Los incendios más destructivos de la historia de California dejan ya 42 muertos

El incendio trae consigo imágenes desoladoras. / Foto: Afp | Vídeo: EP

Más de 200 personas siguen desaparecidas, con vientos de hasta 65 kilómetros por hora amenazando con avivar aún más el fuego

MERCEDES GALLEGOCorresponsal. Nueva York

Paradise, California, era este lunes lo más parecido al infierno que uno puede encontrar en la Tierra. El camino a este pueblo al pie de la Sierra Nevada era un cementerio de coches calcinados de los que seguían saliendo cuerpos. La cuenta mortal de los tres focos desatados en el Estado del sol y el rock and roll ascendía este lunes a 42, con dos centenares de desaparecidos por cuya suerte se temía lo peor.

Los vientos infernales de Santa Ana, cálidos y secos, llegaban del sur para poner una bocanada más de muerte a la tarea imposible de 4.000 bomberos, asistidos sin descanso por aviones que no daban abasto para rociar las colinas en llamas. El fuego que arraso también Malibú y Santa Mónica no distinguió entre famosos y comunes mortales. Kim Kardashian, Miley Cyrus, Neil Young y Jessica Simpson tuvieron menos de una hora para hacer las maletas y salir con lo puesto, pero gente común, como la enfermera Nichole Jolie, sintió la muerte tan cerca que en un solo día tres veces pensó que no lo contaba.

Las estrellas ponían fotos en Instagram y daban gracias por estar a salvo. Nichole llamó a su marido para despedirse cuando se vio atrapada en su vehículo cubierto por las llamas. «No vas a morir, sal de ahí y empieza a correr», le dijo él con tanta autoridad que ella lo hizo. Salió por una puerta en llamas, reconoció otros coches de vecinos tan ennegrecidos que no supo si había alguien dentro. Resopló sin poder respirar en busca del poco oxígeno que quedaba en el aire y cuando pensó que ahora sí iba a morir y sintió sus propios pies arder sobre el asfalto incandescente apareció un camión de bomberos de entre las llamas que la subió dentro. «Era como una lata de sardinas, no cabíamos», contó a NBC, una de las muchas televisiones que se hicieron eco de su drama. Oyó a los bomberos pedir socorro por radio, a un supervisor decirles que no tenían ningún helicóptero que mandarles y todos se prepararon una vez más para morir. Entonces, también de la nada, apareció un bulldozer que apartaba con la pala los vehículos en llamas para hacer paso al camión de bomberos, que logró escapar.

Kardashian, enfermera

Los llevó al único sitio seguro que quedaba, el hospital a las afueras de Paradise, donde Nichole y otras enfermeras le robaron ese día la gloria a Kim Kardashian al ponerse directamente a trabajar con los heridos. Cuando por fin se encontró con su marido, cuyo teléfono no sonó durante horas, «me dio el mayor abrazo de mi vida», recuerda conmovida.

Apenas el 20% de ese incendio bautizado como Camp Fire estaba contenido este lunes, con cerca de 700 edificios carbonizados, mientras que el de Woolsie había erigido una muralla de fuego a lo largo de la mítica autopista 101, por la que seguían circulando los automóviles en una escena apocalíptica a lo largo del océano Pacífico. Este último había quemado más de 37.000 hectáreas entre Malibú y Thousands Oaks que forzó la evacuación de 250.000 personas. El refugio que el jueves se utilizaba para dar albergue a los familiares de las víctimas del tiroteo ocurrido en el club de country 'Borderline' hospedaba este lunes a los evacuados, tan en shock como los padres que perdieron hijos en un día normal.

La tragedia no era una excepción, sino «la nueva anormalidad», les advirtió el gobernador Jerry Brown. El cambio climático trae consigo una sequedad de clima y sequias perennes «que desafían toda nuestra forma de vida». Ese cambio fundamental era ajeno al país, pendiente del recuento de papeletas en Florida y los tuits de un presidente que prefiere culpar de la tragedia al manejo forestal. Había algo en lo que coincidían. «Hace diez años podía bastar con quedarte encerrado en tu casa», recordó el gobernador, hoy «tienes que escuchar las órdenes de evacuación y salir rápido de ahí», conminó el presidente. Lo peor podía estar por llegar.

Trump declara el estado de desastre

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha declarado este martes el estado de desastre en California y ha ordenado ayuda federal para combatir los incendios forestales. «Quería responder rápidamente para aliviar algo del increíble sufrimiento que está ocurriendo. Estoy con ustedes», ha señalado el mandatario a través de su cuenta en la red social Twitter.

Según ha informado la Casa Blanca en un comunicado, la declaración pone fondos federales a disposición de las personas afectadas en los condados de Butte, Los Ángeles y Ventura. «La asistencia puede incluir subvenciones para viviendas temporales y reparaciones de viviendas, préstamos a bajo coste para cubrir pérdidas de propiedad no aseguradas y otros programas para ayudar a individuos y dueños de negocios a recuperarse de los efectos del desastre», ha señalado.

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