Diario Vasco

A la tercera, la vencida

  • Markel Olano logra por la mínima ganar a EH Bildu, consiguiendo en estas elecciones ser el candidato más votado, tras dos intentos fallidos

A la tercera fue la vencida. Markel Olano, después de dos contiendas electorales en las que no resultó ganador, por fin ha conseguido ser el candidato más votado. En 2007 ganó Miguel Buen (PSE), pero el pacto de PNV con EA sentó en la Palacio foral a Markel Olano. En la siguientes elecciones, las de 2011, Bildu se llevó el gato al agua y Martin Garitano le sustituyó en la plaza Gipuzkoa.

Este domingo, por la mínima, Markel Olano, el hombre tranquilo, consiguió lo que ninguna encuesta vaticinaba, que el PNV sobrepasara a EH Bildu. Los jeltzales recuperarán el timón foral, pactos mediantes, de la mano de una persona absolutamente fiel a Joseba Egibar. De ahí que el máximo dirigente del GBB volviera a confiar en él como candidato a diputado general, pese a que los resultados anteriores no le avalaran. Dentro del PNV su elección tampoco levantó grandes entusiasmos. Su perfil no parecía el más apropiado para una campaña que se preveía a cara de perro. Y es que Markel Olano puede tener muchas virtudes, pero la oratoria vitriólica que se exige a un candidato no es lo suyo.

Olano se ha situado en el centro del escenario a pesar suyo. Si está ahí es por disciplina. Egibar se lo pidió y él aceptó dejar la cómoda vida que llevaba dentro del partido para afrontar retos en los que no soñaba ni en sus peores pesadillas.

Los primeros pasos los dio, no podía ser de otra forma, en el batzoki de su localidad natal, Beasain. Con 15 o 16 años acudía allí con su cuadrilla y, como el mismo reconoce, fue «abducido» por el partido. No es difícil imaginárselo, tan formal y atildado como ahora, escuchando atentamente las palabras de los burukides o acudiendo al Aberri Eguna o al Alderdi Eguna.

Sus aficiones también concuerdan con las que parecen propias de un buen chico del Goierri. La montaña y la lectura aunque, a su vez, admite que le hubiera gustado ser batería en un grupo de rock, por ejemplo en los Smashing Pumpkins. Quizá sea este el único desmelene que se permita, aunque sea en el plano onírico, una persona que no se ha apartado lo más mínimo de la imagen más tradicional del nacionalista guipuzcoano.

Licenciado en Filosofía

Licenciado en la facultad de Filosofía de la UPV, su trayectoria posterior se desarrolló en los ámbitos culturales del partido. En concreto, de 1996 al 2000 fue responsable de Euskera, Educación y Cultura en el GBB. En esa misma época, fue representante del PNV en la comisión permanente de la Declaración de Lizarra-Garazi. En 2000, ascendió a responsable de Juventud, Euskera, Cultura y Deportes del EBB, en aquellas fechas dirigido por Arzalluz.

Es fácil imaginar que, con estos antecedentes, el encontronazo de Markel Olano con la política descarnada que se practica en nuestro territorios haya sido brutal. Los cuatro años que ha pasado en la oposición le han obligado a afilar los dientes, pero morder no está en su ADN. De hecho, ha recibido más dentelladas (Bidegi...) que las que ha dado.

Quizá esta experiencia le sirva para afrontar los difíciles cuatro años que le quedan por delante con más munición que la que ha empleado hasta ahora. Aunque no es fácil que este hombre tremendamente tímido se acostumbre a elevar la voz en unas Juntas Generales que a veces parecen un cuadrilátero.