El guardia civil de 'La Manada' intentó obtener el pasaporte el lunes

Antonio Manuel Guerrero, uno de los integrantes de 'La Manada'. / Pepo Herrera (Efe)

Su abogado asegura que trató de renovar el suyo, caducado, para entregarlo al juez tal y como ordenaba el auto de puesta en libertad

CECILIA CUERDOSevilla

Las alarmas saltaban este jueves al filo del mediodía, cuando la Policía Nacional daba a conocer que uno de los cinco componentes de La Manada, los jóvenes condenados a nueve años de prisión por un delito de abuso sexual durante los sanfermines de 2016, había tratado de sacarse un pasaporte nada más abandonar la prisión. La petición estaba prohibida expresamente por el auto del juicio: «Prohibición de salir del territorio nacional sin autorización judicial con obligación de hacer entrega del pasaporte de que disponga ante este Tribunal dentro de los cuatro días siguientes a su puesta en libertad, así como prohibición de obtenerlo en el futuro».

Las redes se incendiaron rápidamente ante la insinuación de que Antonio Manuel Guerrero, el guardia civil implicado, intentara fugarse. Pero su defensa niega este extremo e insiste en que simplemente quiso obtener una copia del documento, que estaba perdido, para poder entregarlo al juez esta semana, como ordenaba el auto de puesta en libertad de la Audiencia de Navarra.

Fuentes policiales explican que, tras pedir cita la pasada semana, Guerrero se dirigió el lunes a una comisaría de Sevilla para solicitar la expedición del pasaporte. Fue justo una hora antes de comparecer por vez primera en el juzgado para firmar. Una vez allí, al identificarse, saltó la alerta y se le comunicó la imposibilidad de realizar ese trámite por tener prohibida la salida del territorio nacional.

Sus abogados mantienen que fueron ellos quienes le aconsejaron que fuera a comisaría a informarse sobre el procedimiento a seguir para entregar el documento, dado que Guerrero les explicó que no lo localizaba. Los agentes le confirmaron incluso que estaba caducado, por lo que no hacía falta que hiciera nada. Después se dirigió a los juzgados acompañado de su letrada y explicó otra vez la imposibilidad de entregar físicamente el documento, aunque de nuevo le dijeron que no hacía falta porque esa información estaría en manos de la Policía.

Sus letrados decidieron presentar el mismo día un escrito en el juzgado explicando lo ocurrido, y aseguran que el incidente se debe a un «error exceso de celo» por parte de Guerrero, que no quería «tener problemas con la Audiencia» después de los requisitos «tan minuciosos» para su puesta en libertad. Y expresaban su malestar por la forma en que fue trasladada la noticia a la opinión pública, con un comentario en las redes sociales de la Policía Nacional en el que se decía «así no», recordando que el guardia civil fue puesto en libertad al entender que no había riesgo de fuga.

La negativa policial a expedir el pasaporte aún no han sido comunicada a la Audiencia de Navarra, que sí ha recibido los recursos de la Fiscalía y las acusaciones particular y populares contra la excarcelación de los jóvenes.

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