Las ikastolas critican con dureza al Gobierno Vasco por las «desigualdades» en la financiación de la red pública y la concertada

Ikastola Udarregi de Usurbil. /M. Fraile
Ikastola Udarregi de Usurbil. / M. Fraile

Piden al Departamento de Educación que «asuma su responsabilidad» y solicitan «igualdad de trato» ya que «todos formamos parte de mismo servicio público»

Alexis Algaba
ALEXIS ALGABASan Sebastián

Hoy concluye un enero marcado en Euskadi, entre otras cosas, por la huelga en parte de la red de enseñanza concertada. Con el conflicto todavía sin desbloquear entre Kristau Eskola y sindicatos, las ikastolas han puesto en valor esta mañana el acuerdo laboral firmado en diciembre del pasado año con la central mayoritaria (LAB). Un acuerdo logrado por la «voluntad entre las partes» y alcanzado en un contexto en el que el Gobierno Vasco mantiene «importantes desigualdades» entre la red pública y la concertada desde el punto de vista de la financiación pública.

Las ikastolas piden al Departamento de Educación que «ya es hora de que asuma su responsabilidad», y aunque no solicita que tome «parte directa en las negociaciones» sí que le emplaza a no realizar «declaraciones hirientes» y a asumir la responsabilidad que tiene «en las condiciones laborales de todo el personal educativo». «Todos forman parte del servicio público de educación, y es que realizando todo el personal de educación el mismo trabajo, les corresponden los mismo derechos y deberes, no solo a la mitad, no solo a los que desempeñan su trabajo en los centros públicos», advierten en una nota las ikastolas.

Estos centros concertados piden «igualdad del trato» al Ejecutivo vasco y destacan que el Consejo Escolar «ha subrayado en su último informe que el Departamento de Educación del Gobierno Vasco solo cubre el 66% del gasto de la red concertada, y que la aportación que proviene de las familias alcanza el 21%, muy por encima de la media europea (6,8%)».

Las ikastolas lamentan también algunos de los capítulos incluidos en los Presupuestos para 2019 del Gobierno Vasco y que fueron retirados tras no contar con el apoyo del ningún partido de la oposición. Denuncian que en esas cuentas, «para el ciclo 0-3 asignaban una partida de 29 millones para la red concertada (13.000 alumnos), un millón menos que el año pasado; y para el Partzuergo (5.000 alumnos), en cambio, una partida de 47 millones, cuatro millones más que en el ejercicio anterior». Y critican también que «para la escolarización del alumnado de procedencia extranjera había una rebaja del 20% en la red concertada, y que en la red pública asignarán 126 docentes más de los que hay ahora (cinco millones de euros)». «No se pueden mantener estas importantes desigualdades», insisten.

«No es mal momento –inciden- para acordar las condiciones que tendrán que cumplir todos los centros educativos, independientemente de su titularidad, y en función de ello qué recursos se les asignará». Las ikastolas, añaden en la nota informativa, tienen «grandes retos que afrontar a partir de ahora», y entre ellos se encuentra «interpelar al Departamento de Educación en varios temas que están exclusivamente en sus manos (contratos relevo, ayudas en Educación Especial, homologación salarial…), ya que nuestro personal se merece unas mejores condiciones laborales».

Valorar el acuerdo

Las ikastolas quieren también otorgar el valor que se merece al Acuerdo Laboral alcanzado en diciembre «mediante el cual se han conseguido mejoras sustanciales en las condiciones laborales y en los sueldos de nuestro personal para los años 2018 y 2019». El acuerdo vincula a 59 ikastolas de Ikastolen Elkartea y al conjunto de su plantilla que asciende a 3.500. El alumnado de estas ikastolas es de 46.603 jóvenes.

«Aunque las negociaciones se han dilatado durante un año, siempre ha existido entre los firmantes una disposición y voluntad para el acuerdo y ha sido esta voluntad la que ha permitido que se consiga suscribir el acuerdo», explican. Las ikastolas reafirman el valor que tiene que trabajadores, padres y madres hayan remado en la misma dirección para tratar de alcanzar esa entente que «ha hecho posible la subida salarial y las mejoras laborales en los sectores más desfavorecidos (ciclo 0-3 y Apoyo Educativo) y han asegurado la estabilidad laboral de la totalidad de la plantilla de las ikastolas».