Escándalo

La justicia alemana espera «un gran caso» de dopaje internacional en Erfurt

Imagen con seis esquiadores de fondo. /ABC
Imagen con seis esquiadores de fondo. / ABC

Al menos 21 deportistas de ocho países están implicados en la red de transfusiones sanguíneas encabezada por el doctor Mark Schmidt

CHRISTOPHE BEAUDUFEBerlín

Al menos 21 deportistas de ocho nacionalidades y cinco deportes diferentes están implicados en el escándalo de dopaje sanguíneo revelado en Erfurt (Alemania), donde la justicia espera poder revelar «un gran caso» de dopaje de alcance mundial. «Quizás vayamos a investigar a más deportistas que los (implicados) en el 'caso Fuentes'», declaró el fiscal de Múnich, Kai Gräber, en referencia a la operación antidopaje llevada a cabo por la justicia española para desmantelar una red dirigida por el doctor Eufemiano Fuentes y por la que fueron investigados medio centenar de deportistas, la mayoría de ellos ciclistas. «Por eso creo que estamos ante un caso relativamente grande», añadió Gräber.

Los deportistas son sospechosos de haber recurrido a transfusiones sanguíneas gracias al médico alemán Mark Schmidt, según precisó la misma fuente. «Cinco deportes están afectados, de ellos tres disciplinas de invierno», indicó Gräber, sin dar los nombres ni las nacionalidades de los implicados.

Según los elementos conocidos, tres de estos deportes serían el ciclismo, el esquí de fondo y probablemente el triatlón, por lo que los otros dos serían disciplinas de invierno. En total, los investigadores encontraron en la consulta del médico alemán «entre 40 y 50 bolsas de 500 ml de sangre», que no todas han sido atribuidas aún a deportistas. Los investigadores consideran que la red funcionó entre 2011 y los recientes Mundiales de esquí nórdico disputados en Austria.

El principal sospechoso y jefe de la red, el doctor Mark Schmidt, está colaborando con los investigadores y sus revelaciones abren perspectivas «de gran alcance», añadió Gräber. En total, «es un número de tres cifras de transfusiones sanguíneas con fines de dopaje» las que se habrían organizado desde Erfurt. Entre los 21 deportistas sospechosos, cada uno de ellos habría practicado entre 15 y 20 transfusiones. «Un pequeño porcentaje de los 21 sospechosos son mujeres», precisó el fiscal.

Corea del Sur y Hawái

Las transfusiones habrían tenido lugar en todo el mundo, «en Alemania, Austria, Suiza, pero también en Corea del Sur y Hawái», según Gräber. «Dos personas de la red de Erfurt se presentaron en febrero de 2018 en los Juegos Olímpicos de Pyeongchang» para llevar a los deportistas las bolsas con su propia sangre «tratada» en el laboratorio. Hawái, citada por el fiscal, es célebre por su triatlón anual 'Ironman'.

Gräber anunció que el número de sospechosos va a crecer: «Esperamos identificar a las personas de las que hemos encontrado bolsas de sangre». Los deportistas habrían pagado al médico entre 4.000 y 12.000 euros «por sesión».

El lunes se detuvo a una quinta persona sospechosa de pertenecer a la red de Erfurt, acusada de haber transportado bolsas de sangre. Este nuevo escándalo fue destapado en enero tras la confesión televisiva del fondista austríaco Johannes Dürr al canal público alemán ARD. Tras estas revelaciones se produjo en febrero una ola de detenciones en Alemania y Austria, coincidiendo con los Mundiales de esquí nórdico en Seefeld.

Cinco esquiadores de fondo fueron detenidos, así como Mark Schmidt, el médico del que se sospecha que era el eje de la trama y al que anteriormente ya se le había relacionado con casos de dopaje en el ciclismo. Después, dos ciclistas, entre ellos uno de la formación francesa Groupama-FDJ, el austríaco Georg Preidler, también fueron detenidos. Todos los arrestados fueron puestos en libertad, pero están suspendidos.