<p><h2>ELGOIBAR</h2></p>La muestra filatélica reivindica al gran goleador Fernando Ansola

Se cumplen 25 años del fallecimiento del futbolista elgoibarrésLogró una Liga con el Valencia y fue 5 veces internacional con la selección española

AITOR ZABALAELGOIBAR.
1971-76.  Marcó 34 goles en sus cinco temporadas en la Real./
1971-76. Marcó 34 goles en sus cinco temporadas en la Real.

El 30 de junio de 2011 se cumplen 25 años del fallecimiento de Fernando Ansola, un caballero del deporte que dejó su huella en el mundo del fútbol tanto por su carácter como por su capacidad letal en el juego aéreo. La asociación filatélica Altzolatarren Dorretxea no ha querido pasar por alto esta efemérides y ha editado un sello conmemorativo dedicado a este gran futbolista coincidiendo con la apertura el próximo 15 de enero de la XXXI Muestra de Sellos de Elgoibar.

Fernando Ansola nació en Elgoibar el 27 de enero de 1940 y falleció en esta misma localidad a la temprana edad de 46 años a causa de un tumor cerebral. Atrás dejó una dilatada carrera profesional marcada por su capacidad goleadora, lo que le llevó a jugar en equipos como el Oviedo, el Betis, el Valencia y la Real Sociedad hasta los 35 años, y a vestir en cinco ocasiones la camiseta de la selección nacional.

El salto de Fernando Ansola al fútbol profesional se produjo a los 18 años, cuando fue captado en el CD Elgoibar por un ojeador del Oviedo, equipo con el que debutó en Primera División el 27 de marzo de 1960 jugando contra el Valencia. Ansola militó dos temporadas en el equipo asturiano, disputando 16 partidos y marcando 8 goles, antes de ser fichado por el Betis, donde coincidió con jugadores de la talla de Luis Aragonés, Eusebio Ríos y Pepín. El futbolista elgoibarrés permaneció cinco temporada en el conjunto sevillano, disputando 114 partidos y marcando 54 goles que ayudarían al Betis a clasificarse por primera vez en su historia para la Copa de Ferias (Copa de la UEFA) y a Fernando Ansola a ser convocado por primera vez por la selección española. Además, se convirtió en el máximo goleador de la historia del Betis en Primera División, privilegio que mantendría hasta la aparición de 'Poli' Rincón y Alfonso.

En la campaña 1965/66, el Betis a traspasó a Fernando Ansola al Valencia C.F., donde formó un temible tándem en ataque con el brasileño Waldo. En los cinco años que estuvo bajo la disciplina che, jugó 106 partidos y marcó 34 goles, casi todos de cabeza, colaborando de forma activa al título de Liga alcanzado por los valencianistas en 1971.

La campaña siguiente, 1971-72, Fernando Ansola se enfundó por primera vez la camiseta de la Real Sociedad, a donde llegó con el objetivo de convertirse en una referencia en el ataque. En las cuatro temporadas que jugó con el equipo de Atocha disputó 93 encuentros, marcando 36 goles. El delantero elgoibarrés formó parte de un once titular en el que coincidió con Esnaola, Gorriti, Martínez, Ormaetxea, Lema, Arzak, Gaztelu, Urreisti y Urkiaga, y fue partícipe directo de la clasificación de la Real Sociedad para la Copa de la UEFA las temporada 1973/74 y 1074/75 por primera vez en su historia. Asimismo, sirvió de puente en la delantera de la Real Sociedad para un jugador emergente que terminaría haciendo historia en el conjunto donostiarra. Jesús Mari Satrustegi, que siempre alabó las enseñanzas que recibió de su maestro, Fernando Ansola.

Jugador limitado técnicamente, era consciente de sus carencias y trataba de sacar el máximo rendimiento a sus virtudes: su fortaleza y el peligro que tenía en el juego por alto. Esta fortaleza queda de manifiesto en un extracto de la revista 'Finezas' recogida por Altzolatarren Dorretxea: «Cuando Ansola choca contra un poste, los que saltan al campo son los carpinteros, no los camilleros», afirmaba la crónica de un periodista sobre el delantero elgoibarrés. Este comentario tiene mucho de cierto, pero no siempre sucedía así y para muestra el gol que supuso la victoria del Valencia ante el Real Madrid en la temporada 1970 y que fue marcado por el delantero elgoibarrés. Ansola se lanzó con fe ciega a la caza del balón, chocando con el guardameta Betancort y los míticos Benito y Sanchís, rodando todos ellos por el suelo como consecuencia del encontronazo. El balón quedó muerto sobre la misma raya, y fue Ansola el primero en reaccionar y levantarse, lo que le permitió empujar el balón a gol. A diferencia de lo que señalaba el periodista de 'Finezas', en esta ocasión sí tuvieron que salir los camilleros, pero no para atender a Ansola, sino para sacar a Benito y Sanchís del campo en camilla .

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