1.200 afectados por el recorte de la pista

Imagen de un Airbus A-319 de la compañía Vueling maniobrando sobre la pista del aeropuerto de Hondarribia un día lluvioso.
Imagen de un Airbus A-319 de la compañía Vueling maniobrando sobre la pista del aeropuerto de Hondarribia un día lluvioso. / JUAN MIGUEL ANATOL

Ocho vuelos de Vueling han sido desviados a Loiu en dos semanas debido al mal tiempo. La compañía aérea insiste en que se trata de un periodo «especial» hasta que comiencen las obras de ranurado de la pista, previstas para septiembre

AIENDE S. JIMÉNEZSAN SEBASTIÁN.

Las lluvias han vuelto a Gipuzkoa, y con ellas los desvíos de aviones que debían aterrizar en el aeropuerto de Hondarribia. Cuatro vuelos de la compañía aérea Vueling han sido desviados a Loiu en los últimos días debido al mal tiempo. En total, desde que se terminaran las obras de recorte de la pista hondarribiarra el pasado 17 de agosto, ocho vuelos han sido trasladados a la terminal de Bizkaia, afectando a unos 1.200 pasajeros. Y parece que no serán los últimos, ya que las previsiones meteorológicas pronostican tiempo inestable y más lluvias para los próximos días.

El domingo la lluvia empezó a caer en el territorio guipuzcoano hacia mediodía. El vuelo que tenía previsto aterrizar a las 17.05 horas procedente de Barcelona tuvo que ser desviado a Loiu, donde tomó tierra con un retraso de 50 minutos. El mismo avión- un Airbus A-319 operado por Vueling- tenía que despegar desde Hondarribia hacia la capital catalana a las 17.40 horas, y finalmente pudo emprender el vuelo a las 19.14 horas desde el aeropuerto vizcaíno. En ambos casos los pasajeros tuvieron que ser trasladados en autobús entre los aeródromos.

En la tarde noche del lunes la llegada de frentes borrascosos a Euskadi dejó tormentas y chubascos por todo el territorio. Euskalmet contabilizó hasta 1.300 rayos, especialmente en Gipuzkoa y Navarra. La lluvia cayó incesante durante toda la noche y la pista de Hondarribia amaneció mojada. El primer vuelo del día procedente de Barcelona debía aterrizar a las 8.00 horas y despegar de nuevo hacia El Prat a las 08.40 horas. Sin embargo tuvo que ser desviado a Loiu desde donde se produjo también el vuelo de vuelta.

En total ya son ocho los vuelos que han tenido que ser desviados a La Paloma desde que el pasado 17 de agosto se efectuara el recorte de la pista guipuzcoana para ajustarse a los parámetros de seguridad que exige la UE. Afodesa, la asociación de Fomento del Aeropuerto de San Sebastián, ha denunciado que estos traslados han afectado a un total de 1.200 pasajeros, que han tenido que trasladarse en autobuses y que han llegado tarde a sus destinos.

Otras 1.800 personas han sufrido retrasos y cancelaciones en vuelos a Madrid, denuncia Afodesa

A la espera del ranurado

Todos esos vuelos estaban operados por el Airbus A-319 de la compañía Vueling que cubre los trayectos entre Barcelona y Hondarribia. Un avión que tras el recorte de la pista tiene limitada su operatividad en el aeropuerto guipuzcoano en días en los que la meteorología es adversa. Desde Vueling aseguran que se trata de un periodo «especial» hasta que comiencen las obras de ranurado de la pista, previstas para septiembre. A partir de entonces la compañía catalana utilizará aeronaves más pequeñas ATR-72 de Air Nostrum, lo que le permitirá continuar con su ruta con Barcelona hasta final de año, fecha en la que se espera que terminen los trabajos en la pista.

Por el momento, de los 24 vuelos programados por Vueling entre el 17 y el 29 de agosto con destino a Barcelona ocho han sido desviados al aeropuerto de Bilbao. Asimismo, desde Afodesa denuncian que en el mismo periodo 24 vuelos de Air Nostrum que cubren la ruta entre Madrid y San Sebastián han sufrido retrasos y dos han sido cancelados, afectando a un total de 1.800 pasajeros.

1.427 metros

es la distancia disponible para aterrizar en Hondarribia tras las obras de recorte cd la pista. Antes esta medía 1.754 metros. La distancia para el despegue es de 1.690.

Desde la asociación piden «responsabilidades» a Ortzibia y Aena y se muestran preocupados «por la repercusión que todas estas circunstancias puedan tener en la ya delicada percepción que los guipuzcoanos tienen del aeropuerto dinamitando la confianza en el mismo».

Asimismo denuncian «la falta de anticipación y la falsedad» con la que han tratado el asunto ambas entidades porque la operatividad «no se está manteniendo en absoluto y no tiene visos de hacerlo cuando haya inclemencias meteorológicas».

Las obras de ranurado de la pista comenzarán septiembre y se estima que finalicen en diciembre. Aunque estudios previos avalaron que «el coeficiente de rozamiento y la textura del pavimento» del aeropuerto de Hondarribia tienen «unos valores superiores» a los convencionales, tanto Vueling como el fabricante de las aeronaves, Airbus, pidieron a Aena análisis complementarios sobre la «permeabilidad» del terreno.

La decisión de llevar a cabo el ranurado ha sido tomada a petición de Vueling, que hasta ahora había manifestado su voluntad de mantener la ruta entre San Sebastián y Barcelona -con dos enlaces diarios-, pero no terminaba de ratificar la decisión. El ranurado del pavimento, que consiste en estriar o acanalar la pista para incrementar el coeficiente de fricción cuando los aviones toman tierra con la pista mojada, abrirá la puerta a nuevas actividades en el aeropuerto hondarribiarra.

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