Ryan Gosling conquista San Sebastián

El actor ha presentado en el Victoria Eugenia 'The first man' junto a su compañera de reparto Claire Foy, previo paso por una multitudinaria alfombra roja

Ainhoa Iglesias
AINHOA IGLESIAS

Ryan Gosling. El protagonista de 'First Man' está haciendo méritos para coronarse como 'mister simpatía' en esta 66 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Si a su llegada al Zinemaldia interpretó a la perfección el papel de estrella de Hollywood repartiendo autógrafos, 'selfies' y sonrisas por doquier, este lunes confirmó que lo suyo es saber convivir con la fama. Primero en el 'photocall' y la rueda de prensa de la mañana y, luego, por la tarde, a lo largo de los ciento diez metros de paseíllo que hay entre el María Cristina y el Victoria Eugenia. El intérprete canadiense presentó por la tarde en la sección 'Perlas' la película 'First Man', de Damien Chazelle, que recrea la vida del astronauta Neil Armstrong y en la que comparte créditos con la actriz Claire Foy, en el papel de abnegada esposa.

A pie de alfombra roja Ryan Gosling volvió a desatar miles de pasiones y alguna incertidumbre. No deja de ser anecdótico que entre el público que lo aclama se repitan de tanto en tanto conversaciones como ésta: «Mira, ¡Ryan Gosling! Ah sí, ¡Ryan, Ryan! Es el ex de Scarlett Johansson, ¿no? No, ése es Ryan Reynolds, este está casado con Eva Mendes. Ah...». A estas alturas hay que estar algo despistado para confundir al protagonista de 'El Diario de Noa' y 'La la land' con el intérprete de 'Linterna Verde' y 'Deadpool', precisamente porque en numerosas ocasiones la prensa se ha hecho eco del parecido físico entre ambos. Pero no pasa nada. Al fin y al cabo no todos los días se puede ver de cerca a un galán tan aclamado y ya se sabe que a veces el entusiasmo obnubila la filmografía.

Volviendo al Zinemaldia. Decíamos que Ryan Gosling había presentado este lunes en la sección 'Perlas de otros festivales' el largometraje 'The first man', un trabajo que recrea la preparación de la misión Apolo XI en 1969 para llevar al hombre a la luna, pero con vocación de «mostrar al hombre detrás del mito», según apuntó el actor en San Sebastián. «Armstrong era una persona con muchas capas. Intentamos quitarlas y revelar cómo era en la intimidad. Para mí ha sido un honor hacerlo. Creo que ha sido un acierto que la película se centre en las vivencias de Neil y Jannet. Su historia merece ser contada y esta película es un tributo, un homenaje», declaró.

 

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