El tributo fue aprobado en Juntas hace un año

El tributo fue aprobado en Juntas hace un año

Mikel Madinabeitia
MIKEL MADINABEITIA

En junio del año pasado las Juntas de Gipuzkoa aprobaron la norma que dio paso al nuevo Impuesto de Patrimonio, que actualizó su nombre -hasta entonces se llamaba Impuesto sobre la Riqueza y las Grandes Fortunas-, recuperó el escudo fiscal que fue eliminado en 2012 y aplicó una nueva escala más progresiva para gravar a las rentas más altas del territorio. De esta forma, y tras aprobarse en mayo de 2018 el grueso de la reforma fiscal del resto de tributos, quedó así completada la aprobación de la reforma pactada a finales de 2017 entre PNV, PSE y PP.

La reforma fue aprobada con 28 votos a favor y 22 en contra. El nuevo Impuesto de Patrimonio tuvo su efecto a partir del 1 de enero de 2018 e incluyó tres novedades principales. Además del ya mencionado cambio de nomenclatura, Gipuzkoa recuperó el escudo fiscal de Renta y Patrimonio, que fija un tope para que el contribuyente no pague por ambos tributos más del 65% de sus ganancias anuales. Y también actualizó las tarifas del gravamen al adoptar la tabla alavesa. Así, la nueva escala de tipos tiene ocho tramos, que van desde el 0,20% hasta el 2,50%. En Bizkaia continúa habiendo seis tramos con el tipo más alto fijado en el 2%.