Ibon Arbaiza: «Conducir una moto requiere de mucha habilidad física y mental; tienes que saber leer el escenario al que te enfrentas y anticiparte»

Ibon Arbaiza en su moto. /Félix Morquecho.
Ibon Arbaiza en su moto. / Félix Morquecho.

Informático y motero, este vizcaíno afincado en Donostia es el autor de 'Cómprame una moto', un libro orientado a padres e hijos

PAULA SOROETA

Ibon Arbaiza es un amante de lasmotos y como tal conoce todos sus peligros. Informático vizcaíno afincado en Donostia, es autor del libro 'Cómprame una moto' en el que refleja consejos básicos y no tan básicos tanto para aquellos jóvenes que quieran pedir una moto a sus padres como para que éstos tengan herramientas e información suficiente para decidir y saber qué deben responder a sus hijos cuando les pidan una.

- ¿Cómo surgió la idea de escribir este libro?

- Esto es un proyecto personal. Mis hijos han visto desde siempre la moto aparcada y un día me pregunté: ¿Qué hago cuando mis hijos me pidan una moto? Este libro es la solución a esa pregunta. Desde un principio sabía que no iba a hacer dinero con este libro, el tema de la seguridad vial no despierta demasiado interés excepto cuando te toca de cerca. No tenía sentido que costara dinero, en un principio iba a ser un libro para mí y para mis hijos pero después decidí compartirlo, quería que llegara al máximo número de personas posible.

- ¿En qué momento y por qué decidiste escribir el libro?

- Cuando pensé en qué les diría a mis hijos si me pidieran una moto.

- En el libro comentas que esperas con miedo el hecho de que tus hijos en algún momento te pidan una moto. ¿Al conducir una, se conocen mejor los riesgos?

- Sí, por supuesto. La experiencia es un milagro. Cuando sales de la autoescuela hay muchas cosas que no tienes en cuenta. En una moto tienes que estar vigilando por todos los lados, los 360 grados, lo que haga falta para tener a todo el mundo controlado a tu alrededor.

- ¿Sentiste que tus padres recibieron con rechazo el hecho de que quisieras tener una?

- Sí como todos, aunque no lo sufrí porque no les pedí la moto sino que les informé.

- Este año está aumentando la cifra de accidentes mortales en moto en Gipuzkoa, ¿crees que hay algún factor común? ¿Cómo lo viven los moteros?

- La verdad es que me da pena porque cuando nos preguntan a los moteros tendemos a echar la culpa a los demás conductores, al estado de las carreteras, los guardarraíles etc. Y cuando se pregunta a los responsables de Tráfico culpan a las distracciones, el exceso de velocidad,.. creo que hace falta mucha autocrítica por ambas partes y que el principal problema es el exceso de confianza. Aún así, creo que nos movemos en números de siniestralidad muy bajos. Al día se recorren millones de kilómetros. La mayoría de los conductores conducen bien, para reducir esos números habría que prestar atención a unos puntos muy pequeños.

- En todo este tiempo como motero, ¿cómo han ido cambiando las motos?

- Han evolucionado mucho. Están cada vez mejor diseñadas, han evolucionado como los demás vehículos, son cada vez más seguras y disponen de sistemas de seguridad como el ABS que en motos de más de 125 de cilindrada son obligatorias. Además, las más potentes tienen controles de tracción. Sin embargo, no han avanzado tanto como los coches, en parte, porque no existe tanta posibilidad.

Consejos

1
Aprender a pensar encima de la moto, es decir, rápido
2
Tratar de anticiparte al escenario por el que pasas
3
Aplicar el sentido común y el 100% de tu atención

- ¿Sentirías el mismo miedo si tus hijos te pidieran conducir un coche?

- No sentiría el mismo miedo. Las motos sin duda son más peligrosas que los coches. En un coche vas dentro de una jaula, con una carcasa que te protege del exterior. En la moto, como solemos decir los moteros, el chasis eres tú y una vez que te separas de la moto lo que te puede pasar es cuestión de suerte. Es verdad que las estadísticas dicen que conducir una moto es 17 veces más peligroso que conducir un coche, pero también es verdad que hasta cierto punto puedes hacer algo para reducir esos números. Hay una base en la conducción de una moto que es la conducción defensiva, tú tienes que estar vigilando en la moto y anticipándote a todas las maniobras que te puedan meter en un lío.

- ¿Crees que la gente es verdaderamente consciente de los peligros de las motos?

- Depende de cada uno. La edad importa mucho. La edad en la que una persona te puede pedir una moto es una en la que te crees capaz de todo y en la que corres todos los riesgos. Siendo joven juegas más papeletas de las que deberías. Lo que intento trasladar al futuro motorista es que no se la juegue en ningún momento.

- ¿Cuándo fue la vez que más miedo has pasado en una moto?

-Fue con mi segunda moto. Estaba cogiendo una curva cerrada a la derecha y la cogí un poco más rápido de lo que debía. Cuando la curva se comenzó a cerrar justo venía un camión de frente, afortunadamente no me pasó nada.

