NBA

LeBron James y su último gran desafío: triunfar en los Lakers

Lebron James en un partido de pretemporada con su nuevo equipo/AFP
Lebron James en un partido de pretemporada con su nuevo equipo / AFP

El ex de Cleveland o Miami buscará esta temporada hacer historia con la mítica franquicia californiana y sumar su cuarto anillo de la NBA

ENEKO PÉREZ

Como cada año por estas fechas, da comienzo uno de los mayores espectáculos deportivos: la NBA. La edición número 73 de la mejor liga del mundo de baloncesto cuenta esta temporada, además, con un gran aliciente que hace aún más atractiva su imagen ante los cientos millones de espectadores que tiene repartidos por todo el globo. Ese extra no es otro que el fichaje de LeBron 'The King' James (Akron, Estados Unidos, 1984) por la mítica franquicia de Los Ángeles Lakers, a razón de 154 millones de dólares por cuatro años.

El ex de los Cleveland Cavaliers o de Miami Heat debutará oficialmente con la camiseta de oro y púrpura el día 18 en Portland ante los Trail Blazers de Damian Lillard, en un duelo que será recordado como el primer paso de James en el último gran desafío de su carrera: ganar su cuarto anillo en la casa de Kareem Abdul-Jabbar, Kobe Bryant, 'Magic' Johnson o Shaquille O'neal. «He llegado a un equipo de leyenda, como los Dallas Cowboys o el Manchester United. Esta aventura va a ser historia del baloncesto», declaró el alero este verano en relación a su cambio de aires.

En el icónico Staples Center, LeBron tendrá que demostrar que puede liderar hasta las ansiadas Finales a un grupo que tiene la juventud y el descaro como su principal seña de identidad en la actualidad. Y es que la 'jubilación' del sempiterno Kobe Bryant en 2016 dejó un cráter de proporciones gigantescas en el corazón del equipo y de la ciudad angelina. Su retirada coincidió con una de las peores épocas de los Lakers en los últimos 30 años, provocando que el equipo ni siquiera se clasificase para los play-offs. Hoy por hoy siguen buscando a ese 'mesías' que baje del cielo a la tierra para devolver la gloria a las vitrinas de la franquicia, donde no entra un campeonato desde el año 2010.

Con todo, detrás de cada reciente fracaso angelino llegaba la oportunidad de hacerse con los mejores talentos universitarios en la ronda del Draft (los equipos peor clasificados son los primeros en elegir). De esta forma han llegado en los últimos cursos jóvenes baloncestistas como Brandon Ingram, Kyle Kuzma, Hart, Zubac o el mediático Lonzo Ball, al que su padre flaco favor le hace cada vez que abre la boca. En este caso, más allá de eso, es un base puro llamado a ser un hombre importante en un plazo corto de tiempo, si es capaz de alejarse de todo el ruido que le rodea. Kuzma (ala-pívot), que encara su segunda temporada en la élite, e Ingram (alero), en su tercer año, son los otros dos 'yogurines' en los que más esperanzas tiene puestas el mánager general de la entidad de Hollywood, Earvin 'Magic' Johnson.

A toda esta sabia nueva y fresca se le ha unido en este curso una corte de jugadores veteranos que van a dar al vestuario dirigido por el entrenador Luke Walton esa experiencia, carácter y saber estar que tanto ha demandado en los últimos ejercicios. Todos ellos, además, vienen con los colmillos afilados y con hambre de gloria. Son Rajon Rondo, JaVale McGee, Michael Beasley y Lance Stephenson, antiguo 'archienemigo' de LeBron James. Al frente de toda esta tropa estara James, que atesora todas las cualidades que se puedan imaginar para poder hacer historia con el bloque californiano: un físico de otro mundo, una capacidad anotadora brutal, ambición, inteligencia táctica y un sentimiento de liderazgo innato. La mezcla perfecta. LeBron es un cerebro hipermusculado en la pista capaz de promediar en las Finales de 2015 ante los Golden State Warriors 36 puntos, 13 rebotes y 9 asistencias. Salvaje, un animal que intimida tanto en defensa como en ataque.

Una misión (casi) imposible

Sin embargo, el reto de ganar su cuarto anillo en Los Ángeles va a ser harto complicado. Una misión (casi) imposible. LeBron y sus compañeros, en primer lugar, tendrán que asumir que son un grupo nuevo y aún por ensamblar, así que por muchos nombres rutilantes que tenga el plantel, de momento es una incógnita saber cómo van a responder jugando juntos. Deben lidiar también con el hecho de que no alcanzan la primera ronda de los play-offs desde el año 2013, algo que ha hecho perder toneladas de competitividad y nivel a la franquicia. En este sentido, la fortaleza psicológica del grupo va a jugar un papel muy importante.

En segundo lugar, el tremendo nivel del resto de aspirantes. Desde los grandes favoritos, los Warriors, pasando por los Toronto Raptors, los Boston Celtics, los Milwaukee Bucks, los San Antonio Spurs o los Oklahoma City Thunder, entre otros, hasta llegar a una de las escuadras más alegres y jóvenes del campeonato, los Philadelphia 76ers de Joel Embiid, Ben Simmons y el 'renacido' Markelle Fultz. En mayor o menor medida, todos estos conjuntos suspiran por poder ser al final del curso el mejor equipo del planeta baloncesto. Los Lakers, si quieren tocar el cielo de nuevo, tendrán que dejar por el camino a figuras como Kyrie Irving, Kawhi Leonard, Giannis Antetokounmpo, Russell Westbrook, Kevin Durant o DeMar DeRozan

Por último, están los nuevos 'rookies' (novatos) que han llegado a la NBA. DeAndre Ayton, recién aterrizado en los Phoenix Suns, o Luka Doncic, la nueva perla de los Dallas Mavericks. Si bien parece improbable que vayan a ser rivales en la lucha por el título, conviene seguir de cerca la evolución de estas estrellas emergentes en una competición tan exigente. En conclusión, el desafío de 'El Rey' James por recuperar su corona va a ser, pase lo que pase, una aventura apasionante que va a encandilar a todos los amantes del deporte.

 

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