Ni martes,ni trece

La mala suerte existe. Que se lo digan a Mikel Landa. Iba en el grupo cabecero en los abanicos, se desequilibra otro corredor y le saca de la carretera.

Txomin Perurena
TXOMIN PERURENA

Era lunes y 15, pero como si fuera martes y 13. La mala suerte existe. Mikel Landa estuvo atento a los abanicos en un terreno que no es el suyo, se coló en el primer grupo, dejó atrás a gente importante... Y ni por esas. Barguil hizo el afilador, pegó un bandazo, cargó con el hombro contra el alavés de manera involuntaria y le sacó de la carretera. Si no le golpea al del Movistar, el que se sale es el francés. La carrera iba rota en varios pedazos y el vehículo de asistencia poco te puede ayudar en estos tiempos en los que cada uno lleva su marca de pedales, sus ruedas y sus componentes. La pena estaba justificada. Repetiremos que a Landa siempre le pasa algo, pero en esta ocasión no tuvo culpa de nada. Así lo atestiguaron las imágenes de televisión. Eso mismo le puede suceder a cualquiera. Ahora dispondrá de un poco más de libertad para luchar por las victorias de etapa en la montaña, pero me temo que ha dicho adiós a sus posibilidades de podio. Insisto. Si Mikel Landa monta un circo, le crecen los enanos.

Un poco de aire es suficiente para montar los abanicos

No hace falta mucho aire para organizar abanicos. Si no sopla, no existe peligro. Tampoco con mucho. Un poco es suficiente. Me llamó la atención que fuera Education First el que iniciara las hostilidades. Quien se quedó atrás fue su hombre fuerte, Urán. El tiro por la culata. Los Ineos aprovecharon este movimiento para acelerar junto al Deceuninck de Alaphilippe. El bueno de Pinot estaba haciendo un Tour para enmarcar y perdió un tiempo precioso en una jornada intrascedente en apariencia. Lo mismo que Fuglsang. El grupo en el que iban llegó a situarse a doce segundos de los de cabeza. Sin embargo, apretaron en un repecho y se quedaron sin compañeros para tirar. Error. Mejor seguir a medio minuto, pero organizado. Aunque seas el corredor más fuerte de la carrera, si haces 500 metros a tope en solitario te quedas hinchado como un sapo, sin fuerza. Es imprescindible organizarse bien y trabajar en bloque. Más de una vez me han pillado sin papel. Posiblemente por no estar atento a los movimientos. Me acuerdo de una etapa de la Vuelta a España que ganó Errandonea en Alcázar de San Juan un día que me pillaron en un abanico. Al día siguiente pasó lo mismo, pero entré primero en Madrid. Miguel Mari Lasa, por ejemplo, era un corredor que acostumbraba a estar alerta. No era fácil cogerle desprevenido.

El ciclo-cross siempre ha dado corredores rápidos

La juventud empuja fuerte. Van Aert se impuso al sprint a Viviani, Sagan, Ewan, Matthews, Trentin... Nos falta que llegue Van der Poel. Habrá que esperar un poco más a Evenepoel, ciclista que me maravilló en el último Mundial júnior. Van Aert procede del ciclo-cross, modalidad que siempre ha dado corredores rápidos. Ahí va la lista: Thaler, Van der Poel padre, Roger de Vlaeminck... Y cómo no, Anton Barrutia.