Talas y óxido cuproso para salvar al pino insigne

Talas y óxido cuproso para salvar al pino insigne

El 33,15% de la superficie del pino insignis está afectada, lo que ha provocado que se firme un manifiesto institucional y se abra una ventanilla para los propietarios

Ana Vozmediano
ANA VOZMEDIANO

Es la llamada banda marrón, provocada por un hongo que afecta al 33,15% del pino insigne en toda Euskadi y que ha alarmado tanto a la ciudadanía como a las instituciones. El Gobierno Vasco y las tres diputaciones de la comunidad autónoma firmaron ayer un documento en el que se comprometen no solo a realizar actividades de forma coordinada y urgente para combatir la enfermedad y sus repercusiones económicas, sino también a tomar medidas excepcionales «ante una situación que es extraordinaria».

La consejera de Infraestructuras y Desarrollo Económico, Arantxa Tapia; la diputada de Medio Rural de Gizpuzkoa, Ainhoa Aizpuru; el diputado foral de Agricultura de Álava, Eduardo Aguinaco y diputada foral de Sostenibilidad y Medio Natural de Bizkaia, Elena Unzueta, presentaron el acuerdo y desgranaron algunas de las medidas a tomar.

Las cifras

54%
de la superficie
de Euskadi es arbolada
El 33,15% de los pinos insignis están afectados por la enfermedad de la banda marrón.
1,5%
del PIB
procede del sector forestal, de la madera, que emplea alrededor de 21
000 personas en todo el país.
1,5%
La situación
Gipuzkoa, la más afectada
Las zonas más afectadas se localizan en la cuenca del Urola y en el valle del Deba. El porcentaje en Donostialdea también es alto, aunque cuenta con menos ejemplares.
42
000 hectáreas de pino insignis o 'radiata' hay aproximadamente en Gipuzkoa. Se estima que un alto porcentaje de la especie está infectada por las enfermedades «banda marrón» y «banda roja» que mantienen al sector forestal en vilo.
1,5%
Álava es el territorio menos afectado por esta plaga de hongo fusarium.
1,5%
LAS MEDIDASMonitorizar las zonas afectadas para el seguimiento de la enfermedad e investigar las causas exactas de su expansión.
Óxido cuproso
Se ha pedido permiso para poder fumigar con este material desde el aire durante la próxima primavera.
Repoblaciones
Fomenta de repoblaciones con especies resistentes que sirvan para prevenir la extensión de la enfermedad y el tratamiento de las parcelas afectadas.
Recuperación
Las medidas se articulan alrededor de la estrategia vasca para la recuperación de bosques de coníferas.
Potenciación
Medidas para el impulso y el fomento de comercialización de la madera.
Expertos
Tanto la corta para evitar contagios y expansión de este hongo, como la tala de ejemplares se decidirá por parte de los técnicos de la diputaciones forales, que examinarán cada parcela de forma individual.
Ventanilla
Va a abrirse una ventanilla para informar a los propietarios.

Para empezar, se ha iniciado ya la tramitación de la petición al Gobierno central para poder realizar un tratamiento aéreo en las zonas afectadas con óxido cuproso, que parece haber demostrado eficacia en otras zonas en las que las coníferas padecen también esta enfermedad.

La asociación Baskegur se muestra satisfecha con el acuerdo y las medidas que van a adoptarse

Tanto la corta como la tala dependerán de la opinión y de la decisión de los técnicos forales

Los responsables institucionales confían en que no habrá inconvenientes para conseguir la autorización de este tratamiento que se aplicará en la primavera del año que viene, momento en el que se considera que puede tener más eficacia.

La consejera Arantxa Tapia fue rotunda al afirmar que cada institución se hará cargo de sus competencias en materia forestal y que, entre las del Gobierno Vasco está la investigación, pero también la potenciación económica de un sector que representa el 1,5% del PIB de Euskadi y emplea alrededor de 21.000 personas. «Nos encontramos ante un problema, una amenaza que queremos solucionar y ante la que hemos reaccionado».