«La edad en la que una persona te puede pedir una moto es una en la que te crees capaz de todo y en la que corres todos los riesgos»

«Es vital la conducción defensiva, tú tienes que estar vigilando en la moto y anticipándote a todas las maniobras»

- ¿Por qué tanta pasión por las motos?

- Yo soy vizcaíno pero llevo viviendo en Donostia más de 20 años y eso fue lo que me convirtió en un motorista, el venir aquí, ver tantas motos y lo bien que se movían por la ciudad.

- En el libro mencionas la importancia de realizar un curso intensivo de giros, maniobras, etc.

- Cualquier motorista al que le preguntes te dirá que la experiencia con la que sales de la autoescuela no es suficiente para moverte por el tráfico. Hay maniobras complicadas que después de realizar este curso y de hacerlas una y otra vez te pueden servir para salir airoso de ciertas situaciones.

- ¿Sabes si en Gipuzkoa se ofrecen este tipo de cursos?

- Ese es el problema, que no hay mucha oferta y tampoco mucha demanda. Para mí es algo muy importante.

- ¿Crees que los quince años es una buena edad para poder comenzar a manejar una moto?

- Para mi son muy pocos años. Yo intentaría que fueran más, cuanto más adulto sea quien coja una moto, mejor.

«Para conducir una moto no solo necesitas habilidad física sino también mental»

- Dices en el libro que la responsabilidad es un factor fundamental para comenzar a manejar una moto, ¿qué es un joven responsable?

- Creo que como padre ya sabes si tu hijo actúa de forma responsable o no, en general. La edad en la que un joven te puede pedir una moto es la misma en la que se empiezan a iniciar con el tema del alcohol y las drogas. Yo no planteo que la moto sea un premio por mantenerse alejado de estas cuestiones pero está claro que estos dos mundos son incompatibles, lo que se tiene que observar es que el chaval tenga comportamientos normales.

Portada del libro Cómprame una moto.

- ¿Has sufrido alguna vez un accidente en moto?

- Sí, alguna vez. Había una retención, iba despacio pero una furgoneta se cruzó para girar a la izquierda y me tiró. Y la otra fue una caída yo solo en una curva, en ninguno de los dos casos me ha pasado nada grave, en ese aspecto he tenido mucha suerte.

- En el libro mencionas que las motos no son para gente manifiestamente torpe, ¿a qué te refieres cuando empleas este término?

- A que una moto es mucho más complicada de conducir que un coche. El coche tiene muchos más dispositivos que te protegen: el airbag, el cinturón, etc. En una moto todo es mucho más difícil. Vas en dos ruedas y cuando una se desestabiliza te caes al suelo. Además, los frenos actúan por separado. Es todo mucho más complicado, requiere de mucha habilidad ya no solo física por el tema del equilibrio sino también mental, tienes que saber leer el escenario al que te enfrentas y anticiparte a lo que van a hacer los demás conductores.

«Lo que intento trasladarle al futuro motorista es que no se la juegue en ningún momento»

- De todos los consejos que das en el libro, ¿podrías destacar alguno?

-Diría que el más importante es el de aprender a pensar encima de la moto. Hay muchas normas que no conocemos y lo que hay que hacer es aplicar el sentido común cuando vamos encima de una moto. Para mucha gente andar en moto es como una terapia, es una actividad que te obliga a estar 100% pendiente de la conducción.

- Con el carné de coche después de un tiempo se puede conducir una moto. ¿Qué te parece?

-Para mi no tiene ninguna lógica es un contrasentido. De hecho la siniestralidad ha aumentado en ese aspecto.

- ¿Por qué la importancia y la insistencia con el 'contrato familiar' que se debe establecer entre los padres y sus hijos a la hora de tener una moto y que recomiendas en tu libro?

- El contrato familiar es un compromiso. Cuando tu hijo o hija te pide una moto tienes dos opciones: pensar que Tráfico le va a dar el permiso de conducir porque tiene la edad, porque se le presupone cierta madurez y, después de cierto examen, porque se le presupone cierta habilidad. Para mí no es suficiente, tú conoces a tu hijo y sabes si está preparado o no. Un niño no puede conducir una moto, tiene que demostrar ese salto a la madurez.

«Hace falta más autocrítica entre moteros e instituciones, aunque el principal problema es el exceso de confianza»

- Si tuvieras que dar un consejo en una sola frase a unos padres a los que su hijo o hija le han pedido una moto ¿qué frase sería? ¿Y al hijo/a? ¿qué le dirías?

-En cuanto a los padres, creo que ese punto lo tienes que prever de antes. Ya desde que el niño es pequeño tiene que ser un buen peatón. Los niños son los mejores imitando así que tienes que dar buen ejemplo. Y lo que le diría al hijo es que sea consciente de que una moto es una máquina muy peligrosa que va a gran velocidad.

- ¿Por qué está firmado el libro con un seudónimo?

- Por vértigo. Cuando vi por primera vez la portada con mi nombre me dio mucho vértigo. Al final soy un padre y un motorista normal, pero creo que ha quedado un trabajo digno que está siendo bien recibido por el público. Se puede acceder al mismo gratuítamente desde la web comprameunamoto.com.