Díaz, Chaves, Griñán y Montero declararán en vísperas del 10-N sobre el uso de fondos públicos en prostíbulos

Los expresidentes de la Junta Manuel Chaves, Susana Díaz y José Antonio Griñán./EP
Los expresidentes de la Junta Manuel Chaves, Susana Díaz y José Antonio Griñán. / EP

La comisión parlamentaria que investiga la gestión de la Faffe los cita a declarar los días 7 y 8 de noviembre

CECILIA CUERDOSevilla

La campaña electoral se cerrará en Andalucía con tensión. La comisión de investigación del Parlamento regional que investiga el uso de dinero publico de una extinta fundación para parados, la Faffe, en juergas en prostíbulos acordó este viernes su calendario de trabajo, que incluye el inicio de las comparecencias justo en vísperas del 10-N. Así, los intervinientes de mayor rango político, entre ellos los expresidentes autonómicos Manuel Chaves, José Antonio Griñán y Susana Díaz, además de la ministra de Hacienda en funciones María Jesús Montero, serán los primeros en declarar y lo harán dos días antes de la cita con las urnas, el 7 y el 8 de noviembre.

La mayoría que ejerce el bloque de derechas, con PP, Cs y Vox, permite que el listado final de comparecientes, con 40 personas, incluya numerosos ex altos cargos socialistas y funcionarios públicos. Pero también que no se cite a Juan Manuel Moreno Bonilla, actual presidente de la Junta y cuya comparecencia fue solicitada por el PSOE andaluz. De esta manera, los máximos responsables socialistas en la región durante las últimas décadas serán los encargados de abrir el turno de comparecencias junto a varios exconsejeros autonómicos e incluso el dueño de uno de los prostíbulos implicados, el Don Ángelo de Sevilla, a cuyas puertas inauguró el PP la campaña de las regionales. Y eso pese a que los supuestos escándalos investigados corresponden a los años 2003 a 2011, periodo en el que ni Díaz –que entró en el Gobierno en 2013— ni Montero –que era consejera de Salud— pudieron tener relación o conocimiento sobre la actividad de esa fundación.

El PP celebró que la comisión haya alcanzado ya un «ritmo de trabajo normal», y justificaron la coincidencia con el cierre de campaña en que los expresidentes autonómicos son los comparecientes «que más han demandado los grupos y de más relevancia». Desde Cs aprovecharon para arremeter contra los socialistas por «oponerse a que se sepa la verdad» al rechazar sus declaraciones.