Jacobi espera estrenar su nuevo albergue de peregrinos este verano

La asociación jacobea de la ciudad espera poder iniciar pronto las obras necesarias para adecuar el antiguo centro escolar./F. DE LA HERA
La asociación jacobea de la ciudad espera poder iniciar pronto las obras necesarias para adecuar el antiguo centro escolar. / F. DE LA HERA

La asociación espera poder empezar pronto con las obras de reforma para terminarlas, al menos en una primera fase, hacia el mes de julio. Lo ubicará en el antiguo parvulario de El Pinar que el Ayuntamiento ya le ha cedido

IÑIGO MORONDOIRUN.

Dos pisos y un bajo del número 18 de la calle Lucas de Berroa conforman el actual albergue de peregrinos de Irun, impulsado y gestionado por la Asociación Jacobea de Irun-Bidasoa Jacobi. Catorce años después de poner en marcha este proyecto, la entidad espera estrenar este verano su tercera ubicación, que será, sin duda, las más ambiciosa hasta ahora.

«La Junta de Gobierno ha aprobado ceder a Jacobi para un periodo de cuatro años, que se podrán prorrogar llegado el momento, el antiguo parvulario de El Pinar, en la calle Lesaka, 1, para su uso como albergue de peregrinos del Bidasoa», anunciaba el primer teniente de alcalde, Miguel Ángel Páez, sentado junto al presidente de Jacobi, Josin Galzakorta. Reconoció el edil que era una petición que llevaba «cierto tiempo sobre la mesa» y que se ha podido resolver «con la desafección de este edificio por parte del Gobierno Vasco». Liberado, por tanto, de sus usos académicos y «tras las oportunas reformas que tiene pensado acometer la asociación, esperamos que vaya a ser una instalación de referencia en el País Vasco». Señaló que la reubicación del albergue ha sido un asunto que el consistorio se ha tomado «muy en serio, porque Irun es la puerta de entrada para muchos peregrinos que vienen de Europa y de Francia y las condiciones en Lucas de Berroa no eran las más idóneas», admitió.

7.305
peregrinos se hospedaron desde marzo a octubre de 2017 en el albergue irundarra gestionado Jacobi.
60
plazas tendrá la nueva instalación, diez más que la actual, por lo que la asociación espera que en cuanto entre en funcionamiento suponga un incremento del número de pernoctaciones de peregrinos en el albergue de la ciudad.
euros tiene previsto invertir Jacobi en adaptar el antiguo centro escolar como albergue
Dispone de fondos propios para cubrir un tercio y espera lograr el resto con ayudas de Gobierno Vasco, Diputación, Ayuntamiento, empresas y particulares.

Galzacorta repasó las mejoras efectivas que supondrá el nuevo albergue en comparación con el actual. El de ahora tiene 50 plazas y el futuro tendrá 60, diez más, pero con una mejora cualitativa mucho más relevante que la cuantitativa. «Lo peor que tenemos ahora es que sólo hay dos cuartos de baño. El Gobierno Vasco está preparando un nuevo decreto en el que se exigirá que haya al menos un cuarto de baño (ducha, lavabo y wáter por separado) por cada diez huéspedes. En el nuevo», aseguró el presidente de Jacobi, «podremos cumplir sin problema con ese requisito».

Otra mejora significativa llegará con las zonas comunes de estancia de las que carece la instalación de Lucas de Berroa. «Ahora mismo, si una persona llega a las cuatro de la tarde y llueve, lo cual no es nada raro en este país, o se tumba en la litera o se va a la calle a mojarse». Para esas funciones, no se descarta aprovechar también la zona exterior del parvulario, cubierta en parte.

Financiación múltiple

Galzacorta aseguró que en el seno de Jacobi son «optimistas» y esperan poder abrir las puertas del nuevo albergue «a comienzos del mes de julio, en el mejor de los casos». Es cierto que tienen que hacer obras para que lo que ha sido un colegio se convierte en un lugar adecuado para pernoctar, «pero ya tenemos hasta el proyecto».

También el teniente de alcalde valoraba muy seriamente la posibilidad de que el albergue se estrene «este mismo verano. Es una obra privada, no del Ayuntamiento, y eso acorta mucho los plazos. Sólo necesita que se apruebe el proyecto y la licencia de obra». «En cuanto nos la den», aseguraba Galzacorta, «empezamos a trabajar».

El total de la actuación que Jacobi tiene previsto acometer en su nueva sede «rondará los 180.000 euros», avanzaba el presidente. «Con fondos propios de la asociación disponemos de, aproximadamente, una tercera parte. Los que estamos en la Junta Directiva somos unos soñadores y estamos dispuestos a avalar un crédito si fuera necesario para poder arrancar las obras a tiempo». La idea, en realidad, es sufragar el gasto con ayudas públicas, pero éstas podrían no concretarse con margen suficiente como para que las obras se realicen este año. «Con el Gobierno Vasco es con quien más avanzadas tenemos las conversaciones. Ellos están muy interesados en este proyecto porque Irun es el comienzo del Camino del Norte y han recibido esta propuesta con mucho interés. La semana que viene tendremos una nueva reunión con el director de Cultura y creo que ya podremos hablar de cifras aproximadas». Galzacorta contó que también han tocado la puerta de Diputación, «pero ya nos han dicho que este año no, pero contamos con ellos para el año próximo. En octubre podríamos recibir alguna ayuda del Gobierno gallego y estamos a la expectativa con el Ayuntamiento...».

Páez recogió ese guante y explicó que aunque la cesión del local «ya es una gran aportación», el Consistorio piensa ir más allá en su apoyo a este proyecto. «Urgía ceder el local para que la asociación pudiera gestionar el arranque de las obras lo antes posible, pero estamos en la línea de sumar una aportación económica y en las próximas semanas concretaremos la fórmula».

Jacobi, por su parte, ha iniciado conversaciones con el sector privado, tanto empresas como particulares con la idea de recabar fondos que le permitan lanzar el proyecto lo antes posible y abrir en julio, «aunque tengamos que dejar parte del proyecto para más adelante. Si conseguimos tener las habitaciones, los baños y la cocina, será suficiente», explicó su presidente.

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