Entre las medidas a tomar, y más allá de fumigar con óxido cuproso, se mantendrá también el tratamiento de la procesionaria que es habitual, se editará una guía de buenas prácticas, apoyo y asesoramiento, pero también se importarán plantas resistentes. «Se van a identificar especies de coníferas más duras que, al mismo tiempo, interesen desde el punto de vista comercial al sector; se promoverá la utilización de semillas con origen de garantía y se realizarán proyectos de caracterización de diferentes especies. Pensamos también diseñar proyectos para hacer plantaciones experimentales en los montes que son de propiedad foral», explicaron ayer.

Otra actuación es reforzar el plan de ayudas forestales para incentivar la tala de plantaciones enfermas y la reforestación con las más resistentes. «Vamos a buscar y reproducir pinos resistentes a la enfermedad», insistió Ainhoa Aizpuru.

Dentro del mensaje de tranquilidad que quisieron lanzar las instituciones en su comparecencia conjunta se incluyeron también las actuaciones que se van a realizar para la prevención. Los diputados hablaron de la corta, que se realizará después de que los técnicos forales analicen cada parcela en profundidad. Lo mismo ocurrirá con la tala.

Grado de afección

El responsable alavés Eduardo Aguinaco incidió en la importancia de la generación de conocimiento, porque «tenemos que saber qué ocurre, las razones del desarrollo de esta enfermedad en los últimos años. Vamos a dimensionar las zonas afectadas y clasificarlas según su grado de afección».

El diputado insistió también en que se quiere buscar soluciones a medida y, más allá del control del monte, se pretende conocer qué ocurre en otras zonas del mundo, así como la influencia de los factores climáticos.

La consejera Tapia insistió en que el Gobierno Vasco, que se toma en serio al sector forestal, va a abrir a los propietarios una ventanilla para informarles de todas estas medidas, e insistió en la apuesta por la bioeconomía forestal, los préstamos para nuevas inversiones o la colaboración que se mantiene con Chile o con Nueva Zelanda.

Satisfacción en Baskegur

La respuesta de la Asociación de la Madera de Euskadi (Baskegur) no se hizo esperar, y ayer por la tarde mostraba su satisfacción por la puesta en marcha del plan de acciones para hacer frente a esta banda marrón que afecta a los pinares de Euskadi. «Se trata de una batería de propuestas encaminadas a fomentar la investigación y la generación de conocimiento, medir la afección y sentar las bases para la recuperación de un sector estratégico por su valor económico, medioambiental y social», afirmaron en un comunicado.

Aseguran que existen opciones que se han probado con éxito en otras zonas, como Chile o Nueva Zelanda, cuyos expertos han visitado Euskadi. Por otra parte, Baskegur hace suya la recomendación de las instituciones de mantener la calma solicitando a las propietarios que antes de proceder al corte de las masas forestales se pongan en contacto con las autoridades competentes para analizar el grado de afección de las mismas y estudiar las alternativas existentes.

«La apuesta por el trabajo transversal en el Grupo Operativo Asesor Forestal, impulsado por Baskegur, ha sido también clave para definir estrategias y poner en valor las diferentes propuestas técnicas que han sido posteriormente objeto de debate por parte de las administraciones competentes. Desde su nacimiento, Baskegur ha incluido entre sus ejes estratégicos además de la sensibilización sobre la importancia del sector, una apuesta decidida por la formación, la internacionalización y el cuidado por el medio ambiente», dicen.

Recuerdan la importancia de la especie. «El pino insignis es una especie con más de 100 años de vida en Euskadi que se ha convertido en pieza fundamental de la cadena de valor del sector forestal-madera. Es el único recurso que tenemos en abundancia, natural y renovable, fundamental como materia prima en el desarrollo de la bioeconomía forestal actual y la del futuro».

La propia consejera del Gobierno Vasco se refirió a esta rama de la actividad durante su comparecencia de ayer, en la que quiso dejar claro que la pelea contra la enfermedad va a ser dura.

 

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