Áncora denuncia que la Sade quiere «destruir» el Bellas Artes «por fases»

Estado del techo del patio de butacas del Bellas Artes, que se encuentra en situación de colapso. /
Estado del techo del patio de butacas del Bellas Artes, que se encuentra en situación de colapso.

Claudia Urbizu
CLAUDIA URBIZU SAN SEBASTIÁN.

La Asociación para la Conservación del Patrimonio Áncora ha denunciado que La Sade pretende derribar el Bellas Artes «por fases». En una rueda de prensa ofrecida ayer, uno de los portavoces de la asociación subrayó que la petición de licencia presentada por los propietarios al Ayuntamiento, «no para reparar unas vigas del techo del patio de butacas, como le indica la sentencia que alude, sino para derribar el interior del edificio y dejarlo sin techo, pretende propiciar la destrucción del monumento».

En este sentido, recordaron que la Sade «reconoce que no se plantea luego reponer la cubierta», lo que supone «la misma estrategia que cuando derribó la cúpula del inmueble y no la repuso. Se trata de ir destruyendo el edificio por fases», apostillaron.

Durante su intervención, incidieron en que el edificio es «estable» y no se va a caer, y que «precisamente por eso quieren derribarlo». Explicaron que los técnicos municipales de Urbanismo ya hicieron en su día el informe perceptivo y que, tras analizar el edificio, concluyeron que no estaba en ruina física. Además, apuntaron que los estudios encargados por el Gobierno Vasco y la Diputación lo corroboran.

Razones culturales

Por otro lado, los portavoces de Áncora aludieron a razones culturales para justificar por qué no deben derribarse la cubierta y el techo del Bellas Artes. «La alerta internacional emitida en marzo por la Unesco define el edificio como un sitio con un valor excepcional y un significado cultural innegable, que hacen de él un lugar digno de la máxima protección», precisaron.

Asimismo, opinaron que la petición de licencia se realizó el 24 de abril «para así jugar con el calendario y que en el 'impasse' creado hasta que se designen los nuevos cargos y concejales pasen los tres meses sin respuesta. Lo que implicaría la autorización del derribo del monumento por silencio administrativo».