Tapia dice que los desvíos de Hondarribia, con 1.200 afectados, estaban «previstos»

Una de las aeronaves de Vueling maniobra en la pista mojada del aeropuerto de Hondarribia./J.M. ANATOL
Una de las aeronaves de Vueling maniobra en la pista mojada del aeropuerto de Hondarribia. / J.M. ANATOL

La consejera no entiende que ahora «se lleven las manos a la cabeza porque ya sabíamos que la situación iba a ser así»

IRAITZ VÁZQUEZSAN SEBASTIÁN.

El Gobierno Vasco y la Diputación de Gipuzkoa salieron ayer al paso de las críticas realizadas desde la asociación de fomento del aeropuerto de Hondarribia, Afodesa, en las que pedía «responsabilidad» a Ortzibia y Aena por «las cancelaciones, retrasos y desvíos» que se han producido en el aeródromo guipuzcoano desde que la pista fuera recortada 300 metros por motivos de seguridad. Ambas instituciones recordaron que se trata de una situación «especial» hasta que en próximas fechas comiencen las obras de ranurado del pavimento de la terminal hondarribiarra.

En total, desde que se terminaran las obras de recorte de la pista hondarribiarra el pasado 17 de agosto, ocho vuelos de la compañía Vueling han sido trasladados a la terminal de Bizkaia, afectando a unos 1.200 pasajeros. Y parece que no serán los últimos, ya que las previsiones meteorológicas pronostican tiempo inestable y más lluvias para los próximos días. La consejera de Desarrollo Económico del Gobierno Vasco, Arantxa Tapia, recordó que «ya anunciamos que entretanto no se hacía el ranurado se iban a limitar las operaciones de este aeropuerto en situaciones de climatología adversa. Era algo que estaba previsto. No entiendo que ahora se lleven las manos a la cabeza porque sabíamos que iba a ser así». Además, la consejera apostilló que «si se va a hacer el ranurado es precisamente para evitar esta situación que se va a producir entre agosto y diciembre».

1.427 metros

es la distancia disponible para aterrizar en estos momentos en el aeropuerto de Hondarribia tras las obras de recorte que se han llevado a cabo en la pista. Antes esta medía 1.754 metros. La distancia para el despegue es de 1.690.

Desde Vueling aseguran que se trata de un periodo «especial» hasta que comiencen las obras de ranurado de la pista, previstas para septiembre. A partir de entonces la compañía catalana utilizará aeronaves más pequeñas ATR-72 de Air Nostrum, lo que le permitirá continuar con su ruta a Barcelona hasta final de año, fecha en la que se espera que terminen los trabajos en la pista.

El enclave en el que está situado en aeropuerto de Hondarribia conlleva que la prioridad sea la seguridad tanto de los viajeros como el de los vecinos de la zona, según explicó Tapia. Y es que para la consejera «al adaptar el aeropuerto a las medidas de seguridad que exige Europa, se garantiza la seguridad de los viajeros, así como de los municipios que están cerca. No nos tenemos que olvidar de que el aeropuerto de Hondarribia está ubicado en una zona bastante densamente poblada y muy cercana a un ámbito de reserva de la biosfera. Todo esto lo tenemos que tener en cuenta».

«El ranurado evitará estas situaciones que estamos viviendo estos días» Arantxa Tapia, Consejera

«Criticar desde fuera es fácil, lo difícil es tomar decisiones y ser responsables» Imanol Lasa, Portavoz de la Diputación

Por su parte, el portavoz de la Diputación de Gipuzkoa, Imanol Lasa, afirmó que desde la institución foral entienden que «es necesario» que el territorio disponga de un aeropuerto «en condiciones, que cumpla los requisitos de seguridad y pueda dar un servicio de calidad». A su juicio, «criticar o hacer análisis fuera de lugar a veces es fácil», mientras que «tomar decisiones y ser responsables es difícil».

La semana pasada el diputado por Gipuzkoa en el Congreso, Odón Elorza, pidió al Gobierno central garantizar «el desarrollo futuro» del aeropuerto de Hondarribia y estudiar una posible ampliación de la infraestructura. Durante la rueda de prensa semanal del consejo de gobierno Lasa contestó sobre la posibilidad de una ampliación de la pista: «Tenemos que ser conscientes de donde está ubicado el aeropuerto y de que su ampliación parece difícil, pero no vamos a dejar de empeñarnos en que Gipuzkoa tenga aeropuerto». Añadió que no resulta fácil acometer obras de ampliación en este aeropuerto, pero se están llevando a cabo trabajos de mejora, como el ranurado de la pista que permitirá operar con mayor seguridad a partir de enero. Además, aseguró que las instituciones vascas apuestan por mantener la operatividad del aeropuerto.

La iniciativa de Elorza no sentó nada bien en el seno del Partido Popular guipuzcoano. Su secretario general, David Hernández, le contestó que si el PNV y el PSE «quisieran de verdad», la viabilidad del aeródromo estaría garantizada «a partir de mañana», y subrayó que el Gobierno siempre ha defendido un consenso en favor de la infraestructura guipuzcoana.

Más

Fotos

Vídeos