«Nos hemos mojado pero hemos salido»

Protegidos con abrigos de plástico, los integrantes más jóvenes de la comparsa no soltaron sus palos y muñecas para bailar /Michelena
Protegidos con abrigos de plástico, los integrantes más jóvenes de la comparsa no soltaron sus palos y muñecas para bailar / Michelena

El mal tiempo no impidió esta vez que la comparsa de iñudes y artzainas desfilara por Gros

Itziar Altuna
ITZIAR ALTUNASan Sebastián

Minutos antes de las once de la mañana los integrantes de la comparsa de inudes y artzainas de Gros iban acercándose a la calle Chofre, justo en el mismo momento en que la lluvia decidía sumarse a la fiesta. «Con el buen día que hizo ayer», se lamentaba más de uno. La comitiva tenía previsto desfilar el domingo pasado, pero la adversa climatología obligó a los organizadores a suspender la cita. Una semana después, la meteorología volvía a jugar una mala pasada, pero esta vez, decidían salir. «Ya no podíamos retrasarlo más», señalaba Joserra Arruti, uno de los responsables de la comparsa.

Resguardados bajo los toldos de los bares de la zona, los protagonistas se afanaban en dar el último toque a su trajes. No faltaron a la cita la autoridad eclesiástica, con el obispo, el cardenal y el monaguillo. Tampoco el alcalde, ni las 'ilustres' damas de la alta sociedad, que pasearon su elegancia con paraguas en mano. Junto a ellos, el médico y las enfermeras, y otros personajes como el globero, el hilandero o el barquillero. «Y eso que al final hemos tenido algunas bajas, por el cambio de fecha y por la gripe», admitía Joserra Arruti.

Homenaje a la Zurriola

Los pastores sustituyeron las alpargatas por zapatos –para evitar resbalones– y a las once y cuarto de la mañana, bajo un intenso aguacero, los integrantes de la comparsa iniciaron su recorrido. Con el viento como principal enemigo, la comitiva llegó hacia las doce del mediodía a la plaza Cataluña, donde las nodrizas llevaron al médico a sus niños y fueron bendecidos por el cura. Fue el momento elegido para entregar el Memorial Aitona, un reconocimiento que en esta ocasión recogió el presidente de la ikastola Zurriola, Unai Arrizabalaga, por los 50 años que cumple el centro, y «por la ayuda que presta a la comparsa cediendo sus instalaciones para los ensayos», recordaron los organizadores. También hubo un recuerdo especial para la tamborrada Txofreko Lagunak por sus bodas de plata.

La comitiva continuó con el recorrido previsto, aunque la lluvia obligó a agilizar el ritmo. Una hora antes de lo previsto concluyó el desfile en la plaza Behe Nafarroa. «Estamos muy contentos, porque nos hemos mojado, pero hemos salido, y la gente del barrio también ha respondido».