Damián Martínez: «Casals dividió en dos la historia del violoncello y quería dedicarle un disco desde el cariño»

Damián Martínez, con su violoncello, en el Peine del Viento./UNANUE
Damián Martínez, con su violoncello, en el Peine del Viento. / UNANUE

El profesor de Musikene ha grabado junto a la Orquesta Sinfónica de Barcelona un homenaje al compositor catalán

María José Cano
MARÍA JOSÉ CANO

Asentado en Donostia desde hace ocho años -es profesor en Musikene-, Damián Martínez Marco es uno de los violonchelistas más destacados del panorama actual. Licenciado por la Guildhall School of Music de Londres, la Indiana University School of Music de EE UU y la Musikhochschule Stuttgart, ganó con solo 20 años la plaza de primer violoncello de la Orquesta de la Radio Televisión Española (ORTVE) y posteriormente ocupó la misma plaza en la Orquesta Sinfónica de Barcelona (OBC). Ahora presenta un disco -el 19 de diciembre a las 19.00 horas en la Fnac- como solista junto a la OBC bajo la batuta del Maestro Bernàcer dedicado a Pau Casals titulado 'Spirit of Casals'.

- Usted fue violoncello solista de la OBC y ahora ha contado con esta misma orquesta para el disco 'Spirit of Casals'. ¿Cómo surgió este proyecto?

- Surgió por el propio repertorio. Conocía el 'Concerto Ballata' de Glazunov desde hacía tiempo y no entendía por qué no se tocaba más, puesto que es un precioso concierto optimista a la vez que profundo, que está dedicado a Pau Casals. Hace relativamente poco tiempo supe de la existencia de otro concierto para violoncello y orquesta de Gaspar Cassadó compuesto en 1932, los 'Nocturnos Portugueses'. Cassadó tiene para mí un simbolismo muy especial y junto con 'Sant Martí del Canigó' de Casals, me pareció que se trataba de un programa con coherencia, muy interesante, además. Al ser artista Warner y tener su apoyo para llevar adelante el proyecto se lo propuse a la OBC, que aceptó gustosamente.

- ¿Qué se siente al reencontrarse como solista con una orquesta de la que fue miembro?

- Es muy gratificante, he tenido la suerte de tocar con ellos varias veces como solista antes. En la orquesta hay gente a la que quiero mucho y tocar con ellos es diferente a tocar con una agrupación a la que no conoces. Me sentí muy arropado por una orquesta tremendamente profesional y la grabación fue intensa y apasionante. En cualquier caso, cuando empieza el concierto o se enciende la luz roja para grabar, olvidas las relaciones personales, estás para hacer música.

- ¿Por qué en estos momentos un disco dedicado a Pau Casals?

- Yo creo que tenía toda la lógica por amor a la figura de Casals como cellista y por el hecho de encontrar el vínculo que he comentado entre las tres obras. Un violonchelista no puede olvidar que Casals dividió la historia del violoncello en dos. Fue en muchos aspectos un innovador, probablemente la persona que más popularizó el violoncello a finales del siglo XIX y buena parte del siglo XX. Dio conciertos como nadie, viajó muchísimo. Estaba reconocido como uno de los grandes personajes de la música del momento. Es un mito, una referencia indiscutible. El primer disco que escuché en mi vida fue de Casals. Hago este disco por mi profundo cariño y respeto hacia su figura y también, evidentemente, por todo su vínculo con Cassadó, por haber sido su mentor. Cassadó es para mí uno de los grandes cellistas de la historia

- ¿Qué relación tuvieron Casals y Cassadó?

- Cassadó fue el alumno más importante de Casals a todos los niveles. Él le llamaba «su delfín». Cassadó estuvo en París con él desde su infancia. Con 11 años crearon una beca especial para él en Barcelona para que pudiera estudiar con Casals. Me quedé prendado de los 'Nocturnos Portugueses', una obra sensacional desde el punto de vista compositivo, con un enorme sentido lírico, un increíble colorido armónico.... Con toda la genialidad fantástica de Cassadó como artista, esos destellos de su gran imaginación y ese saber incorporar temas populares entrelazándose con un lenguaje propio de Strauss o de su profesor de composición que fue nada más ni nada menos que Ravel. Descubrí el manuscrito, que nunca se había interpretado ni grabado y decidí darlo a conocer.

