Putin le dice a Ortega que puede contar siempre con la ayuda de Rusia

Daniel Ortega y Vladímir Putin./
Daniel Ortega y Vladímir Putin.

En su felicitación por el aniversario de la revolución sandinista, el mandatario garantiza la cooperación en el «desarrollo y en la defensa de su soberanía nacional»

RAFAEL M. MAÑUECOMoscú

El presidente ruso, Vladímir Putin, tan proclive a tender puentes con dictadores de toda laya, sigue estrechando lazos con el nicaragüense, con Daniel Ortega, a quien ha felicitado con motivo del 40 aniversario de la revolución sandinista a través de un mensaje refiriéndose a él como «querido amigo» y «hermano».

«Nicaragua siempre podrá contar con la ayuda de Rusia», le asegura Putin a Ortega. «Entre nuestros países se ha establecido un diálogo constructivo, y se desarrolla la cooperación en el ámbito económico-comercial, humanitario y en otras esferas», se subraya en la misiva.

El texto señala también que Rusia «aprecia las relaciones con Nicaragua, que se fundamentan sobre buenas tradiciones de amistad y respeto mutuo» e incide en que «el Gobierno y el pueblo de Nicaragua siempre pueden contar con la ayuda de Rusia en la realización de sus objetivos de desarrollo nacional y en la defensa de su soberanía nacional». De hecho, Moscú y Managua mantienen una estrecha cooperación en el ámbito militar Así mismo, el presidente ruso le desea a su homólogo nicaragüense «salud y éxitos».

El mes pasado, el Gobierno nicaragüense donó a Rusia un terreno de 5.656 metros cuadrados en una zona residencial de Managua llena de embajadas valorado en unos 750.000 euros. La decisión fue adoptada después de que una amplia delegación del Gobierno de Ortega participara en el Foro Económico Internacional de San Petersburgo (SPIEF) y firmara con la parte rusa varios acuerdos de cooperación económica y comercial.

Entre los asistentes al SPIEF estaba Laureano Ortega Murillo, hijo del presidente Ortega y de la vicepresidenta, Rosario Murillo, que está sancionado por Estados Unidos y Canadá por corrupción, violaciones de los Derechos Humanos e implicación en la brutal represión de las protestas contra el régimen que estallaron en abril de 2018.

Moscú, que ya en la época soviética mantenía una fluida relación con los sandinistas, restableció los viejos lazos cuando Ortega recuperó la Presidencia de Nicaragua en 2007. Rusia, a diferencia de los países de Occidente, no ha reprochado a Ortega el asesinato de centenares de manifestantes. Al contrario, el Ministerio de Exteriores ruso exigió el cese «de la presiones externas» al régimen de Ortega, cuyo único objetivo, según afirmó en marzo la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, era «desacreditar al Gobierno legítimo del país». «Estamos convencidos de que los nicaragüenses son capaces de solucionar sus asuntos internos de forma independiente y sin injerencia exterior», declaró entonces Zajárova.