El nuevo alcalde de Estella cerrará el 'pipican' de la plaza de toros

Una vista de la plaza de toros de Estella/
Una vista de la plaza de toros de Estella

Gonzalo Fuentes, de Navarra Suma, afirma que se acometerán reformas en el coso centenario para acondicionarlo de cara a las fiestas patronales y que luego no se abrirá como lugar de esparcimiento canino

EL DIARIO VASCO

El nuevo alcalde de Estella, Gonzalo Fuentes, perteneciente a Navarra Suma, ha anunciado que cerrará el 'pipican' que el anterior regidor, Koldo Leoz (EH Bildu), abrió en la plaza de toros el pasado 8 de abril.

En las pasadas elecciones municipales la lista de Navarra Suma para Estella, encabezada por Gonzalo Fuentes, fue la más votada con 7 escaños, a 2 de la mayoría absoluta de 17. EH Bildu obtuvo 6 concejales y Geroa Bai uno, más 3 el PSN. Esta situación hacía imposible reeditar el pacto de la anterior legislatura (Bildu, Ahora-Orain y Geroa Bai), que hizo alcalde a Koldo Leoz, de Bildu.

El alcalde Gonzalo Fuentes hará efectiva su decisión en los próximos días. A continuación se acometerán reformas tanto en la parte exterior como en el interior del coso centenario para acondicionarla de cara a las fiestas patronales. La intención del regidor es darle después uso todo el año, pero no como lugar de esparcimiento canino, sino para eventos culturales y de otros contenidos.

La decisión no ha sorprendido a los grupos municipales de la oposición, ya que la formación regionalista había expresado su disconformidad con que se utilizara la plaza de toros como 'pipican'. También por la, a su juicio, manera unilateral en que se había ordenado desde la anterior alcaldía su apertura. Gonzalo Fuentes ha asegurado que se dará una alternativa más adecuada para el esparcimiento de los perros de la ciudad.

De cara a la fiesta que el Club Taurino Estellés celebrará en la plaza el próximo 30 de junio como primer evento de la temporada estival, finalmente no será necesario cambiar la arena por los restos de heces y orines caninos que hubieran podido quedar en ella.

El anterior alcalde de Estella, Koldo Leoz, de EH Bildu, defendió en abril su iniciativa. «Se trata de un edificio público que está inutilizado unos 350 días al año y, de esta forma, se va a dar respuesta a una petición muy demandada». Además, puso en valor que el consistorio había recogido más de mil firmas de ciudadanos reclamando una zona de esparcimiento canino. Aclaró que el cambio «no impide que se siga utilizando como plaza de toros si se organizan ese tipo de eventos. Es un uso complementario». Hasta este pasado lunes solo había una sola zona de esparcimiento canino, en el paseo Los Llanos, criticada por su pequeño tamaño y mal estado de conservación.

Pero el recinto, al que también se conoce como el coso de Yerri, no solo cambió de uso, también de nombre. Pasó de «Plaza de toros / zezen plaza» a «Plaza de todos / zuzen plaza» en una traducción muy libre del euskera. El cos ha estado abierto a los propietarios de canes de 9.30 de la mañana a 22.30 de la noche. La Policía Municipal de Estella ha velado para que funcionara como 'pipican', así como de su apertura y cierre. Además, los perros han podido recibir clases de educación canina.

En su momento la decisión del alcalde no gustó a todos los vecinos de Estella. El regidor admitió que no habían faltado comentarios fuera de lugar en redes sociales, y los más puristas de la tauromaquia se mostraron en contra de su iniciativa.

Así, Jorge Crespo, presidente del Club Taurino de Estella, no pudo ocultar su indignación. «Es una falta de respeto hacia el mundo del toro. Los toreros se juegan la vida en la arena», considera. «No quiero entrar en polémicas sobre toros sí o toros no. Ni tampoco sobre buenos y malos porque no se trata de eso», se apresura a aclarar.

El presidente del Club Taurino de Estella fue más allá al recalcar que «a nadie se le ocurre hacer esto en la plaza de toros de Pamplona». «Cada cosa tiene su espacio y su sitio. Estella es una zona privilegiada, con muchos jardines y monte. La plaza no es el lugar adecuado, por seguridad y porque no está preparada», finalizó el taurino, que admitió tener dos perros y aseguró de antemano que no los llevará al coso para que hagan sus necesidades. «Podríamos abrir otra zona en el cementerio: casi no va nadie tampoco y los que están seguro que no se quejan», comentó con sorna.

Una plaza centenaria y el mejor rejoneador del mundo

La plaza de toros de Estella fue inaugurada el 2 de septiembre de 1917, cuatro años antes que la de Pamplona. Construida en estilo «árabe o granadino», su autor, el arquitecto estellés Matías Colmenares, preparó un proyecto ambicioso (para 5.000 espectadores y 80 palcos) que, por razones presupuestarias, hubo que recortar dejándola en 3.500 espectadores y 20 palcos, lo que era suficiente para los 5.500 habitantes que entonces tenía la ciudad. Con un diámetro de arena de 42 metros, y exterior de 60, fue hecha sin corrales. Costó 61.467 pesetas, y como no se pudo estrenar hasta septiembre, las Fiestas se atrasaron a los días 2, 3, 4 y 5 de ese mes. Se dieron dos corridas, y la lluvia obligó a suspender la novillada. Actuaron el matador Francisco Posada y el novillero Francisco Peralta «Facultades». En la actualida es de tercera categoría, tiene un aforo de unas 4.500 localidades y fue reformada en 1981.

El pasado año el coso de Yerri abrió sus puertas un año más de mano de la empresa Macua-Corera con una feria que ofrecía un cartel más que interesante y una fiesta final con el más grande rejoneador de todos los tiempos, Pablo Hermoso de Mendoza, nacido en Estella en 1966, y su hijo Guillermo.

En ese coso han toreado en los últimos años, entre otros, famosos espadas como José Tomás, El Juli, Jesulín de Ubrique, David Mora, El Cid, El Fandi y Sebastián Castella.

Insistió en que su asociación no se cierra en ningún caso a otros usos para la plaza de toros que permitan un mayor aprovechamiento a lo largo del año, pero no a hacer de ella un espacio que -consideran- puede convertirse en un problema higiénico con las heces y los orines en la arena. «Hemos planteado ya en otras ocasiones que cubrir la plaza permitiría hacer en ella muchas actividades que hoy no son posibles. Desde campeonatos deportivos a demostraciones y exposiciones a lo largo de todo el año al margen del tiempo que haga, pero no lo que se ha hecho», concluyó Jorge Crespo.

Lógicamente no pensaban lo mismo los miembros del colectivo local Egapeludos, que cubre las funciones de protectora de animales de la localidad al frente de los refugios tanto de perros como de gatos, y que respaldan totalmente la iniciativa del alcalde.

El representante de Egapeludos Eneko Erce defendió que la decisión del regidor de EH Bildu señalando que los perros puedan estar sueltos en la plaza de toros sin molestar a nadie a diferencia de lo que sí ocurre en otras zonas de la ciudad. Subrayó, además, que no restringe los derechos de otros colectivos, como los taurinos, puesto que los espectáculos se seguirán celebrando. Remaró que la asociación no había sido la promotora de la medida, aunque el Ayuntamiento sí le había consultado y el colectivo dado su opinión y asesorado sobre ella. Recordó, por otro lado, la obligación de los dueños de recoger las heces y mantener limpio el espacio.