La condena unánime del disparo de Amurrio acaba con choque PNV-EH Bildu

Concentración de condena ante el Ayuntamiento de Amurrio. / EFE
Concentración de condena ante el Ayuntamiento de Amurrio. / EFE

La Ertzaintza identifica al presunto autor de la detonación, que es un expolicía y familiar del lehendakari Ibarretxe

J. ARTOLA

Todos los partidos vascos condenaron ayer sin fisuras el disparo contra la vivienda de una familia vinculada a la izquierda abertzale en Amurrio y pidieron que se aclare su autoría, aunque las reacciones ante este suceso acabaron provocando un choque de declaraciones entre el PNV y EH Bildu. Por otro lado, el hombre identificado por la Ertzaintza en relación con el disparo contra el caserío, que ha negado los hechos, es un policía nacional jubilado residente en Amurrio que, según Efe, es familiar del exlehendakari Juan José Ibarretxe.

PNV y EH Bildu terminaron chocando en la condena de este suceso, que ambos calificaron de «grave». La coalición abertzale censuró que se pretenda «ocultar la evidente motivación política» del disparo y calificó de «incomprensible» que ni la Ertzaintza ni la Justicia «hayan tomado aún medidas». El PNV, por su parte, reaccionó a través de un comunicado y por boca de su presidente, Andoni Ortuzar. La ejecutiva de la formación jeltzale condenó este «inaceptable e injustificable» hecho que «retrotrae» a la sociedad vasca a «épocas que jamás» se deberían «haber vivido». Tras mostrar su confianza en el rápido esclarecimiento de los hechos, el PNV también emplazó a la izquierda abertzale a que reaccione con la «misma contundencia verbal y el mismo esfuerzo mediático» cuando los atacados o saboteados sean los batzokis, las casas del pueblo, las sedes del PP o los domicilios, negocios y comercios de representantes políticos.

En la misma línea se manifestó Ortuzar que, tras condenar de forma «rotunda» este disparo, pidió a Sortu la «misma rotundidad» mostrada en este caso cuando los ataques los sufren otros partidos o instituciones.

La portavoz parlamentaria de EH Bildu, Maddalen Iriarte, criticó poco después la «tibieza» en la respuesta de los partidos políticos ante este ataque con arma de fuego a una familia militante de la izquierda abertzale y replicó a Ortuzar que «hay que diferenciar entre atacar con un tiro la casa de una familia» o «una pintada».

EH Bildu también anunció a través de un comunicado que va a llevar el suceso al Parlamento Vasco y aseguró que esta «agresión» es «fruto del caldo de cultivo ideológico totalitario que se está exacerbando en el Estado y nunca se ha ido» de Euskadi.

Por su parte, el portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka, defendió ayer la labor de la Ertzaintza en la investigación y aseguró que un suceso de estas características es un hecho «preocupante en una sociedad civilizada que tiene que organizar la convivencia sobre la paz, el reconocimiento mutuo y el respeto a los derechos fundamentales».

Familiares, amigos, vecinos de Amurrio, así como representantes de todos los partidos con representación en el Ayuntamiento, expresaron ayer su rechazo al disparo contra el caserío de una conocida familia de la izquierda abertzale en una concentración frente al consistorio de la localidad alavesa.