La ofensiva contra Trípoli obliga a huir en una semana a más de 8.000 civiles

La ofensiva contra Trípoli obliga a huir en una semana a más de 8.000 civiles

La UE ordena repatriar temporalmente a Túnez al personal que mantenía desplegado de su misión civil en la capital de Libia

MIKEL AYESTARANCorresponsal. Jerusalén

La ofensiva del mariscal Jalifa Haftar contra Trípoli cumple una semana y ya ha causado al menos 75 muertos, siete de ellos civiles, y 323 heridos, según los datos recogidos por la Organización Mundial de la Salud. Los combates se concentran en los barrios del sur de la capital y ya han obligado a 8.000 civiles a dejar sus casas y buscar lugar seguro fuera de la ciudad, informó la Organización de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios.

Los llamamiento de la ONU para lograr una tregua humanitaria no tienen efecto alguno, como tampoco lo tuvo el llamamiento de la Unión Europea (UE), que en un comunicado conjunto de todos su miembros pidió detener «inmediatamente» todas las operaciones militares en Trípoli. La UE decidió repatriar «temporalmente» a Túnez al personal que mantenía desplegado de su misión civil en la capital a la espera de que la situación se calme.

«Subrepticiamente, la situación en la capital comienza a adoptar aires de cerco, ante la escasa movilización internacional. El apoyo a la solución militar es cada vez más abierto y firme», lamenta en su cuenta de Twitter el experto en Libia Jalel Harchaoui, investigador del Netherlands Institute of International Relations (Clingendael), para quien «el cada vez mayor sufrimiento de libios e inmigrantes se acepta como algo normal».

Haftar, excoronel del régimen de Muamar Gadafi que en la década los ochenta fue reclutado por la CIA y devino en su principal opositor en el exilio, cuenta con el respaldo y las armas de países como Egipto, Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos y ha ido ganando peso en el tablero libio tras sus campañas en el oeste y el sur, que llevó a cabo ante la indiferencia y el silencio de la comunidad internacional.

Esta misma semana el diario 'The Wall Street Journal', citando fuentes oficiales del Gobierno saudí, desveló que Riad habría ofrecido «decenas de millones de dólares» al mariscal para animarle a lanzar esta operación encaminada a hacerse con el control de la capital y unificar el control total del país en sus manos. «Cuanto más dure esta batalla y cuantas más evidencias del apoyo externo a Haftar lleguen, mayor es el riesgo de que otras potencias regionales apuesten por apoyar a sus enemigos», recordó en las redes sociales Wolfram Lacher, analista del German Institute for International and Security Affairs (SWP).

Sin conferencia de paz

Libia vuelve a estar a las puertas de una guerra civil justo en el momento en el que las cosas parecían algo más calmadas. La ONU llevaba meses trabajando en una conferencia para lograr la unidad nacional que pensaba celebrar el lunes y que el ataque de Haftar le ha obligado a suspender de forma indefinida.

El organismo internacional quería sentar en la misma mesa al representante del Gobierno que tiene su respaldo, Fayez Serraj, y a Haftar, que lidera el Gobierno opositor con sede en Tobruk, pero los preparativos han saltado por los aires en la última semana y ahora solo hablan las armas.

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