«La orquesta debe naturalizar su presencia internacional»

La orquesta, durante su actuación el jueves en el Herkulessaal de Múnich. / FRANK ROLLITZ
La orquesta, durante su actuación el jueves en el Herkulessaal de Múnich. / FRANK ROLLITZ

El director general de la OSE, Oriol Roch, cree que la sinfónica ha demostrado un «altísimo nivel» en la gira que cierra hoy en Austria

Itziar Altuna
ITZIAR ALTUNA

El auditorio del Fiestspielhaus de Bregens acogerá hoy a las 19.30 horas el tercer y último concierto de la Orquesta Sinfónica de Euskadi en la gira que le ha llevado esta semana a tierras alemanas y austríacas. Será el estreno de la formación en esta ciudad, conocida también por albergar el Festival de verano de Música Clásica. Ante un auditorio de 1.600 espectadores -las entradas están agotadas-, la sinfónica volverá a interpretar, al igual que lo hiciera el jueves en Munich, una selección de 'Siete Lieder' de Pablo Sorozábal -'Ametsetan', 'Lotoren lorak' y 'Ez dot sinisten'-, cantados por la soprano alemana Mojca Erdmann, así como la Sinfonía número de 4 de Mahler. En el programa de esta noche también se ha incluido el 'Concierto para violín nº2 de' de Prokofiev, que será interpretado junto al violinista israelí Vadim Gluzman como solista invitado.

Inversión cultural

El concierto de hoy pondrá el punto y final a una gira que, hasta la fecha, ha cumplido con las expectativas previstas, tal y como confirma el director general de la formación, Oriol Roch, desde Austria. «En casa ya conocemos lo que es capaz de dar la orquesta, y con esta gira, lo importante era intentar dar pasos para naturalizar nuestra presencia internacional en la cadencia adecuada». En este sentido, Roch considera que la gira es una «inversión cultural», para que la orquesta cuente con una «valoración» a nivel internacional, lo que facilite que la próxima salida al extranjero sea «mucho fácil de vender». Admite que la «frenética actividad en casa» de la orquesta, con su temporada de abono, dificulta que todos los años se pueda realizar una gira de estas características, pero cree la formación ha adquirido un «altísimo nivel» que facilitará, a futuro, su presencia internacional «de forma natural».

La 'Baskisches Nationalorchester', como ha sido presentada la orquesta en Austria y Alemania, ha culminado con «éxito» sus dos primeros conciertos de la gira, en los que ha combinado sus raíces vascas, con obras de Aita Donostia y Pablo Sorozábal, con compositores universales como Malher. El martes en la sala de conciertos Brucknerhaus de Linz (Austria) y el jueves en el Herkulessaal de Múnich, fue despedida con muchos aplausos. «Si queremos salir al mundo como país, además de industria y economía, hay que exportar cultura, la orquesta lo ha demostrado y es un importante ejemplo», señaló el consejero de Cultura, Bingen Zupiria, tras el concierto en la capital bávara.

 

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