Los gobiernos no alcanzan un acuerdo sobre los cuatro traspasos antes de la campaña por una «discrepancia de fondo»

Meritxell Batet y Josu Erkoreka, en una reunión celebrada en noviembre en Bilbao./IGNACIO PÉREZ
Meritxell Batet y Josu Erkoreka, en una reunión celebrada en noviembre en Bilbao. / IGNACIO PÉREZ

El Ejecutivo vasco habla de «algún fleco menor» en la negociación jurídica, aunque reconoce que la fórmula que plantea el Ministerio de Hacienda no le convence

Miguel Villameriel
MIGUEL VILLAMERIELSan Sebastián

Los gobiernos central y vasco cerraron este jueves una jornada maratoniana de negociación sin el esperado acuerdo sobre cuatro transferencias estatutarias antes de que empezara la campaña para las elecciones generales del 28-A. La razón que frustró un pacto que había sido anunciado de antemano por el Ejecutivo de Pedro Sánchez -cuando hace una semana aseguró que una Comisión Mixta de Transferencias rubricaría los cuatro traspasos antes de la medianoche de este jueves- es una «discrepancia de fondo» sobre el modelo que el Ministerio de Hacienda quería imponer para realizar la valoración económica de algunas materias. Una fórmula que para el gabinete de Iñigo Urkullu suponía una «quiebra» con el modelo establecido en el Concierto Económico, que ha regido históricamente la negociación de las transferencias, por lo que la rechazó de raíz. Fuentes del Ejecutivo vasco reconocieron su «sorpresa» al constatar que los representantes del Ministerio de Hacienda en la videoconferencia de este jueves lo pusieran como una «línea roja» para cerrar el acuerdo.

Los cuatro traspasos

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Tramo de 77 kilómetros de la autopista AP-68 que une Bilbao y Zaragoza.
Ayudas a los ERE
Ayudas a la jubilación ordinaria de los trabajadores afectados por un ERE.
Productos farmacéuticos
Legislación sobre productos farmacéuticos.

Los representantes de cinco ministerios y cinco departamentos del Gobierno Vasco dieron por concluido a las 20.00 horas de este jueves un «intenso día de negociación» sin alcanzar un acuerdo sobre las cuatro transferencias. Pocas horas después, dio comienzo la campaña electoral sin la firma de unos traspasos que el propio Ejecutivo central había avanzado con una semana de antelación, con lo que la situación fue un tanto kafkiana. En principio, la voluntad de ambos ejecutivos era cerrar los cuatro traspasos antes del inicio de la campaña, pero la transacción entre los equipos técnicos fue imposible sobre todo por la postura de los representantes del Ministerio de Hacienda que, según fuentes del Gobierno Vasco, se mostraron «inflexibles» a la hora de modular su planteamiento inicial.

El Ejecutivo vasco no pasó por el aro de la «línea roja» marcada por Hacienda porque podía crear un precedente peligroso de cara a la negociación de la treintena de transferencias que aún están pendientes para culminar el Estatuto de Gernika. Fuentes del Departamento de Gobernanza Pública y Autogobierno que dirige Josu Erkoreka informaron de que «los textos jurídicos de las cuatro materias están prácticamente acordados, a falta de algún fleco menor», pero apuntaron que «la discrepancia se centra en la valoración económica que presenta el Ministerio de Hacienda sobre algunas de las transferencias».

En este caso, no se trata de una discrepancia menor, sino «de fondo», según destacó el Gobierno Vasco, porque «afecta al modelo de relación pactado en el Concierto Económico». «Este modelo concertado se ha aplicado históricamente, con éxito, en todos los procesos de negociación de transferencias», señaló el Departamento de Autogobierno en una nota. «Es un modelo objetivo y se ha demostrado eficaz y justo para ambas partes», resaltó, por lo que «abandonar ahora este modelo supone cuestionar la base objetiva que deberá facilitar la valoración de todas las transferencias pendientes». Lo que fuentes del gabinete de Urkullu calificaron como aceptar una «quiebra del modelo».

A pesar de que el acuerdo se frustró este jueves, el Gobierno Vasco mantiene su voluntad de negociar los cuatro traspasos. Una vez superada la fecha límite del inicio de la campaña -que había sido puesta por el propio Gobierno de Pedro Sánchez, que prefería cerrar el acuerdo antes de la vorágine electoral-, el Ejecutivo vasco reiteró su «máximo interés en alcanzar un acuerdo y continuará trabajando con ese objetivo porque considera que el acuerdo, según el anuncio publicado por el Gobierno español la semana pasada, es necesario y posible».

Urkullu habla con Sánchez

El jueves comenzó con la previsión de que el acuerdo se podía cerrar en cuestión de horas. El lehendakari, Iñigo Urkullu, se mostró optimista a su llegada al pleno del Parlamento Vasco y confió en que los gobiernos central y vasco pudieran superar sus «diferencias». El lehendakari explicó que desde la semana pasada se mantiene en contacto con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para cerrar las cuatro transferencias. Una actitud en la que Urkullu persistirá en los próximos días, adelantaron fuentes de Lehendakaritza. Aunque el jueves por la noche no estaba prevista ninguna nueva reunión por videoconferencia de los equipos técnicos, la negociación podría dar un vuelco en cualquier momento.