«Ninguna publicación científica ha dicho que los grafitos de Iruña-Veleia son falsos»

Elexpuru, ayer con su libro en la Parte Vieja donostiarra. / USOZ
Elexpuru, ayer con su libro en la Parte Vieja donostiarra. / USOZ

El lingüista Juan Martín Elexpuru ha publicado un libro que resume los diez años de polémica en torno al yacimiento alavés de época romana

Félix Ibargutxi
FÉLIX IBARGUTXI SAN SEBASTIÁN.

«He querido dejar a la vista las tripas de este asunto de Iruña-Veleia , que lleva ya tantos años. La Universidad del País Vasco tomó el yacimiento para sí hace nueve años, la gestión empezó siendo un desastre, con una pala excavadora removiendo tierras, y además todavía no tenemos ningún informe científico», ha declarado Juan Martín Elexpuru (Bergara, 1950) al presentar su libro '¿Qué está pasando con Iruña-Veleia?'. Este lingüista, que trabajó en el departamento de euskera de la UNED de Bergara, considera que las inscripciones halladas en las campañas de 2005 y 2006 en numerosos fragmentos de cerámica parecen realmente auténticas.

Como se sabe, los arqueólogos encontraron en las excavaciones de Iruña-Veleia (Álava) unos 400 grafitos «excepcionales». Palabras y textos en euskera y latín con temáticas muy diversas: vida cotidiana, cultura clásica, dioses paganos, cristianismo, etc., además de dibujos. Pero en 2008 una comisión declaró falsos los hallazgos y la Diputación de Álava expulsó a los arqueólogos y se querelló contra ellos. El caso está en el juzgado de lo penal número 1 de Vitoria.

Elexpuru se ha quejado en más de una ocasión porque «este caso es el que ha tenido una fase de instrucción más larga en nuestro pais, un total de nueve años, y no se debe dilatar más el esclarecimiento del caso». En la presentación del libro, Elexpuru ha estado acompañado de una de las arqueólogas que trabajó en el yacimiento, Idoia Filloy, y por el científico belga doctor en geoquímica Koen Van de Driessche.

Elexpuru remata la publicación con la solicitud de que se haga cuanto antes un análisis de las piezas por un laboratorio especializado en arqueometría. Y aporta estas dos conclusiones: no hay precedentes en la arqueología profesional moderna de una falsificación de las características y la magnitud propuestas para Iruña-Veleia; y no existe ninguna publicación científica que demuestre que los hallazgos sean falsos.

Según Elexpuru y Koen Van de de Driessche, el British Geological Survey, de Londres, estaba dispuesto a realizar un análisis, «pero el fiscal Josu Izaguirre contestó que no iba a ser posible, ya que esa propuesta está contaminada por el hecho de haberla pedido una parte».

Entre las conclusiones, Elexpuru critica «la ambición de la sección de Arqueología de la UPV/EHU. Había envidia hacia Lurmen por el contrato para 10 años con Euskotren, y se sostenía que Iruña-Veleia debía ser excavada por una empresa 'pública', no por Lurmen. Además, era 'vox populi' que Núñez ambicionaba desde hace mucho ser director de Iruña-Veleia». Paralelamente, el autor de la publicación disiente de las opiniones vertidas por dos catedráticos de la UPV/EHU, Joseba Lakarra y Joaquín Gorrotxategui, quienes calificaron los grafitos como falsos desde un comienzo.

El hecho más impactante de Iruña-Veleia fue seguramente la aparición de grafitos en euskera. Serían aproximadamente 50 piezas con textos en euskera repartidos en 70 caras. Hay nombres de colores (ZVRI, AROS VRDIN, GORY), nombres de familia (ATA, AMA, NIIBA) y frases (NIIVRII ATA ARAINA ARRAPA).

El término grafito engloba tanto a textos como dibujos, y en el yacimiento alavés abunda también la iconografía cristiana y dibujos no vinculados a la religión.