La Comic-Con de San Diego cierra la edición de 2019 batiendo récords

Más de 130.000 aficionados se reunieron la semana pasada en la Comic-Con de San Diego. /
Más de 130.000 aficionados se reunieron la semana pasada en la Comic-Con de San Diego.

El dibujante José Luis García López ingresa en el prestigioso Hall of Fame

Óscar Goñi
ÓSCAR GOÑI

Detroit, Michigan. Allí nace el 5 de julio de 1933 Sheldon Dorf, apasionado de los cómics que, de hecho, ejercerá como dibujante independiente catorce años y como guionista de la histórica 'Steve Canyon' durante más de una década, coincidiendo con el ocaso de la serie. En 1970, se traslada a San Diego, California, y nada más llegar, recupera un proyecto que ya puso en marcha en su ciudad natal: la creación de un festival, una Comic-Con dedicada al arte de las viñetas. El arranque de la misma en su formato de tres días tendrá lugar en el U.S. Grant Hotel, del 1 al 3 de agosto, reuniendo a unos trescientos asistentes. Sin embargo, Dorf cree más allá de toda duda que su evento está destinado a crecer si se le da la oportunidad de consolidarse, algo nada fácil si lo único que importa es la rentabilidad por encima de cualquier otra consideración.

En efecto, la semana pasada, del 17 al 21 de julio, la Comic-Con de San Diego se celebró en un acontecimiento que, junto al Festival de Angoulême en Francia, Lucca en Italia y la Comiket de Tokio, aglutinó el interés en todo el mundo congregando en la edición de 2019 a ciento cincuenta mil aficionados. Y, aunque tanto sus competidores en Europa como el monstruo japonés, con más de seiscientos mil otakus, pueden presumir de ofrecer planteamientos más ortodoxos, menos dados al concepto americano de espectáculo, lo cierto es que San Diego es, durante esa semana, el lugar donde las grandes compañías cinematográficas, televisivas, de videojuegos… presentan sus joyas de la corona, sus grandes apuestas para los próximos doce meses. Toda la industria está en la Comic-Con, sus 'paneles', esto es, los focos de interés, son colosales montajes donde la presentación de, por ejemplo, 'Los Vengadores: Endgame' congregó a todo el elenco, encabezado por Robert Downey Jr.

Es la edición recién concluida, que ha generado un impacto económico superior a los ciento setenta millones de dólares, Netflix ha presentado 'The Witcher', Warner Bros TV 'Batwoman', Marvel su cuarta fase para la gran pantalla, Paramount sus ambiciosos proyectos centrados en el universo Star Trek o, con Arnold Schwarzenegger y Linda Hamilton de maestros de ceremonias, la última entrega de 'Terminator'. Y todo sin contar con los flamantes soldados imperiales de Disney, tropas imperiales Sith que ahora visten armaduras rojas, en un nuevo dislate de la compañía para la franquicia de Star Wars.

Cómics

Mientras tanto, los guionistas, dibujantes, coloristas, ocupan sus sillas en el interminable Artist Halley donde, con diferencias notables respecto a lo que ocurre en Europa, es posible encontrar a decenas de los artistas más importantes de la industria estadounidense y a notables presencias del viejo continente, uno al lado de otro, atendiendo y firmando a centenares de aficionados. Muchos de esos artistas sonríen amablemente mientras cruzan los dedos; en breve se darán a conocer los ganadores de los Eisner, los premios más cotizados del mundo (exceptuando los concedidos en Angoulême, más prestigiosos para los europeos). La lista, finalmente, da la oportunidad de extraer conclusiones con las que cada cual estará más o menos de acuerdo. Los dos colosos del comic pierden fuerza. Hubo un tiempo, hubo tiempos en que, además de ventas millonarias, Marvel y DC acaparaban talento, a los mejores creadores. Hoy, y por supuesto generalizando, no es necesariamente así. A este lado del charco el sueño sigue siendo, para muchos, trabajar bajo sus sellos, pero compañías más pequeñas golpean con fuerza. Y eso, probablemente, es bueno. No para los superhéroes, hoy mucho más seducidos por el celuloide.

El cómic europeo, por contra, no existe para quienes otorgan los premios en San Diego; lógico considerando que es su mercado y que otros festivales, algunos ya mencionados, hacen lo propio respecto a lo yanqui. Pero, a la postre, siempre hay algo que celebrar. Como el reconocimiento al genio, a cincuenta años de trabajo con el lápiz y la tinta. Por eso, cuando el portento gallego afincado en Argentina y americano de adopción, José Luis García López, recibe el Hall of Fame, el galardón que reconoce una carrera excelsa, el lector debe ponerse en pie. Autor de páginas sublimes para DC Comics durante décadas, a lo largo de las cuales marcó el camino desde lo clásico hacia lo moderno con, especialmente, un Batman para la Historia, amén de los otros miembros del universo afín a Superman. Nunca quiso ir a Marvel. Le gustaba trabajar con la familia DC. José Luis García López es una leyenda, no necesitaba tal premio, pero reconforta verle recogiéndolo, porque es un acto de justicia. Ya tardaba. Como mero apunte, fue el autor del cartel del tercer Salón Internacional de Cómic y Manga de Donostia y no será la última vez que visite una ciudad que le apasiona, sobre todo su muelle, su gente y su gastronomía.

Enhorabuena, Maestro.