La defensa de Ibar mantiene ante el tribunal que la hipótesis de su inocencia sigue firme

Un agente retira las esposas a Pablo Ibar a su llegada al tribunal del condado de Broward al comienzo del juicio/EFE
Un agente retira las esposas a Pablo Ibar a su llegada al tribunal del condado de Broward al comienzo del juicio / EFE

Este lunes se ha inicidado en Florida una nueva fase del cuarto juicio

EFE

La defensa de Pablo Ibar mantuvo este lunes que la «hipótesis de su inocencia» se mantiene firme, al iniciarse una nueva fase del cuarto juicio al que es sometido por un triple asesinato cometido en Miramar (Florida) en 1994.

Todas las pruebas presentadas contra Pablo Ibar en este juicio iniciado el pasado 1 de octubre son «circunstanciales», aseveró Benjamin Waxman, jefe del equipo de abogados defensores, en la primera audiencia de 2019, presidida por el juez Dennis Bayle en los tribunales de Fort Lauderdale (a 40 kilómetros al norte de Miami).

Ibar compareció vestido de traje y corbata a esta sesión en la que comenzó el turno de la defensa para hacer sus alegatos.

El único acusado de los asesinatos de Casimir Sucharski, Sharon Anderson y Marie Rogers, que llegó a estar 16 años condenado a muerte por esos hechos, siguió con atención cómo Waxman analizó las pruebas principales presentadas por la Fiscalía a lo largo de las 15 vistas orales del juicio celebradas en 2018.

Entre el público, además de periodistas, se encontraba el padre de Ibar, Cándido Ibar, hermano del fallecido boxeador José Manuel Ibar 'Urtain', y el cónsul general de España, Cándido Creis.

Waxman desestimó que con el vídeo grabado por la cámara de seguridad oculta en la casa de Sucharski, donde ocurrieron los asesinatos, así como con las pruebas realizadas a los rastros de ADN hallados en esa vivienda y en una camiseta con la que el asesino se cubrió la cara, se pueda incriminar a Ibar.

También es una prueba circunstancial la identificación de Pablo Ibar hecha por Gary Foy, un testigo de la Fiscalía, a partir de fotografías y en una ronda de reconocimiento, como una de las dos personas a las que vio salir de casa de Sucharski y en el automóvil de éste al día siguiente de los asesinatos.

Cuando la Corte Suprema de Florida anuló en 2016 la condena a muerte que pesaba sobre Ibar desde el juicio del año 2000 -el tercero al que fue sometido por el caso-, dictaminó que las pruebas contra él eran escasas y débiles.

El abogado Waxman dijo que no hay una «definición clara y limpia» de que la persona que aparece en el vídeo sea Ibar y señaló que las pruebas genéticas excluyen a Ibar en seis de los rastros analizados.

Un rastro en la camiseta en el que con la aplicación de una nueva tecnología se descubrió una coincidencia parcial con el ADN de Pablo Ibar tampoco es determinante, según la defensa, que afirma que la camiseta puede estar «contaminada» después de todos estos años.

En cuanto a la identificación por parte de Foy, Waxman reiteró las alegaciones de la defensa sobre irregularidades en la selección de las fotografías y los participantes en la ronda de reconocimiento que pudieron condicionar al testigo de la Fiscalía.

«El perpetrador (de los asesinatos) es alguien que no conocemos y dejó su ADN por todas partes», señaló Waxman en un momento de su exposición, a la que siguió la de un representante de la Fiscalía que rebatió sus argumentos. Este último aseguró respecto a la posible «contaminación» genética de la camiseta que esa prueba ha permanecido siempre sellada.

Otro abogado de la defensa, Joe Nascimiento, tuvo una breve intervención para señalar que las imágenes de un vídeo grabado en el club nocturno del que era propietario Sucharski, el Nickleodeon, que también estaba entre el material probatorio de los sucesivos juicios a Pablo Ibar fueron borradas.

El sobrino de Urtain fue detenido y acusado de los crímenes junto a un antiguo amigo suyo, Seth Peñalver, cuya condena a muerte fue también anulada por la Corte Suprema de Florida y luego fue absuelto en un nuevo juicio. Uno de los juicios a Pablo Ibar terminó sin que el jurado pudiera emitir un veredicto unánime, otro fue declarado nulo y el tercero (año 2000) concluyó con su condena a muerte, luego anulada por la Corte Suprema de Florida.