los de Azpeitia y Azkoitia, que dependen de Zumarraga. Aseguró que el problema le preocupa, y que ella recoge siempre todas las opiniones, quejas y sugerencias para trasladarlas tanto a Osakidetza como a los responsables de la clínica.

El portavoz de EH Bildu lanzó una propuesta concreta, consistente en crear una mesa de trabajo entre todos los partidos y los agentes sociales sobre las premisas de esa gestión sanitaria «pública, gratuita y de calidad», para llegar a un acuerdo de mínimos con el que ir con una voz unitaria de la comarca al Gobierno Vasco. El representante de Podemos estuvo de acuerdo con la creación de una mesa de trabajo y propuso que ésta derivase en la convocatoria de una consulta popular en la que la ciudadanía pudiera ser consultada sobre el tipo de gestión sanitaria que desea recibir. La alcaldesa no estuvo de acuerdo y señaló que «no es competencia municipal» y que la mesa de trabajo, de formarse, «tendría que crearla el Gobierno Vasco, no el Ayuntamiento». El portavoz de Podemos abandonó enfadado el salón de Plenos alegando que «si el Ayuntamiento no iba a escuchar la voz del pueblo, la reunión no tenía sentido».

'Patata caliente'

Hubo varias intervenciones de la gente del público. Un ciudadano dijo que había denunciado «más de una vez», que la clínica «carece de licencia de actividad», y que nadie le había hecho caso, ni los políticos ni los medios de comunicación. Le rebatieron desde el PNV y EH Bildu. Otra ciudadana preguntó a la alcaldesa el verdadero sentido de la reunión que se estaba celebrando. Ésta le contestó que su fin es «recoger todas las opininiones y trasladarlas a los organismos competentes». Desde Topa opinaron que no se puede comparar Azpeitia o Zarautz con Tolosaldea en número de habitantes. La alcaldesa trasladó su convicción de que «en el tema de la sanidad de Tolosaldea caben diferentes interpretaciones según cada cual y hay que escuchar a todo el mundo». «No se pueden crear alarmas injustificadas sin obviar que las valoraciones de los pacientes son buenas y que la OSI de Tolosaldea está entre las mejores en el ranking vasco», dijo.

También hablaron dos médicos. Uno de ellos dijo conocer bien el hospital público del Bidasoa y destacó la existencia de pediatría de urgencias y especialistas de presencia física en comparación con La Asunción. También refrendó la tesis de que a ésta le va a costar mucho captar a buenos especialistas porque éstos escasean y se van a ir a donde mejores condiciones les ofrezcan.

Otra médico comentó que «Osakidetza se frotó las manos pensando que había solucionado la 'patata caliente' de la clínica cuando el actual empresario se hizo con la propiedad y firmó un acuerdo con él». «Osakidetza lo sabe y ve que en Tolosa, a mitad de precio, y gracias a la labor de los profesionales, se presta un buen trabajo. El problema es que no se controla este dinero público. Éste es el gran déficit, porque creo que un modelo concertado, si se hace con control, puede servir perfectamente igual que uno público». «¿La solución? Es difícil, sigue siendo una 'patata caliente', pero habría que sacar el tema del conflicto partidista y político», opinó.

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