Niebla española contra las partículas contaminantes

Demostración del funcionamiento de Counterfog. / Alberto Ferreras / Virginia Carrasco

La Universidad de Alcalá diseña el Counterfog, un sistema pionero para acabar con las emisiones por accidentes, actos terroristas o sabotajes

J. Luis Alvarez
J. LUIS ALVAREZMadrid

Una boquilla especial, un sistema de agua y aire comprimido. Con este dispositivo es posible acabar con las partículas contaminantes suspendidas en el aire debido a causas accidentales, como incendios, fuga, vertidos o actos terroristas y sabotajes. Esto es el Counterfog, un éxito de la tecnología española desarrollado por un equipo de investigadores del Departamento de Ingeniería Mecánica de la Universidad de Alcalá de Henares (Madrid), dirigido por el profesor José Luis Pérez Díaz y financiado por el Séptimo Programa Marco de la Comisión Europea.

El sistema elimina las partículas, esporas y bacterias pequeñas y nocivas del aire en pocos minutos, aunque en determinados casos debe añadirse un catalizador para neutralizar la peligrosidad de los materiales en suspensión. Según Pérez Díaz, director del máster en Ingeniería contra el Fuego y responsable de la investigación, «se trata de minimizar el peligro que representan los agentes en estado disperso», sustancias que permanecen suspendidas en el aire y que tienen unas dimensiones micrométricas.

El Counterfog fabrica un chorro de niebla en forma de minúsculas gotas de agua, de un tamaño de micras, que colisionan con las partículas nocivas presentes en el aire, las agregan y caen a tierra o se adhieren a las superficies, donde luego se pueden tratar de una manera controlada. El trabajo de los investigadores se centró en cómo «lavar esas partículas». El problema radicaba en que al rociar con agua la nube tóxica, las gotas «resbalaban» entre las partículas del elemento contaminante, de tamaño mucho más pequeño. Eso ocurre en los incendios, las fugas químicas y los agentes biológicos y radiactivos. De esta manera, los expertos de la universidad alcalaína estudiaron el tamaño ideal de las gotas de agua para «lavar» el aire de esas sustancias contaminantes. Así llegaron a desarrollar unas boquillas que crean una niebla artificial que sirve para de reducir la nube tóxica.

Demostración del sistema español que elimina la contaminación del aire. / Alberto Ferreras

Pero es que, además, esas boquillas son capaces de «absorber el aire sucio», cuyos residuos caen a tierra, donde se procede a la descontaminación sin poner en riesgo a la población, detalla el responsable de invento. A la niebla se le pueden añadir productos catalizadores, en casos de productos químicos y biológicos, «que ayudan descomponen las partículas tóxicas».

Residuos mínimos

El Counterfog puede dispersar además otros descontaminantes y desinfectantes, porque el tamaño óptimo de las gotas que proporciona minimiza el volumen de los residuos que se recogen. Según explican los responsables del desarrollo del sistema, menos del 1% de los aditivos utilizados en las pruebas, siempre rodeadas de un complejo sistema de seguridad debido a la peligrosidad de las partículas, han demostrado ser suficientes para lavar incluso las partículas hidrofóbicas, aquellas que repelen los líquidos.

Como detalla José Luis Pérez Díaz, el sistema «ha demostrado ser respetuoso con el medio ambiente, tanto por las sustancias inocuas como por la minimización de los residuos». «Las pruebas de toxicidad realizadas hasta la fecha no han encontrado daños significativos en los ratones expuestos a su acción», detalla. Durante su presentación, en la Base Aérea de Torrejón, se simuló la extinción de un fuego en un camión cargado de productos tóxicos. La descarga de agua empleada para controlar las emisiones fue infinitamente menor que la espuma que habitualmente se utiliza en estos siniestros, cuyos restos crearon una piscina blanca alrededor del vehículo. En todo caso, el Counterfog no es el elemento principal para atacar un fuego, dado que se utiliza una cantidad muy limitada de agua, sino que se emplea de manera asociada a otros medios, porque su finalidad es controlar el humo, evitando su diseminación y enfriándolo.

Por lo tanto, este invento tecnológico puede ser también utilizado tanto en edificios, hospitales fábricas, naves industriales, centrales nucleares y aeropuertos como en estadios deportivos, instalaciones en espacios abiertos y depósitos de materiales peligrosos. En caso de producirse un incendio o una fuga, la niebla «además de refrescar la zona, sirve también para crear un efecto cortina o barrera que contiene tanto la nube tóxica como el avance de las llamas».

Según explica el capitán de la Unidad Militar de Emergencias (UME), José María Martín Corrochano, el Counterfog «reduce la cantidad de agua empleada, que también se convierte por sí en residuo contaminado, lo que es un beneficio innegable para el medio ambiente».

 

Fotos

Vídeos