Melodías para todos los públicos

La música llega a muchos puntos de la ciudad. /Sara Santos
La música llega a muchos puntos de la ciudad. / Sara Santos

La jornada inaugural de la Quincena Musical llena de música y danza la ciudad con doce propuestas que atrajeron a numeroso público

Itziar Altuna
ITZIAR ALTUNA

La Quincena Musical tuvo este jueves un arranque brillante en la jornada inaugural, y no solo por el buen tiempo que acompañó las actuaciones que se realizaron en la calle. Incluso hubo que buscar espacios en sombra para que los músicos sobrellevaran las altas temperaturas. Fue el caso del Quinteto Alaia, que al mediodía actuó en la Parte Vieja y a la tarde en la Plaza de Gipuzkoa, o los txistularis de Txistu Trío, quienes interpretaron un variado repertorio por la mañana en el Palacio Miramar y por la tarde en la calle Urdaneta.

El inicio del festival estuvo marcado por dos conciertos que recordaron la figura del compositor donostiarra Pablo Sorozábal, coincidiendo este año con el 30 aniversario de su fallecimiento. En un abarrotado Salón de plenos del Ayuntamiento, Easo Araoz Abesbatza interpretó algunas coros de zarzuelas - Cosacos de Kazán y Calor de nido de 'Katiuska'- y otras canciones más populares de Sorozabal, como 'Maite', 'Baratzeko pikuak' o 'Gabiltzan kalez kale', entre otras. Al mediodía, y en el mismo escenario, el Cuarteto Idomeneo también tuvo un recuerdo especial hacia el músico donostiarra, ya que incluyó en su repertorio la pieza 'Nere Amari', junto a otra obra de Schubert. Este recital contó con una invitada especial, ya que la violonchelista Nerea Sorozábal, biznieta del compositor, se sumó al concierto.

La jornada inaugural de la Quincena tiene desde hace años una vertiente solidaria, con el objetivo de llevar la música a lugares alejados de los circuitos habituales. Así, los residentes de los centros de Berra y Zorroaga disfrutaron con el recital que ofrecieron la mezzosoprano Paula Iragorri, la soprano Amaia Muñoz y la pianista Amaia Zipitria. En la primera parte del concierto ofrecieron un repertorio con las canciones más conocidas de Sorozábal, y en la segunda, otras conocidas melodías de zarzuelas y óperas. Los residentes de Aldakoenea, por su parte, disfrutaron de los ritmos cubanos con la agrupación 'Son pa bailar'.

Cantorales y danza

La danza también tuvo su protagonismo, con la actuación de Uniquart Dance Company en la terraza del Ayuntamiento. Ante un sol radiante, ocho bailarines representaron una adaptación creada por el coreógrafo Vitali Safronkine del ballet 'Espectro de la rosa', de Michel Fokine. La compañía que dirige el bailarín pasaitarra Iker Murillo logró cautivar la atención del público que se acercó a disfrutar del espectáculo.

Una doble cita cerró la apretada agenda de este jueves. El grupo Schola Gregorianista Donosti Ereski ofreció un concierto en la iglesia de San Vicente, bajo la dirección de Jokin Otamendi y con Gerardo Rifón en el órgano, en el que interpretaron tres cantorales -el de Azkoitia (1772), Oñati (1614) y Hondarribia (1828)-, y que contó con la colaboración especial de Ane Arteche al harpa. Por su parte, los participantes en el VIII Curso de Técnica Vocal que organiza la Quincena Musical ofrecieron un recital en el Museo San Telmo.

Tras la jornada inaugural de ayer, la Quincena inicia un intenso programa de actividades hasta el 1 de septiembre. Hoy la Fura del Baus repetirá su espectáculo 'La Creación' en el Kursaal y en Zumaia arrancará el ciclo de Quincena Andante con talleres y cuentacuentos.