El pianoforte vuelve a la Bascongada

Miriam Ulanga, organista de la Parroquia de Tolosa interpretó varias piezas en la presentación. / SUDUPE
Miriam Ulanga, organista de la Parroquia de Tolosa interpretó varias piezas en la presentación. / SUDUPE

La joya musical construida hace dos siglos recala en el Palacio de Insausti | El instrumento, que ha sido restaurado durante un año en Italia y fue donado por la familia de Juan Antonio Garmendia, volvió a sonar ayer

JOAQUIN SUDUPE AZKOITIA.

Valses, zazurcas y minuetos de Felipe Gorriti y Eduardo Mocoroa sirvieron para dar la bienvenida al pianoforte Broadwood que tras una restauración de más un año regresó ayer a la sede de la Bascongada en Azkoitia.

El de ayer fue un acto sencillo que servía como prestación pública de este instrumento musical, evolución del clavicordio y precursor del piano moderno, que a buen seguro amenizará las charlas y veladas de los Caballeritos de Azkoitia de hoy.

Tras una azarosa vida de más de 200 años desde que salía del taller del fabricante inglés John Broadwood & Sons, Ltd., allá por 1800, esta joya recala finalmente en el Palacio de Insausti reformada y reconstruida.

En abril del año pasado inició un viaje desde Insausti al valle de Vicin para su cuidada reparación

Para contar la relación de esta pieza musical con el Palacio de Azkoitia hay que retrotraerse al verano de 2014, cuando la familia del que fue Amigo de Número de la Real Sociedad Bascongada Juan Antonio Garmendia donaba a la Comisión de Gipuzkoa esta joya musical única en su género. Es una pieza de la misma familia que el piano y el clavicordio, tres instrumentos que pertenecen a los denominados como de tecla de cuerda percutida. Éste, gracias a un número de serie descubierto en su interior y la placa de constructor, pudo identificarse como construido por el fabricante inglés John Broadwood & Sons, Ltd., en 1803.

Con sus, al menos, 214 años de vida, requería una restauración y en abril del 2017, inició un viaje desde el Palacio de Insausti al valle italiano de Vicino, donde ha permanecido hasta ahora para su completa recuperación.

Antes de la vuelta definitiva a casa, el festival de música antigua 'Gaudete' celebrado esta última semana en la región del Piamonte italiana tuvo la suerte de escuchar en primicia el sonido de este pianoforte con obras de Johann Schobert, Mozart y Beethoven. Ese «tono maravilloso» tal y como apuntaba la Reina de Inglaterra Mary cuando acompañaba al Rey a visitar la gran Fábrica en el East End de Londres, en 1926, y escuchó el sonido de los teclados construidos por el escoces Joan Broadwood (1732-1812).

Valor histórico

El pianoforte se construyó con materiales de excepcional calidad, y a pesar de sus más de 200 años, conserva su chapeado en caoba e inserciones de palo de rosa, su tabla armónica picea y clavijero de roble y chapeado en arce; así como las palancas del teclado de madera de tilo y sus teclas cubiertas con finas placas de marfil de dos piezas. Caoba, ébano, peral, arce o tilo conforman las partes de la mecánica, teclado y amortiguadores de esta joya musical que tiene forma de cola con teclado integrado.

Con sus 224 centímetros de longitud y 112 de anchura, conserva una serie de firmas e inscripciones que proporcionan, si cabe, más solera al instrumento. Tiene una inscripción a mano en el tablero de nombres sobre el teclado, una firma en el alojamiento del teclado, el número de serie escrito a mano en el clavijero, una inscripciones en el tablero base y un pergamino escrito a mano en el bastidor del teclado.

Este pergamino histórico dice que Roblot, autor de la ampliación realizada en el teclado en Francia, era fabricante de pianos en París entre los años 1823 y 1840.

Más