Visita obligada a boinas elosegi

Aunque sigo en mis trece con Geraint Thomas, empiezo a perder fe en mi pronóstico. Necesito abastecerme de txapelas para premiar a Alaphilippe.

Txomin Perurena
TXOMIN PERURENA

Futuro asegurado. Me refiero al mío. Pero como sexador de pollos, como decía Luis Aragonés. Porque como pronosticador... El líder, Alaphilippe, además de no perder tiempo en la montaña, distancia a todos sus rivales, incluido Geraint Thomas, mi candidato número uno. No hago ni para txapelas. Estoy obligado a una visita a la sede de Boinas Elosegi para abastecerme de boinas suficientes. El francés del Deceuninck me sorprende a diario y me descubro ante él. Ya queda menos. Tanto para mi primer balance de la carrera, que anuncié para el final de los Pirineos, como para que acabe este Tour. Sigo en mis trece, no me bajo del burro con Geraint Thomas. Ya saben que no soy chaquetero. Ahora bien, empiezo a pensar que me tocará reconocer aquello de «donde dije digo, digo Diego». Si Alaphilippe aguanta de esa manera en un puerto largo y asfixiante como el Tourmalet, por encima de los 1.800 metros de altitud y a ese ritmo, ¿dónde van a descolgarle? Si estuvo a punto de ganar la etapa... Creo que entre Pinot y el maillot amarillo existe una buena entente y armonía. Los dos primeros en el Tourmalet, franceses y delante del presidente de la república, Emmanuel Macron. Tremendo.

Varios corredores pagaron el esfuerzo de la contrarreloj

La crono del viernes en Pau perjudicó a muchos corredores ayer en la ascensión al Tourmalet. Es cierto que a 400 metros de la llegada el grupo de cabeza estaba compuesto todavía por seis corredores, pero la lista de víctimas es más numerosa. Movistar tiró desde el Soulor para endurecer la carrera y los trabajadores descolgaron a su jefe de filas, Nairo Quintana. Lo que me extraña es que tenga ofertas para mejorar su contrato. La lógica dice que un ciclista alcanza su mejor rendimiento con 28 o 30 años, pero no siempre es así. El colombiano es un claro ejemplo. No es ni la sombra de lo que fue con 23 o 24. Adam Yates estuvo mal en la contrarreloj y rematadamente mal en el Tourmalet. Fuglsang, para atrás. Lo mismo que Enric Mas, sin que diera una sola pedalada para su compañero de equipo Alaphilippe. Porte, Daniel Martin, Mollema... Bardet, por supuesto.

Seamos positivos con Landa, aunque esperaba más

No sé en qué idioma hablarán dentro del Jumbo-Visma, pero creo que Kruijswijk ordenó aflojar el ritmo al compañero. Todos iban justos. El holandés está fuerte y no olvidemos la manera tonta en la que perdió el Giro de 2016. Le sucedió más o menos lo mismo lo que a Luis Ocaña en el Tour de 1971. Los dos tenían la carrera en el bolsillo. Reconozco que esperaba más de Mikel Landa, a quien consideraba candidato firme a levantar los brazos como ganador en el Tourmalet. Quizá pequé de euforia, pero tampoco quiero caer en la acusación de Van Gaal: «Siempre negativo, nunca positivo». Estuvo al lado de los mejores y ha dado un salto en la general, del puesto 18º al 11º. Queda terreno.