El Eustat constata la desaceleración de la industria vasca

El Eustat constata la desaceleración de la industria vasca

El consumo soporta el crecimiento anual del 2,8% y compensa un sector exterior que no aportó

Julio Díaz de Alda
JULIO DÍAZ DE ALDA

El Instituto Vasco de Estadística (Eustat) ha ofrecido hoy los detalles del comportamiento del Producto Interior Bruto (PIB) de Euskadi en el cuarto trimestre del pasado año. Una letra pequeña que confirma lo que ya contamos en este diario, que la economía había crecido un 0,5% en tasa intertrimestral, lo que dejaba el alza del conjunto del año respecto a 2017 en un nada despreciable 2,8%.

Sin embargo, este compendio de detalles revela a las claras, por un lado, la desaceleración de la economía y, por otro, el hecho de que, por sectores, ha sido la industria la que peor comportamiento ha tenido en el final del pasado ejercicio, en contaste con una construcción que ha ido de menos a más. Si el análisis se realiza desde otro punto de vista, se aprecia que es la demanda interna (compuesta por el consumo y la inversión, públicos y privados) la que tira del carro en una Euskadi en la que el sector exterior (el juego entre exportaciones e importaciones) no aportó al crecimiento del PIB.

Por territorios históricos y si tomamos en cuenta el conjunto del año 2018, las economías guipuzcoana y alavesa crecieron en línea con Euskadi (un 2,8% interanual) mientras la vizcaína lo hizo algo menos, al remontar un 2,7%. Si la lupa se pone solo en el último cuarto del pasado ejercicio, cabe resaltar que Gipuzkoa experimentó un crecimiento del PIB superior a ese 0,5% promedio en Euskadi; en concreto, creció un 0,6%, por delante del 0,4% de Bizkaia y el 0,3% de Álava. Esto es importante porque denota que el territorio afronta un escenario incierto como es el que nos ocupa hoy día (ayer mismo, el Banco Central Europeo alertaba de una desaceleración en la zona euro mucho más intensa de lo previsto) con una mejor posición de partida.

La observación sosegada de los datos del Eustat permiten afirmar que la economía vasca arranca este ciclo marcado por la incertidumbre con fuerza suficiente pero con las luces de emergencia a punto, por si hubiera que encenderlas. Los focos se sitúan en la industria, sobre todo (aunque no solo) en la automoción. Y también en la confianza y las sensaciones, responsables siempre de buena parte del consumo que hoy parece soportar la estructura del crecimiento del PIB.

En el apartado del empleo, el Eustat resalta que 2018 se cerró con la creación neta de 19.000 puestos de trabajo a tiempo completo, lo que supone un crecimiento del 2,1%. El mejor comportamiento se dio en la construcción, con un alza del 3,6% respecto a la media del año 2017 (superior al 2,0% estimado el año previo). En el sector de Servicios se situó en el 2,1% (el mismo crecimiento que un año antes). Sin embargo, la creación de puestos de trabajo se desaceleró tanto en el sector industrial (crecimiento del 1,7%) como en el primario (ligero crecimiento del 0,2%).

Fin de curso

Entrando en detalle al cuarto trimestre, se observa que el alza del PIB llegó a todos los sectores menos al de la industria, que sufrió una tasa de variación negativa interanual del 0,2%, que se amplió al 0,9% en comparación intertrimestral. «La evolución de la industria a lo largo de 2018 ha sido se continua desaceleración, hasta llegar en este último trimestre a decrecer», apunta el Eustat.

El sector de la construcción, en cambio, creció un 5,6% interanual en el cuarto trimestre y un 1,5% sobre el periodo julio-septiembre. Los servicios siguieron su senda de crecimiento con tasas de mejora del 2,9% y del 0,9%, respectivamente.

Desde el lado de la demanda, el comportamiento de la demanda Interna fue más positivo que el del sector exterior, con un crecimiento incluso superior al del PIB y con un buen desempeño de sus dos componentes, el gasto en consumo final y la inversión, sobre todo esta última. La evolución del sector exterior fue más moderada, con tasas de crecimiento inferiores al 1%, tanto de las exportaciones como de las importaciones.

La evolución interanual del nivel de empleo fue positiva en todas las ramas de actividad. Destaca la positiva evolución en el sector de la Construcción, dado que este último trimestre a tasa de crecimiento fue del 4,1%, superior que el mismo trimestre del 2017. El sector Servicios sigue creando un número importante de puestos de trabajo, un 1,9% más que los registrados el último trimestre de 2017. El sector industrial también presentó una tasa de crecimiento interanual positiva (1,5%), si bien disminuyó en relación al observado el trimestre previo (un 0,3%). Por último, el sector Primario presentó un patrón distinto, siendo este último trimestre el único con un empleo superior al observado el mismo trimestre del año anterior, con una tasa del 3,1%.

El conjunto del año

El PIB de Euskadi ha crecido un 2,8% a lo largo del año 2018, una décima menos que en el año 2017. Se trata del cuarto año consecutivo con tasas de crecimiento cercanas al 3%. En 2018, todos los grandes sectores de la economía vivieron un comportamiento expansivo. Destacó, con un crecimiento anual del 4,3%, el de la construcción. Le siguieron servicios (2,9%), el sector primario (2,3%) y, por último, la industria (2,1%). Dentro de los Servicios, el sector que menos se expandió fue el de la Administración pública, educación, sanidad y servicios sociales (2,4%). El ladrillo y los servicios aceleraron su crecimiento en el año, mientras que la industria y, sobre todo, el sector primario sufrieron una clara desaceleración.

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