- De hecho, a lo largo de su carrera se ha interesado por repertorios poco extendidos y ha difundido especialmente la música de Gaspar Cassadó, por ejemplo. ¿Por qué?

- Desde pequeño he sentido una especial fascinación por él. He oído hablar mucho de él como músico y como persona a través de Elías Arizcuren Ezcurra que me transmitió la visión musical que tenía Cassadó, su elegancia y fantasía como músico, así como su talante tolerante. A través de su testimonio y el de otras personalidades como Alicia de Larrocha que lo conocieron con profundidad, me he podido hacer una idea de cuán fantástico era, de su personalidad única como artista, inimitable. Además fue un gran compositor que estudió con Ravel, estuvo en París con Falla, Albéniz, Granados... Y cuando una persona de su talento musical y compositivo escribe para violoncello es genial y despierta una gran fascinación. La obra del disco presenta al Cassadó más puro. Los 'Nocturnos portugueses' son bellísimos.

«Hay muchas piezas que han quedado olvidadas y que tiene todo el sentido que hayan quedado ahí»

«Entiendo la música como un todo y cada faceta es parte de esa carrera de fondo»

- ¿Cree que es obligación de los intérpretes dar a conocer nuevas obras aunque no estén compuestas recientemente?

- Creo que es elección de cada intérprete. Para mí tiene todo el sentido poner voz a una partitura con calidad. Te puedes llevar muy gratas sorpresas al descubrir obras como los 'Nocturnos Portugueses' que contiene el disco 'Spirit if Casals' del sello Warner Classics.

- ¿No le tienta interpretar y grabar obras de este tipo, como los conciertos para violoncello y orquesta más habituales?

- Evidentemente me tienta, claro, y lo pienso hacer, pero creo que es muy enriquecedor ofrecer al público nuevas grabaciones. A mí personalmente también me aporta mucho dar mi versión de obras del gran repertorio, pero desde un punto de vista divulgador creo es enriquecedor dar a conocer otras composiciones menos conocidas. Hay muchas piezas que han quedado olvidadas y que tiene todo el sentido que hayan quedado ahí, pero otras no, como las de Cassadó.

- Forma con Marta Moll de Alba el Dúo Cassadó. ¿Ve importante en la carrera de un músico interpretar música de cámara?

- Sí. El origen de muchísimas cuestiones en la música está en este género. Para poder entenderte con una orquesta previamente te tienes que haberte entendido con un grupo de cámara, que es el germen del diálogo musical.

- Ejerce la docencia, tanto en Musikene como en la ESMUC (Escola Superior de Musica de Catalunya). ¿Por qué? ¿Qué le aporta enseñar?

- Enseñar es transmitir los valores de una tradición musical. También es fomentar el futuro de la música. También significa aprender, agrandar tu conocimiento, porque cada vez que transmites una cuestión musical o instrumental a diferentes personas tienes que hacerlo desde distintos puntos de vista. Para mí ser músico es tener diferentes facetas dentro de la música y entiendo la música como un todo. Yo he sido músico de orquesta, he tocado en grupos de cámara, tengo un dúo estable, toco de solista con orquesta... todo se engloba dentro de lo que significa hacer música; cada faceta es parte de esta carrera de fondo que yo quiero poder hacer hasta el último día de mi vida.

- Creo que usted destacó desde muy niño y fue recomendado por el propio Rostropovich. ¿Cómo vivió aquello y qué le ha reportado en su vida profesional?

- Aquello fue un momento muy especial. Fue un gran impulso para seguir en algo que desde que tengo memoria ha sido para mí algo natural y necesario. Fue así desde el principio y sigue siendo así. Yo he nacido con la necesidad de ser músico. Es además mi modus vivendi. Me siento muy afortunado de poder disfrutar de esto, trabajar en ello y divertirme. Es un ciclo que nunca acaba, cuanto más estás, más lo necesitas.

 

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