Urkullu agradece a Amancio Ortega la «inversión» en equipos para tratar a enfermos de cáncer en Euskadi

El lehendakari, Iñigo Urukullu, este lunes durante su visita al hospital de Cruces./Fernando Gómez
El lehendakari, Iñigo Urukullu, este lunes durante su visita al hospital de Cruces. / Fernando Gómez

El lehendakari ha inaugurado esta mañana en el hospital de Cruces un nuevo acelerador lineal adquirido con los fondos recibidos de la fundación del dueño de Inditex

TERRY BASTERRA

Lo había hecho el Parlamento Vasco hace apenas dos semanas y ahora ha sido el turno de el lehendakari. Iñigo Urkullu ha agradecido la donación realizada por Amancio Ortega a través de su fundación al Gobierno Vasco, 14,7 millones de euros que están sirviendo al Departamento de Salud para adquirir equipos de última generación destinados al tratamiento del cáncer. Lo ha hech0 en el hospital de Cruces, a donde ha acudido a inaugurar una nueva resonancia magnética y un acelerador lineal, el segundo de estos dispositivos que se renueva en el hospital vizcaíno gracias al fundador de Zara y el tercero en Euskadi de los cinco contemplados. El hospital Donostia ya cuenta con el suyo y en unos meses se espera que estén operativos los destinados para Txagorritxu y Basurto.

El lehendakari ha destacado que estos aceleradores lineales son «equipos de última generación» que permiten mejorar y hacer más efectivos los tratamientos de radioterapia que se aplican a los enfermos oncológicos. A lo que hay que sumar que generan «menos efectos secundarios» a los pacientes. Con esta nueva unidad, que integra radioterapia y radiocirugía, los facultativos pueden «tratar tumores y tejidos en movimiento con unos niveles de precisión y velocidad sin precedentes».

En el caso del dispositivo inaugurado hoy y que comenzará a utilizarse en próximas fechas -tienen capacidad para atender a 500 pacientes al año-, permite actuar frente a «un 80% de los tumores», según ha explicado el radioterapeuta Francisco Casquero al lehendakari durante la visita. Pero no solo eso. Gracias a él los médicos podrán administrar «un tratamiento muy seguro y efectivo» al paciente. La reducción de tiempos es otra de sus bazas. Las sesiones a las que se somete al enfermo tendrán una duración media de «15 minutos» y su efectividad reducirá los tratamientos de radioterapia a «entre 5 y 15 sesiones, frente a los 30 días seguidos que tenían que venir antes los enfermos».

Con este acelerador son tres los dispositivos de última generación de los que dispone Cruces -dos de ellos adquiridos gracias a la donación de Ortega-, lo que sitúa a este centro, según Casquero, al nivel de los hospitales europeos de primera línea en materia oncológica.

La inauguración del equipo tiene lugar apenas dos semanas después de que el Parlamento Vasco aprobase una declaración con la que la Cámara agradecía las donaciones realizadas a la sanidad pública vasca. La iniciativa del PP fue secundada por PNV y PSE. Los partidos que sustentan al Gobierno pusieron una única condición: que el reconocimiento fuera generalizado porque el fundador de Inditex no es el único benefactor de Osakidetza. Los hospitales vizcaínos, por ejemplo, recibieron el pasado año un millón de euros de entidades filantrópicas.

EH Bildu y Elkarrekin Podemos rechazaron aquella iniciativa. Para ambas formaciones las sanidad pública debe financiarse de forma exclusiva a través de los impuestos. La polémica por las donaciones de Ortega fue uno de los argumentos electorales del partido morado durante la última campaña electoral para reclamar un aumento de la presión fiscal sobre las grandes fortunas.

Lo cierto es que con los 14,7 millones que entregó la fundación del creador de Zara al Gobierno vasco, Osakidetza ha podido renovar cinco de los diez aceleradores lineales con los que cuentan sus hospitales con dispositivos de última generación. En este nuevo de Cruces se ha colocado junto al equipo una placa en la que el Gobierno vasco agradece el «inestimable apoyo» de Ortega en la adquisición de esta unidad. También ha adquirido un mamógrafo para Txagorritxu y una resonancia magnética para Cruces que entró en servicio hace apenas un mes.