Robert Pattinson, un hombre condenado y sin esperanza en 'High Life'

Robert Pattinson junto al resto de actores de la película posan para los medios. / J.M.López

El actor británico presenta junto a Juliette Binoche y el resto del equipo artístico y técnico 'High Life', un largometraje de ciencia-ficción en liza por la Concha de Oro del Festival de Cine de San Sebastián

Ainhoa Iglesias
AINHOA IGLESIAS

No necesita efectos especiales ni ser un vampiro para brillar. Robert Pattinson ha revolucionado este jueves el 66 Festival Internacional de Cine de San Sebastián y lo ha hecho con luz propia. Aunque mucha gente sigue conociéndolo como el chico de 'Crepúsculo', lo cierto es que el actor ha sabido equilibrar en su currículum grandes producciones como 'Agua para elefantes', 'Bel Ami' o 'Cosmopolis', con proyectos cinematográficos más arriesgados, tal que 'Good time' o 'High Life', largometraje este último que compite por la Concha de Oro en la Sección Oficial del Zinemaldia.

Dirigida por Claire Denis ('Una mujer en África', 'Un sol interior') 'High Life' propone una historia de ciencia-ficción ubicada en el espacio profundo, donde un hombre llamado Monte y su hija Willow conviven en una nave espacial completamente aislados del resto del universo. Poco a poco el espectador irá hilando los detalles de un sórdido y oscuro experimento al que aportan talento y rostro Robert Pattinson, Juliette Binoche, André Benjamín, Agata Buzek y Mía Goth. 'High life' es una coproducción entre varios países (Francia, Alemania, Reino Unido, Polonia y EE UU) y el primer filme de habla inglesa rodado por la cineasta gala.

'High Life'

'High Life' cuenta como Monte y su hija Willow viven juntos en una nave espacial, completamente aislados. Monte, un hombre solitario que usa su estricta autodisciplina como protección contra el deseo –el propio y el ajeno–, tuvo a su hija contra su voluntad. Su esperma se usó para inseminar a Boyse, la joven que dio a luz a la niña. Formaban parte de un grupo de prisioneros: convictos espaciales, presos en el corredor de la muerte. Conejillos de indias enviados en una misión al agujero negro más cercano a la Tierra. Ahora solo quedan Monte y Willow. Y Monte ha cambiado. A través de su hija, por primera vez, experimenta el nacimiento de un amor todopoderoso. Willow crece y se convierte primero en adolescente y después en una mujer joven.

Tras hacer frente a un multitudinario 'photocall' en las terrazas del Kursaal, tanto el equipo técnico como artístico ha comparecido en rueda de prensa para explicar, ora en francés, ora en inglés, algunas de las claves del largometraje.

Robert Pattinson, Juliette Binoche, Mía Goth y Agata Buzek han coincidido en señalar que el rodaje ha sido un proceso «orgánico» que ha ido creciendo a medida que avanzaba el proyecto. «Claire insistió en que nos reuníeramos antes de empezar a rodar para preparar los personajes. Cuando llegamos a plató éramos ya como una gran familia que poco a poco se iba conociendo», ha recordado Binoche. Por su parte la cineasta ha confesado que cuando comenzó a trabajar con Robert Pattinson él no comprendía el guión pero que, no obstante, «en cuanto se encendieron las cámaras, de pronto, abrazó al personaje».

En este sentido ha querido dejar claro lo importante que es para un actor confiar en la persona que lleva la voz cantante. «Simplemente me rendí a ella porque la admiro».

Preguntado por los periodistas presentes en la sala, Robert Pattinson ha negado que su trabajo en 'High Life' haya sido complicado. «¡Ha sido muy fácil! No había una perspectiva cerrada por lo que resulta sencillo llevar algo a cabo en lo que genuinamente sabes que no te puedes equivocar». De hecho, esta falta de definición fue lo que más atrajo a Pattinson, según ha dejado entrever en la rueda de prensa. «El personaje no tiene un plan preconcebido así sentí cierta curiosidad por saber como sería trabajar sin ser demasiado cerebral». Superado el reto, ha valorado como «muy gratificante» haber podido interpretar «con absoluta libertad».

«Cada escena era un desafío porque nunca sabía dónde ibas. Yo diría que Claire no dirige, observa, creo que ella quiere que le conmueva algo que es invisible y lo busca en cada plano», ha ahondado, por su parte, Juliette Binoche, aunque ha querido dejar claro que «si no vas en la dirección correcta Claire no se corta, te lo dice, y eso me encanta».

Mia Goth, Robert Pattinson y Claire Denis atienden a los medios.
Mia Goth, Robert Pattinson y Claire Denis atienden a los medios. / A.M.

En ese dejar que las cosas surjan, la directora ha abogado porque también el espectador se abandone a la experiencia en la sala de cine. «No me parece tan importante que se entienda cada detalle de la película. A la hora de abordar el guión tuve claro que quería hacerlo de una manera astro-física, como si cruzara un agujero negro y alcanzara ese punto llamado singularidad en el que pasado, presente y futuro se unen. Quiero que el público experimente esa sensación de que no existen ni el tiempo ni el espacio. También que indague en el subconsciente de un hombre condenado, sin esperanza, pero que sin embargo tiene la gran responsabilidad de sacar adelante a un bebé».

El bebé en cuestión, ya más mayor y convertido en una preciosa cría rubia, ha estado presente en el encuentro con los medios gráficos que ha tenido lugar en la terrazas del Kursaal de San Sebastián. La pequeña Scarlett Lindsey es demasiado joven para responder a las preguntas de la prensa, pero Robert Pattinson ha tenido unas cariñosas palabras para ella. «Es como trabajar con un animalito salvaje, fue una fuente constante de sorpresa e inspiración». Para quien se lo esté cuestionando, el chico rebelde de Hollywood ha dejado claro que no, no ha despertado en él el deseo de ser padre.

Pattinson: «No tenemos control sobre lo que piensa el público»

«¿Crees que te has liberado del estigma de 'Crepúsculo' después de interpretar a una serie de papeles tan personales?», le han preguntado a Robert Pattinson. «Eso es solo algo que dicen los demás, yo no me siento estigmatizado. Desde que accidentalmente me convertí en actor siempre he considerado que todos los personajes que interpreto son personales, pero no puedo decirle al público cómo ver algo. ¡No tengo control sobre él! A veces tengo la sensación de que es una especie de marea que unas veces dice una cosa y, otras, la contraria. Lo único que puedo hacer es agradecer a todos los que han confiado en mí, a los que han trabajado conmigo, que lo hayan hecho.

Zinemaldia 2018

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